La casa representa la típica vivienda común del siglo XVII. Se construyó hacia 1578. El poeta vivió en ella los últimos veinticinco años de su vida. La compró en 1610 por 9 000 reales y la habitó con su segunda esposa, Juana Guardo, hasta su fallecimiento en 1635. El inmueble lo heredó una hija y posteriormente un nieto, quien la vendió en 1674. Tras pasar por diferentes propietarios, en 1929 su propietaria, Antonia García de Cabrejo, creó en ella una fundación para enseñar encaje a las niñas huérfanas. Al no tener herederos, la fundación pasó en 1931 a la Real Academia Española, su actual propietaria, que la destinó a Casa-Museo de Lope de Vega.
Tras su restauración, la casa de Lope de Vega fue inaugurada en 1935. Ese año fue declarada Monumento Nacional. Entre 1973 y 1975 fue restaurada de nuevo por Fernando Chueca Goitia, quien reconstruyó las diferentes habitaciones: oratorio, estrado, comedor, cocina, estudio y alcobas del poeta y de sus hijas en el primer piso y en el segundo las habitaciones de huéspedes y servidumbre. Lope disfrutaba de un huerto-jardín interior frecuentemente mencionado en sus poemas y escritos y que hubo de ser reconstruido también. Algunos objetos pertenecientes al poeta y conservados en el convento de las Trinitarias, donde profesó una hija suya, han sido cedidos a la casa-museo. En su interior se exhiben varios cuadros prestados por el Museo del Prado y el mobiliario, del siglo XVII, procede de la Fundación García Cabrejo.
Una tercera restauración, tras las de las décadas de 1930 y 1970, tuvo lugar entre 1990 y 1992.
Resulta muy agradable pasar a leer al huerto o asistir a las proyecciones de peliculas en las noches de verano.
Fotografía: J Ruiz



















No hay comentarios:
Publicar un comentario