
Descripción.
Penúltima e interminable jornada del Camino Norte. A las dificultades de la etapa por su largo recorrido y el constante sube y baja, debemos unir la dureza extrema de las dos última etapas y que las piernas llevan más de 250 km. encima.
Es una etapa para disfrutar de cualquier cosa que nos distraiga de la actividad física y de esa forma, aliviar el nerviosismo que se produce en todas las jornada cuando pasan las horas y no se llega a la meta.
De nuevo, etapa más de cabeza que de piernas. Este tipo de jornadas es donde se gana el verdadero jubileo. Donde el peregrino vence las dificultades y se demuestra a si mismo que querer es poder, donde afloran fuerzas desconocidas y sentimientos adormecidos.
Es una etapa para disfrutar de cualquier cosa que nos distraiga de la actividad física y de esa forma, aliviar el nerviosismo que se produce en todas las jornada cuando pasan las horas y no se llega a la meta.
De nuevo, etapa más de cabeza que de piernas. Este tipo de jornadas es donde se gana el verdadero jubileo. Donde el peregrino vence las dificultades y se demuestra a si mismo que querer es poder, donde afloran fuerzas desconocidas y sentimientos adormecidos.
El itinerario.
Despedimos a Baamonde por la N-VI, mítica carretera que une Madrid con A Coruña, y la seguimos durante cerca de tres kilómetros en dirección a la capital gallega. Pasado el kilómetro 532 de la Nacional y atendiendo al mojón de los 99.805 kilómetros a Santiago, abandonamos el asfalto y cruzamos las vías y el puente gótico sobre el Parga. Una pista conduce hasta la cercana Capilla de San Alberte, gótica del siglo XIV, o del XVIII como apuntan otros, y enmarcada por un sombrío paraje boscoso. Junto a la capilla también hay una caprichosa fuente (Km 3,5). En este mismo lugar nace una abigarrada senda no muy larga pero que salva un bonito desnivel y muere a la altura de O Rego da Viña, primera de las aldeas de San Breixo de Parga, del Concello de Gutiriz.. A la salida de Caínzos tomamos de frente un sendero entre bosque hasta Digañe, aldea de la parroquia de Santa Locaia (Leocadia) de Parga (Km 8). La pista continúa hasta Raposeira y atravesamos la población para tomar otro sendero que desemboca de nuevo en pista. Varias señales de madera nos irán anunciando la proximidad del Punto de Apoyo al Peregrino instalado por María Helena Pais Lojo.
A partir Mirad el perfil de la etapa va a picar hacia arriba suavemente durante unos 17 kilómetros hasta el límite entre Lugo y A Coruña. La jornada de Filípides se despide de Santiago de Miraz por pista y atraviesa los lugares de Outeiro y As Laxes. Cuatrocientos metros después torcemos a la izquierda para tomar un camino (Km 16,2) que durante cerca de 4 kilómetros transita por una zona solitaria y abierta poblada de pinos, tojos y brezos. Este tramo solventa en progresión unos cien metros de desnivel y termina finalmente en una pista donde giramos a la izquierda. A un lado dejamos A Braña, de la parroquia de San Pedro de Anafreita y Concello de Friol, y más adelante desembocamos en la carretera tras los arroyos de Anafreita y Portolamas. Superamos el alto de Mámoa (Km 21,8)y por asfalto dejamos a un lado Carballoso y proseguimos hasta A Roxica, con otro punto para tomar un refresco o un café y reponer fuerzas (Km 25,6).Después hasta A Cabana para subir hasta A Travesa, aldeas, todas ellas, de la parroquia de San Mamede de Nodar.
Seiscientos más adelante de A Travesa se encuentra A Marcela, correspondiente a la parroquia de Santa María de Silvela y donde está el bar regentado por Estrella. En descenso llegamos hasta el desvío a Corteporcos (Km 29,4), que cogemos para cruzar la aldea. A la salida, un camino atraviesa el monte da Pallota, dejando O Espiño a mano izquierda, y confluye con la carretera LU-934. La seguimos por la derecha, alcanzando la cota más alta del Camino del Norte y traspasando el límite de Lugo para entrar en la provincia de A Coruña, donde la carretera pasa a denominarse AC-934. Pasamos por carretera Marco das Pías, primera localidad coruñesa, lugar de nacimiento del río Mandeo y ligada ya al Concello de Sobrado dos Monxes (Km 32,5). Entre los puntos kilométricos 6 y 5 visitamos Vilariño y Mesón, y en esta población, a la altura de un bar, dejamos la carretera por la derecha (Km 35,4). Seguimos por pista hasta Esgueva y al final de la aldea atajamos por un sendero que lleva a la altura de Muradelo (Km 36,6). En este último tramo las señales oficiales escasean y es fácil dudar, ya que conviven flechas amarillas antiguas con los mojones de la Xunta y no siempre señalan la misma dirección. La senda sombría desciende a la AC-934 y la seguimos para cruzar Guitiza y llegar hasta la Laguna de Sobrado (Km 40). Pasado el lago dejamos el asfalto por la izquierda y pasamos Porcarizas y Carreira para llegar finalmente al Monasterio de Santa María de Sobrado dos Monxes, lugar donde está acondicionado el albergue de peregrinos (Km 41,3). También, desde 2013, esta localidad cuenta con un albergue privado.
El Monumento.

Monasterio de Santa María de Sobrado dos Monxes
El monasterio ya existía en el siglo X, pero se comenzó a levantar este impresionante edificio en 1142 con monjes de Claraval.Qué ver, qué hacer.
- El origen de este cenobio se remonta a mediados del siglo X, cuando los Condes de Présaras donan al monasterio muchas de sus posesiones y lo convierten de alguna manera en un edificio familiar. Estas riquezas se administraron en beneficio de la comunidad monástica y de pobres y peregrinos, que ya por aquel entonces pasaban por allí durante su viaje a Santiago. En el siglo XII, concretamente en 1140, la orden del Císter llega a España y alcanza a Sobrado que se revitaliza al ritmo del "ora et labora". En 1142 Bernardo de Fontaines envía desde Francia, de donde es abad, una comunidad de monjes. Así, el 14 de febrero de 1142, comienza en Santa María de Sobrado la vida monástica cisterciense. Durante el resto del siglo XII y el siglo XIII el Monasterio desarrolla una gran actividad espiritual y económica. Después, como la mayoría de los monasterios españoles y europeos, conoce una etapa de decadencia que se detiene el año 1498, al incorporarse el Monasterio a la Congregación de Castilla. El Monasterio recupera gran parte de su grandeza; la mayoría de los edificios que actualmente se conservan, comienzan a construirse a partir de esta nueva época. La monumental iglesia se termina a finales del siglo XVII. El 21 de setiembre de 1834 se suprime por real orden el Monasterio por una orden general y definitiva de desamortización. El Monasterio de Santa María de Sobrado, sus edificios y posesiones son vendidos a personas no relacionadas con la institución religiosa o eclesiástica. Se inicia un deterioro progresivo de los edificios que acaban convirtiéndose en un enorme montón de ruinas y piedras. En el año 1954, por encargo del cardenal Quiroga, Arzobispo de Santiago de Compostela, el Monasterio Cisterciense de Viaceli, situado en la localidad de Cóbreces comienza la enorme tarea de reconstrucción del monasterio; y en el mes de julio de 1966 envía una comunidad de monjes. El 25 de julio de 1966 comienza nuevamente la vida monástica cisterciense en el Monasterio de Santa María de Sobrado.
- Laguna de Sobrado: A la entrada de Sobrado hay una laguna artificial de la que no existen documentos escritos sobre su construcción y la relación que pudo haber tenido con los monjes en la época medieval. Pero su existencia demuestra el interés del monasterio por la riqueza pesquera, una de las bases de su alimentación.

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