Teresa de Cartagena nació 1425, en la ciudad de Burgos. Su padre Pedro de Cartagena, consejero real e hijo de Pablo de Santa María, Obispo de Burgos a partir de 1414.
El abuelo de Teresa antes de asumir el obispado había sido una importante figura de la comunidad judía, y llevaba el nombre Selomó ha-Levi. Tras la conversión, la familia conservó su influencia política, y adoptó el apellido de Santa María Cartagena.
Entre los Santa María de Cartagena, se prestaba un valor particular a la educación. Su tío abuelo, Alvar García de Santa María y su tío paterno Alonso de Cartagena (1384-1456) fueron influyentes humanistas y escritores. Según esa tradición, Teresa debió recibir las primeras letras en su casa, antes de ser enviada, con unos 15 años de edad (alrededor de 1440) a un monasterio franciscano de Burgos, el de Santa Clara. Allí permanece al menos hasta 1449, cuando se traslada a otro monasterio burgalés, el de Santa María la Real de las Huelgas, de la orden cisterciense. En este monasterio, probablemente a causa de una enfermedad, queda sorda.
Desde este punto de su vida, no se conocen detalles de su vida conventual, ni tampoco las circunstancias de su fallecimiento.
Los dos libros de Teresa de Cartagena parecen haber sido muy apreciados en su época entre los intelectuales castellanos. Un libro debía gozar de mucha estima para merecer el esfuerzo de copiarlo completamente a mano.
La lectura actual no otorga igual importancia a ambos libros. Es el segundo, Admiraçión Operum Dey, el que despierta mayor interés entre los estudiosos. Razón para ello es la tematización del problema de la mujer en una sociedad machista, que hace de esa obra una temprana precursora del feminismo. Para nuestros efectos, en el campo de los estudios de la sordera, Arboleda de los enfermos resulta sin embargo de especial interés, ya que en él ocupan un lugar principal las consecuencias de la sordera.
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