miércoles, 11 de septiembre de 2013

Mi mundo gatuno y yo - Capitulo 10.

Carafina y Gotu
     Mi vida y la de mis gatos transcurre en paralelo. Satisfacciones  y sin sabores se suceden  sin parar. Gotu se ha hecho adulta y se ha convertido en una gata guapísima y elegante, eso sí, un poco pasota. Cuando la llamas,  mira para otro lado como si no te oyera. Sin embargo, es muy cariñosa con su madre Carafina. Siempre que se levantan por la mañana o cuando una de las dos vuelve de algún paseo por los tejados, lo primero que hacen es saludarse con un cabezazo y andar un tramo juntas,  lomo con lomo. Carafina continúa  lamiendo y limpiando a Gotu y esta le devuelve  a Carafina  las mismas atenciones.
    Es increíble la ternura y el amor que fluye entre las dos gatitas. Cada una conserva su independencia, pero entre ellas se mantiene siempre el respeto y el cariño, la dulzura entrañable y sin condiciones. Su relación podría ser ejemplo para muchas familias de humanos que no se acercan a su comportamiento ni por asomo.
Gotu
      Ambas gatas, Carafina y Gotu, son los dos buques insignia de mi manada. Continúan viviendo en casa , han parido repetidas veces así que  por nuestras manos han pasado muchos gatos que han corrido diferentes suertes.  Todos ellos -mientras que han estado con nosotros- han sido animales libres y bien cuidados, con esto me vale. La libertad de mis gatos es fundamental para mi. Ellos están con nosotros porque quieren y si no les apetece seguir en casa  (como ya ha pasado), se suben a los tejados y se trasladan a otro hogar donde se encuentran mejor.
Canelita
  Me gustaría mencionar a algunos de los que, aún habiéndose marchado, permanecen en mi memoria, como si de mis hijos se tratase. Allá van:
       Canelita, hija de Carafina, una gatita canela y blanco, una preciosidad. Vive cerca, así que, de vez en cuando, me llama desde los tejados y  hablamos un rato. Ella me dice: "Miau, miau" y yo: " Bonita, baja, Canelita" todo termina bajando la gatita y comiendo alguna golosina que la proporciono. A cambio ella se deja acariciar un poco.
Robert Redford
          Robert Redford, hijo de Gotu, es el gato más guapo que he conocido.Tiene los ojos de un azul mediterráneo cautivador. Como buen macho, es un poco tontorrón.
       Minicane, hija de Gotu. Es tímida y reservada. Estoy seguro de que le hubiera gustado entregarse y ser acariciada, pero su carácter no se lo permitía. La salvamos de una grave enfermedad y el animal, a su manera, nos lo agradecía y nos quería. Una pena.

Minicane

        Rebeco: hijo de Canelita. Vive en los tejados. Dentro del grupo gatuno no permiten la presencia de dos machos y le ha tocado, de momento, vivir en las alturas. Cuando nos ve, maúlla repetidamente pidiendo comida. Después de un rato de tira y afloja, baja al suelo y vamos los dos hasta los comederos. Mientras el come, yo me dedico a espantar al gato jefe.
Feito
          Feito: este gato nació feísimo y desmedrado, vamos que fue el ruin de la camada, pero desde muy pequeño se le vio que era osado, valiente y muy autoritario. Actualmente es el gato dominante y su comportamiento es parecido al de un gran dictador. ¡Ah! se me olvidaba es un gran conversador y siempre dice la última palabra.
       Tu le dices: Feo.
       Él te contesta: Miau.
                                                    Tú insistes: ¡Feo! ¿Eres guapo?
                                                    Él, a lo suyo: Miau.
            Así puedes estar horas. Siempre  que te diriges a él , contesta incansable.
        Pelucho: era un gato precioso, muy tímido. Desgraciadamente,  no le dio tiempo a integrarse. No le dejaron.
Pelucho
Robert Redford


Rebeco


Careto: independiente, solitario, arisco, huidizo y  precioso. Es un gato que nació en una época poco adecuada para el contacto humano y se ha criado con temor.  Hemos hecho todo lo posible por integrarle en la manada y que  admita nuestra presencia, pero es imposible. Disfrutamos de su presencia desde lejos o en lo alto de los tejados.

Careto

No hay comentarios:

Publicar un comentario