Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
Desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo.
El buen vino añejo, hace al hombre niño y remoza al viejo.
El chorizo no es dañino, si se cuece entre vino fino.
El que tiene vergüenza, ni come ni almuerza.Frijoles con coles, pedos a montones.
Encima de la leche nada eches.
Hay que comer para vivir y no vivir para comer.

Cuando no hay lomo, tocina como.
De golosos y tragones están llenos los panteones.
De grandes cenas están las sepulturas llenas.

Del mar el mero y de la tierra el cordero.
De un cólico de acelgas, nunca murió ni el rey ni la reina.
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