viernes, 4 de septiembre de 2020

Que Dios les ayude y nos ayude, es lo único que nos queda a los madrileños.

Así es la desescalada que quiere Ayuso  Señora  Ayuso, señor Ossorio, Presidenta y Consejero de Educación de la Comunidad de Madrid, ustedes deben de tener como mínimo respeto a la ciudadanía y, en estos tiempos tan difíciles que estamos viviendo y nos quedan por vivir - quien tenga suerte-  deben tener un mayor respeto por el colectivo educativo.
  Que había que volver al colegio se sabía desde que se interrumpieron las clases en marzo. Desde ese momento alguien debería haber estado planificando la vuelta, bajo su dirección.
  Estoy seguro de que la Comunidad dispone de equipos multidisciplinares con mucho sentido común y conocedores de la situación que se vive en las aulas madrileñas.
   De haber sido así, ahora, ustedes no estarían dándose golpes contra las paredes como pollo sin cabeza, desnortados, haciendo el más vergonzoso ridículo y poniendo en peligro a toda la comunidad educativa madrileña. Alumnos, profesores, administrativos, personal subalterno, de limpieza, de comedores, de transporte escolar y a los familiares de todos . 
Lasquetty será el consejero de Hacienda de Díaz Ayuso y Ossorio de Educación
     Ustedes han preferido irse de vacaciones, como  el resto de los políticos, dejando las tareas sin hacer. Son ustedes el fiel reflejo  del mal estudiante, que deja todo para el día anterior al examen.
     No puede ser que a 3 de septiembre, los centros no tengan los medios de protección, ni las plantillas adecuadas  y necesarias. No es de recibo que el martes 1 de septiembre a las 22 horas, informen vía correo electrónico a los directores de los centros de unas pruebas sanitarias que debían ser realizadas a todos los trabajadores de los colegios el día siguiente. No es forma, ni hora.
      No puede ser que ante el desastre organizativo, producto de su ineptitud, culpen a los trabajadores, retrasen las pruebas al día siguiente,  manteniendo lugar y hora, para luego pedir perdón por sus acusaciones. 
       No contentos con el bochorno del día  y antes de que acabara, mandan un nuevo correo electrónico a los directores de los centros, a las 23 horas, donde comunican un cambio de planes, distinto lugar y hora para las pruebas a los trabajadores. 
Archivo:(Enrique Ossorio) 2018 AACU3627 (42658634440) (cropped).jpg -  Wikipedia, la enciclopedia libre
    Señora y señor, presidenta y consejero, los trabajadores, sus empleados, no son negros algodoneros de Carolina del Sur en el siglo XIX, son profesionales que entregan lo mejor de sí, para cubrir sus carencias, que como queda claro,  son muchas.
     Yo me pregunto y les pregunto. ¿Tienen límite? ¿Pueden hacerlo peor aún?   ¿Son ustedes conscientes de su responsabilidad? ¿Saben ustedes lo que puede pasar si por su negligencia se produce una catástrofe?
     Que Dios les ayude y nos ayude, es lo único que nos queda a los madrileños.

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