viernes, 13 de septiembre de 2013

Oñate. Te sorprenderá.

    En todos los viajes surge una sorpresa, un lugar, un paisaje inesperado que te sorprende y te impacta. Este verano me sucedió en Oñate, localidad guipuzcoana que en principio no estaba en nuestro plan de viaje. 
   Caminar por sus calles limpísimas,  con apenas tráfico, observando sus monumentos, sus balconadas cuajadas de flores,  observar el  río reflejando  todo lo que se asoma a ver sus aguas cristalinas, se convierte en un placer para los sentidos.     

























Monasterio de Aránzazu

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