Toda mi vida he sido un descreído, un desconfiado, una persona que da mucha importancia a la primera impresión, al primer vistazo. He sido siempre víctima de los prejuicios y muy influenciable por el entorno. Quizá por esta peculiaridad de mi personalidad, Fati, tenía un estereotipo creado de ti que no me dejaba ver la realidad de tu persona , tu verdadero fondo, querida Fátima, distinguidísima ministra.
Te veía en la televisión con ese aire rancio, peinada como una menina venida a menos, con el tono de voz triste, monocorde, un poquito hombruno. Todo ello aderezado con un vestuario de outlet de extrarradio que quita el hipo; pues claro, debido a mis limitaciones no podía otorgarte el crédito que te mereces, Fati.
Digamos que las hojas no me dejaban ver el bosque. Pero esta mañana todo ha cambiado, ha sido como una aparición mariana, te he contemplado subida en un pilar, rodeada de un áurea destellante que eliminaba todo lo superfluo. Ya no me importa que seas ministra del PP, que procedas de la tierra del latifundio y representes al señorito -y no al bracero-, nada de nada, eres tú y tus palabras, solo eso.
Digamos que las hojas no me dejaban ver el bosque. Pero esta mañana todo ha cambiado, ha sido como una aparición mariana, te he contemplado subida en un pilar, rodeada de un áurea destellante que eliminaba todo lo superfluo. Ya no me importa que seas ministra del PP, que procedas de la tierra del latifundio y representes al señorito -y no al bracero-, nada de nada, eres tú y tus palabras, solo eso.
Ahora tienes un seguidor, un apóstol, un seguidor incondicional de tu persona y de tus planes,de todo aquello que desprenda olor a ti, Fati Bañez. Solo tienes que pedir por esa boquita y allí me tendrás para lo que haga falta. No entiendo cómo he vivido, -cómo hemos vivido- sin ti. No me lo explico. Eres una visionaria de mente preclara de la que no se conocen todavía sus limites y tan solo has dejado ver la punta del iceberg. No sé a dónde podemos llegar cuando aflore todo lo que llevas dentro.
Sin comerlo ni beberlo, de un plumazo, nos has asegurado la subida de las pensiones en un 0,25% , ya está bien. ¡Qué estadista! ¡Qué temple! ¡Qué ceguera la mía!
Sin comerlo ni beberlo, de un plumazo, nos has asegurado la subida de las pensiones en un 0,25% , ya está bien. ¡Qué estadista! ¡Qué temple! ¡Qué ceguera la mía!
No te importe lo que digan sindicatos y partidos izquierdosos, ¡qué sabrán ellos! Un 0,25% supone 1,50 euros en una pensión de 600 euros -que son la mayoría de las que hay en este país-, ¿Qué más quieren? ya está bien: 601,50 euros.
Tú a lo tuyo, Fati, que hoy los pensionistas de bien podemos dormir tranquilos. Todo gracias a ti, Fati, hija mía. Gracias, muchas gracias. Hoy este país ha contraído una deuda contigo que no podremos saldar nunca.
Tú a lo tuyo, Fati, que hoy los pensionistas de bien podemos dormir tranquilos. Todo gracias a ti, Fati, hija mía. Gracias, muchas gracias. Hoy este país ha contraído una deuda contigo que no podremos saldar nunca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario