jueves, 9 de abril de 2015

El Prado no deja de sorprendernos.

  El Prado es parada obligada para propios y extraños. Esto sí es marca España.




10 Picassos del Kunstmuseum Basell

Galería Central. Edificio Villanueva

18 de marzo 2015 - 14 de septiembre 2015

Los diez picassos que integran la exposición son sin duda las obras más destacadas del artista en las colecciones del Kunstmuseum y constituyen diez ejemplos excepcionales de la evolución de su producción, desde el verano de 1906 –su período “ibérico”, previo a las investigaciones que derivarían en el cubismo– hasta las obras libérrimas y un tanto melancólicas del Picasso final, de 1967, conformando así una suerte de pequeña exposición retrospectiva.




Rogier van der Weyden (h.1399-1464)

24 marzo -28 junio de 2015

El Calvario de Rogier van der Weyden, procedente del Monasterio de San Lorenzo del Escorial, es una de las obras más impresionantes y originales del pintor por la grandeza y expresividad de sus figuras en una composición de extremada sencillez. Además, se trata de una de las escasas obras del pintor autentificada documentalmente desde que fue donada por el propio artista a la Cartuja de Scheut en Bruselas, su ubicación original.
Los diferentes emplazamientos y las distintas intervenciones a las que había sido sometida la obra a lo largo de más de 500 años habían influido tanto a nivel estético como en la conservación del soporte y la capa pictórica.
Los trabajos de documentación técnica (dendrocronología, análisis de pigmentos, reflectografías de infrarrojos, radiografía y ultravioletas) junto a las labores de restauración del soporte y de la superficie pictórica del Calvario han devuelto a la obra su estado original, permitiendo confirmar la autoría de Van der Weyden y concretar su datación en un período comprendido entre 1457, el año más temprano para la utilización de la tabla, y 1464, año de la muerte del pintor.




La obra invitada: El San Juanito recuperado. Una escultura de Miguel Ángel en España

Sala 47. Edificio Villanueva

31 de marzo - 28 de junio de 2015


Los biógrafos de Miguel Ángel, Vasari y Condivi, narran que al volver de Bolonia a Florencia en 1495 su primer encargo fue una estatua en mármol de un San Giovannino hecha para Lorenzo di Pierfrancesco de Médicis (primo de Lorenzo el Magnífico) que hoy se identifica con esta. En lugar de seguir el modelo del San Juan Bautista de Donatello (Florencia, Museo del Bargello) como hacían los demás escultores florentinos, Miguel Ángel representó al santo más joven, como un niño de unos 6 o 7 años. Siguiendo el ejemplo de la escultura helenística griega, apoya la pierna izquierda sobre una roca y al doblarla ligeramente crea unas elegantes líneas oblicuas, un recurso estético que el artista utilizaría en diversas obras. Los brazos doblados, la cabeza ligeramente inclinada y el énfasis en el cuerpo desnudo recuerdan modelos de la escultura clásica, tan admirada por Miguel Ángel. Se perciben semejanzas compositivas evidentes entre esta y otras obras del maestro, como el pequeño san Juan Bautista en el cuadro inacabado conocido como la Madonna de Manchester (Londres, National Gallery, 1495-1496) y la escultura de Baco con sátiro del Museo del Bargello (1497-98).


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