Nos bombardean constantemente con información de todo tipo: directa, indirecta subliminal, visual, sensorial; de distinto grado de certeza: verdadera, falsa, real, inventada, confirmada, sin confirmar; y con todas las intenciones: informar, someter, avasallar, intimidar, engañar, educar, formar, manipular. Es la sociedad de la información.
Desde hace tiempo, me llama la atención una técnica de comunicación que consiste en utilizar frases con demasiado perifollo y con poco contenido. Esta práctica contradice abiertamente la aplastante sobriedad del pueblo llano. Yo las he bautizado con el nombre de "frases florero" y a los que las utilizan con el calificativo de "vende humo".
Desde hace tiempo, me llama la atención una técnica de comunicación que consiste en utilizar frases con demasiado perifollo y con poco contenido. Esta práctica contradice abiertamente la aplastante sobriedad del pueblo llano. Yo las he bautizado con el nombre de "frases florero" y a los que las utilizan con el calificativo de "vende humo".
¿Qué es esto? os preguntaréis. Bien, la "frase florero" no puede ser ni larga ni corta, tiene que contener alguna palabra que suene al oído pero que no se sepa muy bien lo que quiere decir. Las "frases florero" en principio, no las entiende nadie o casi nadie. Las "frases florero" deben ser armoniosas, musicales y pegadizas de forma que se queden prendidas al oído del interlocutor y prestas para ser utilizadas. Se pueden soltar en cualquier lugar y situación -vengan a cuento o no- y por último, son frases expansivas, se extienden rápidamente. Algunas, incluso, llegan a convertirse en dogma de fe.
Las "frases florero" están sometidas a unas normas de ejecución estrictas. Quien las dice, tiene que pronunciarlas como si fuera una revelación de Dios o de un gurú de la materia. Hay que decirlas con decisión, convicción y rapidez. Es fundamental pillar por sorpresa al que tienes enfrente; no debes dejarle reaccionar. Si le dejas, corres el riesgo de que quiera que le aclares qué significan. Entonces estás perdido: o eres un experto y le contestas con otra "frase florero" o quedarás en evidencia.
Esta frases suelen iniciar su andadura en organizaciones empresariales, sindicales, políticas, religiosas, es decir, grupos que tienen que vender su mensaje a los demás y venderlo bien, no importa si esta vació o lleno de contenido.
Una "frase florero" ejecutada por un experto "vende humo" en un foro adecuado, a saber, reunión de trabajo, sindical, coloquio, seminario, discurso, donde nadie suele atreverse a preguntar para no quedar en evidencia, tiene un efecto propagador inimaginable, una vez terminado el acto en cuestión, la "frase florero" comienza a ser disparada a diestro y siniestro por aprendices de "vende humo" en un afán de demostrar lo puesto que se esta en los temas, aunque no se tenga ni pajolera idea de lo que se dice.
Una "frase florero" ejecutada por un experto "vende humo" en un foro adecuado, a saber, reunión de trabajo, sindical, coloquio, seminario, discurso, donde nadie suele atreverse a preguntar para no quedar en evidencia, tiene un efecto propagador inimaginable, una vez terminado el acto en cuestión, la "frase florero" comienza a ser disparada a diestro y siniestro por aprendices de "vende humo" en un afán de demostrar lo puesto que se esta en los temas, aunque no se tenga ni pajolera idea de lo que se dice.
Pasemos a un ejemplo de "frase florero": "Hay que conciliar la vida laboral con la vida personal" esta es una frase de manual. Los "vende humo" fueron sindicalistas de COCO y UGT, probad a decirla rápido, de un tirón, que se os llene la boca con la frase, degustadla. ¡Esta es una "frase florero"! ¡Si, señor! Otro día la analizaremos con detenimiento.
La frasecita en cuestión comenzó a repetirse en las empresas, en las ruedas de prensa, en los medios, en los comunicados...venga y dale, dale y venga. Ahora la conciliación resulta ser la responsable de muchas de las reformas que nos quieren imponer como el cambio horario, -nos van a retrasar una hora-; el cambio de jornada en los colegios e institutos. Es objetivo prioritario de cualquier negociación sindical - no importan los ERE´S, los despidos, la bajada de sueldos, las subida de horarios-, pero ¡Amigo! que no falte la frasecita: "Hay que conciliar la vida laboral con la vida personal" ¡Hay que jod... conciliarse!
La frasecita en cuestión comenzó a repetirse en las empresas, en las ruedas de prensa, en los medios, en los comunicados...venga y dale, dale y venga. Ahora la conciliación resulta ser la responsable de muchas de las reformas que nos quieren imponer como el cambio horario, -nos van a retrasar una hora-; el cambio de jornada en los colegios e institutos. Es objetivo prioritario de cualquier negociación sindical - no importan los ERE´S, los despidos, la bajada de sueldos, las subida de horarios-, pero ¡Amigo! que no falte la frasecita: "Hay que conciliar la vida laboral con la vida personal" ¡Hay que jod... conciliarse!
Esta es una, pero tengo otras: "Poner en valor...", "Optimizar la sinergia...", "Estudiar los impactos..." ,"Los caminos del señor con inescrutables", "Hacer una matriz de trazabilidad", "Confeccionar listas paritarias" "Hay que implicarse en el proyecto" etc...
Hay que combatir con dedicación inquebrantable estas "frases florero" y a los "vende humo" que las pronuncian. Debemos siempre preguntar lo que no entendemos o desconocemos. No pasa nada, el que pregunta no es el necio. El necio es el que calla.
Hay que combatir con dedicación inquebrantable estas "frases florero" y a los "vende humo" que las pronuncian. Debemos siempre preguntar lo que no entendemos o desconocemos. No pasa nada, el que pregunta no es el necio. El necio es el que calla.
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