lunes, 10 de marzo de 2014

Que nadie te marque tu destino.

    Que ni tu aspecto, ni tu cuna, ni tu condición marquen tu destino. Que nadie decida por ti.
    Tu eres el único que puede decidir sobre el camino a seguir y el objetivo a conquistar. Tan solo tienes que querer, trabajar y creer en ti mismo.
     Si no te lo crees, observa a Caramelo el burro que se cree un caballo.  



Cortesía de mi amigo Carlos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario