En una sociedad donde se impone el "corta y pega", la bajada de libros, música y películas por Internet, donde prima más lo ajeno y su apropiación indebida, donde cualquiera puede ser tesorero y defraudar; donde lo importante es el que no se demuestre el delito aunque sea evidente, donde la moral es un papel higiénico, un lugar donde los dirigentes políticos solo buscan el ordeno y mando sin importarles el pueblo soberano; donde todo vale con tal de destacar ;donde los líderes sociales son futbolistas semi analfabetos; donde vive un pueblo descabezado de intelectuales libre pensantes que nos dirijan por la senda debida; donde se desarrolla una sociedad basada en la doble moral, donde nos venden que somos libres - a pesar de estar más sometidos que nunca-; donde el miedo está instalado en las raíces de los individuos y la parálisis es crónica, y generalizada. No tengo por menos que vocear alto, muy alto esta Oda a la mediocridad.
Mi oda es un canto de alabanza a todos aquellos que,, como sanguijuelas prendidas de su víctima, extraen las ideas, se aprovechan de las obras, proyectos y trabajo de los demás en beneficio propio. Hasta que los dejan secos y, entonces, saltan sobre otra víctima y así sucesivamente como si se tratara de un juego de la oca sangrienta, hasta llegar a su meta.
Mi oda es un canto de alabanza a todos aquellos que,, como sanguijuelas prendidas de su víctima, extraen las ideas, se aprovechan de las obras, proyectos y trabajo de los demás en beneficio propio. Hasta que los dejan secos y, entonces, saltan sobre otra víctima y así sucesivamente como si se tratara de un juego de la oca sangrienta, hasta llegar a su meta.
Su triunfo: El reconocimiento social de lo que no han hecho, de lo que no han pensado, de lo no concibieron, de lo que no son y aparentan ser, del quiero y no puedo, pero lo hurto.
¡Gloria a los mediocres! ¡ Vivan los aprovechados! ¡A la mierda todos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario