En Ribadeo nos surge la duda: continuar costeando en busca de preciosas villas marineras, delicadas cerámicas, escarpados acantilados e infinitos bosques de eucaliptos o, por el contrario, mirar hacia el interior y alejarnos de la costa en busca de recónditas aldeas con sus formas de vida del pasado, que nos hacen recordar imágenes de nuestra infancia.
¡Decidido! No vamos al interior. Atravesaremos la incierta frontera entre Asturias y Galicia para disfrutar de la naturaleza, del sosiego, de la arquitectura popular y de las formas de afrontar la vida por parte de sus gentes.
Nos internamos en los Oscos en busca de lo que no suele salir en los catálogos de las agencias de viajes.
Vegadeo:
Taramundi:
Santa Eulalia de los Oscos:













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