Ha pasado el otoño y parte del invierno. Los fines de semana han sido una sucesión de encuentros y despedidas con Galita: el animal nos espera en la puerta todos los viernes. Las demostraciones de cariño han ido en aumento. Gala es un ejemplo de generosidad, quiere y se deja querer sin más, incondicionalmente. Esta cualidad no es fácil de encontrar ni en los gatos, ni en muchas personas. Deberíamos de tomar ejemplo.
Este tiempo de atrás el gatito ha vivido en un constante ronroneo, demostrando su cariño con volteretas y saltitos. También se ha colado en casa en un intento de convertirse en uno más de nosotros. ¡Cuánto siento impedirle que se quede dentro! Durante el otoño y debido a que nos preocupa el estado de salud del animalito, hemos consultado con un veterinario. Nos ha recetado unas pastillas desparasitantes y un liquido para limpiarle las orejas. Como era de esperar, no sintió ningún interés ni por las pastillas, ni por el limpiador de orejas, así que nos las hemos tenido que ingeniar para poder aplicarle el tratamiento: no hay medicamento, que disimulado en un poco de paté, no tiente a un gato cualquiera. No obstante, Gala tiene mucho conocimiento y mucha fe en nosotros. En alguna ocasión le hemos curado heridas y ni se mueve, no se le pasa por la imaginación que le podamos causar daño alguno.
Ha comido algo , pero no le ha sentado bien: el animal quiere estar con nosotros, le faltan las fuerzas y no para de toser.
Hay gente que no tiene sentimientos y cuyo universo se compone de ellos solos. El resto del mundo ha de estar a su servicio sino ¿para qué sirven? Me da la impresión de que Gala se ha topado con algún indeseable de estos, tengo la sospecha de que algo la han hecho.
Después de un fin de semana con mucha preocupación e intentando que comiera algo, ha llegó la hora de marchar. Me he puesto frente a Gala y nuestras miradas se han cruzado.Nos hemos mirado a los ojos y ambos hemos sabido que no nos volveríamos a ver más. Durante el viaje, no he podido contener las lágrimas, una profunda tristeza invadía mi corazón.
Hoy, a pesar del tiempo que ha transcurrido, espero aún que Gala, mi Gala, aparezca entre las flores o que salte a mis piernas cuando paso a su lado.
Después de un fin de semana con mucha preocupación e intentando que comiera algo, ha llegó la hora de marchar. Me he puesto frente a Gala y nuestras miradas se han cruzado.Nos hemos mirado a los ojos y ambos hemos sabido que no nos volveríamos a ver más. Durante el viaje, no he podido contener las lágrimas, una profunda tristeza invadía mi corazón.
Hoy, a pesar del tiempo que ha transcurrido, espero aún que Gala, mi Gala, aparezca entre las flores o que salte a mis piernas cuando paso a su lado.
Jo tío, Me has jorobado, ¿o tengo que esperar al capítulo 5, en el cual todo no es más que imaginación mía? Saluditos
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