El director de la Agencia Tributaria, Santiago Menéndez, ha declarado en su comparecencia en el Congreso que dispone de todos los datos y son la repera patatera.
Semejante declaración deja patente que el mencionado señor da muy poca información sobre lo que importa y encima lo hace con un lenguaje soez más propio de tertulias ínfimas del tipo "Salvame de Lux". Creo sinceramente que debería someterse al celebradísimo polígrafo y formularle preguntas al mismo nivel intelectual de sus respuestas en el Congreso de Diputados.
Ya está bien. Es intolerable que caballeretes de este jaez se sienten ante los representantes del pueblo y manifiesten una actitud chulesca y mal educada, más propia de aquellas antiguas tabernas en las que el bocazas de turno alardeaba de cualquier cosa, delante de los allí presentes. Daba igual si el chismorreo era físico o mental, el caso era dejar al respetable con la boca abierta.
Pues sí, señor Menéndez, usted nos ha dejado con la boca abierta. Pero no por la información de que dispone, que eso al pueblo ya no le sorprende nada, sino por su absoluta ignorancia en lo que a chascarrillos y gracietas se refiere. Esas rimas ya no se llevan, no están de moda, nadie las dice.
Ha quedado en evidencia que, o no lo sabe o es que tiene a la pera limonera y al cero patatero en la lista de los acogidos a la amnistía fiscal y no los puede nombrar.
No sé, no sé. Me deja usted, señor repero -perdón, patatero-, en la más absoluta de las dudas.
No sé, no sé. Me deja usted, señor repero -perdón, patatero-, en la más absoluta de las dudas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario