jueves, 19 de febrero de 2026

Tortilla de patatas. Tragabuches

     

  Restaurante del Grupo Dani García en Madrid, en pleno barrio de Salamanca y mas en concreto, en la calle José Ortega y Gasset, 40 (milla de oro). 

     Tragabuches, que ese es su nombre, ha dado un giro exquisito a la receta tradicional de la tortilla de patatas y nos presenta su tortilla de patatas con cebolla trufada, combinando lo mejor de la tradición española con un toque de sofisticación.

      No tenemos otro remedio que probarla y entrar en extasis.









Bibliotecas de Madrid. Instituto Geológico y Minero de España

 

   Especializada en el ámbito de las Ciencias de la Tierra (geología, minería, hidrogeología, recursos geológicos y minerales…), con un importante fondo de paleontología. 

   Cuenta con 385 m2, en seis salas propias, a los que debemos añadir otros 80 m2 compartidos en los pasillos de la 2ª planta donde dispone de varios armarios. Además tiene una sala ignífuga de 4 m2, donde se guardan los fondos de mayor valor.

   Todas las salas albergan fondos. Dos son salas de consulta de fondos con 34 puestos de lectura. Las otras cuatro salas están destinadas a los trabajos bibliotecarios internos.

    Además dispone de un depósito en Peñarroya (Córdoba) donde se envían los ejemplares duplicados o los documentos de menor uso cuando es necesario obtener espacio en la Biblioteca.

    Sobre el nacimiento de la Biblioteca no se tiene datos exactos  sobre todo cuando hablamos de una institución con casi 170 años de antigüedad.

    El dato real más antiguo del que hasta este momento tenemos conocimiento es un libro de registro que comienza en enero de 1886. Y puesto que su primer número es el 1809, debemos suponer que antes de esa fecha empezó el control para los documentos previos…

Podemos conjeturar que la configuración física actual, en líneas generales, es la que tenía la Biblioteca en 1926, cuando el IGME se trasladó al edificio de Ríos Rosas, con el añadido que se hizo en 2006 del espacio donde actualmente se ubica el mostrador de atención al público.

   La Biblioteca tiene una doble misión:

  1.  Intentar mantener un fondo actualizado y vivo que dé el servicio que necesitan sus investigadores, y los usuarios externos, pues está abierta a cualquier  persona.   
  2.  Conservar, preservar y difundir su patrimonio bibliográfico. En casi 170 años ha podido atesorar un importante volumen de documentos relacionados con las materias propias del centro, constituyendo uno de los más importantes fondos históricos en el campo de las Ciencias de la Tierra. Eso ha permitido que en estos momentos disponga de 333 documentos anteriores a 1830, de los cuales 239 son monografías y 94 son mapas, además de 2 revistas que tienen parte de sus fondos antes de 1830. Y posiblemente esta misión no sea tan común en bibliotecas de investigación.

  El fondo documental de la biblioteca del IGME se compone de 3 apartados principales:

  • Monografías, que superan los 35.000 ejemplares, encontrándose entre ellos ejemplares de gran valor patrimonial e histórico. En el fondo antiguo conservado se pueden destacar obras tan emblemáticas como De re metallica de Georg Agricola (1556) o la Historia natural de Cayo Plinio Segundo, traducida por Gerónimo de la Huerta en 1624. Alrededor de 4600 obras son del siglo XIX. Además, hay aproximadamente unos 6700 libros electrónicos o digitalizados.
  1. Publicaciones periódicas, que actualmente está constituido por algo más de 2900 títulos pertenecientes a diferentes países del mundo, y obtenidas en buena parte mediante el intercambio bibliotecario con instituciones similares de otros países. Hay que destacar el Journal des Mines (1794-1814, la revista más antigua conservada en la Biblioteca), el Anales de Historia Natural (más tarde Anales de Ciencias Naturales 1799-1804, la revista española más antigua en nuestro fondo), o el Boletín Geológico y Minero, editado por el IGME desde 1874. Además se mantiene la suscripción de 60 títulos de las revistas en papel y electrónicas más importantes del mundo en el campo de Ciencias de la Tierra para mantener su fondo actualizado.
  2. Cartografía, que con unos 26.300 ejemplares, es una de las más importantes colecciones cartográficas de España. Este alto número de mapas es posiblemente otro de los aspectos que diferencia a esta Biblioteca de otras de investigación. Éstos son fundamentalmente geológicos pero también se conservan mapas de otros tipos, tales como cartas náuticas, mapas geográficos, planos de minas, o mapas de recursos mineros o hidrogeológicos, etc. Al igual que en las otras tipologías documentales se puede distinguir entre fondo antiguo y moderno.

miércoles, 18 de febrero de 2026

Tortilla de patata en Madrid. El Respiro



   El Respiro, situado en la calle de las Infantas, 34, cerca de la Gran Vía, es un bar de tapas clásico conocido por ofrecer raciones generosas y gratuitas con cada caña, incluyendo su destacada tortilla de patatas. Es un lugar concurrido y económico ideal para tapear en Madrid.  Con una atmósfera cálida y relajante, ideal para disfrutar de una comida en buena compañía. 

    La tortilla patatas y cebolla es un clásico que nunca decepciona. Su textura esponjosa y el equilibrio entre la suavidad de las patatas y el sabor de la cebolla crean una experiencia deliciosa. Cada bocado es reconfortante, evocando la tradición culinaria española. Ideal tanto para un desayuno como para una cena ligera, esta tortilla es un plato que merece ser disfrutado en cualquier ocasión.


Exposición. Helen Levitt


Levitt, Helen












Del 19 de febrero al 17 de mayo de 2026 la Fundación MAPFRE. Sala Recoletos presenta una exposición que reúne cerca de 200 obras de la fotógrafa estadounidense Helen Levitt en un recorrido completo por su trayectoria y su singular visión del mundo que desarrolló a lo largo de su carrera.

A lo largo de más de siete décadas de carrera, Helen Levitt (1913-2009) desarrolló una mirada excepcional sobre la vida urbana del siglo XX. Fascinada por el pulso cotidiano de Nueva York, Levitt captó detalles aparentemente insignificantes —juegos juveniles, rostros, gestos rutinarios— y los elevó a imágenes poéticas y con carga social. Esta exposición reúne cerca de doscientas obras distribuidas en nueve secciones, que ofrecen una visión completa de su lenguaje visual, desde sus primeros trabajos hasta su etapa más madura.

  Reconocida por su compromiso con la realidad social, Levitt fue pionera entre las mujeres fotógrafas, y su obra dialoga entre la sensibilidad documental y un lirismo sutil. En esta muestra, se podrá apreciar su exploración estética en la intersección de lo íntimo y lo urbano, lo espontáneo y lo cuidadosamente observado.


martes, 17 de febrero de 2026

Piscinas de Madrid. Niágara

                  

Anuncio de dos gabinetes con baños
articulares para utilizar en familia o de forma individua
l.
En el siglo XVII comenzaron a popularizarse las casa de baños utilizadas tan solo por prescripción del médico,  pasarían mucho años para que el meterse en un recipiente de agua se convirtiera en diversión o en deporte. En concreto fue en 1879 cuando en los primeros días del mes de junio se inauguro la primera piscina en Madrid. Se llamó Baños de El Niágara, se publicitaba como balneario de baños medicinales y se situaba junto al entonces lavadero de Rivadeneira, en el 12 del Paseo de San Vicente. Por esta vía,  transcurría el arroyo de Leganitos que, una vez urbanizada la zona, dotaba de agua a los baños y al lavadero.      
Fotografía: M.R.Giménez (2015)
Cuesta de San Vicente, 14, en la actualidad. Aquí estuvieron los Baños de El Niágara.

El complejo se encontraban en un espacio ajardinado de 35.000 pies de superficie que llegaba hasta el entonces paseo Alto del Rey (hoy calle de Irún) o única vía que lo separaba de la Montaña del Príncipe Pío y de sus zonas verdes.      

Fuente: Idehistoricamadrid.org - plano de Facundo Cañada (1900).
Sombreados en color azul se pueden ver los "Baños Niágara" y junto a ellos el lavadero de Rivadeneira. 

   A partir del año 1880 El Niágara ya era un acreditado establecimiento.  Contaba, entre otros, con servicios médicos y farmacéuticos en el mismo recinto. En él se había instalado una pila de natación de 23 metros de largo por 8 de ancho y 1,5 metros de profundidad, con agua corriente del Lozoya a 23ºC. de temperatura (por estar soleada). El coste del servicio era de dos a tres reales. Para el baño de las mujeres había otra pila algo más pequeña, a dos reales persona. Las instalaciones se completaban con dieciséis baños particulares de 3 metros y 1 de profundidad, once pilas de baños calientes en ventiladas habitaciones y 12 pilas de mármol de grandes dimensiones y forma no conocida en Madrid, decoradas con gran lujo. 
Fuente: B.N.E.
Primer anuncio de El Niágara, día 6 de julio de 1879.
 El dueño del establecimiento había negociado con la empresa de los Tranvías de Madrid (Barrio de Salamanca) un servicio para el transporte desde la Puerta del Sol hasta el paseo de San Vicente, a medio real el viaje, con descuento para los clientes del balneario.

     Durante los primeros meses del año 1882 se instalaría un sistema de calefacción tubular, para poder utilizar las instalaciones también durante el invierno; de esta forma el balneario ofertaba baños de vapor e hidroterapia durante todo el año. Así mismo, los días no feriados, se obsequiaba a los clientes con baños musicales, entre las siete y las diez de la mañana, cuya entrada era gratuita.   

Fuente: B.N.E. (1921)
 día de la inauguración del Club natación Atlético.

Llegarían los años diez del siglo pasado y el nuevo arrendatario del negocio, quiso convertir El Niágara en un parque de recreos. Para ello había planeado la construcción de una montaña rusa y de una pista de hielo sobre las  piscinas, durante el invierno, mediante una costosa instalación de máquinas frigoríficas que conservaran helada una capa de agua de 30 centímetros de espesor. Pero el proyecto final, que seguía manteniendo las piscinas, solo contaría con la novedad de un espacioso y elegante cinematógrafo llamado Petit-Cine que fue inaugurado en junio de 1914, cobrando 20 céntimos por la entrada.    

Fuente: ABC (1945)
Primera piscina cubierta de Madrid
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  El Petit-Cine de los Baños de El Niágara era un edificio modernista, de dos pisos utilizables como sala, con planta rectangular de veinticinco metros de anchura por veintinueve de fondo y amplias escaleras. 

     El cine del Niágara pasaría a llamarse Cinema España en el mes de febrero de 1916, tras haberse acometido una gran reforma en su interior.

   Los Baños El Niágara fueron adquiridos por el Club de natación Atlético, que inauguró en ellos su sede social el día 11 de septiembre de 1921, con distintas pruebas natatorias.     

Fuente: ABC (1945)
Primera piscina cubierta de Madrid.

  Diez años después, en 1931, el Atlético se fusionaría con el Canoe Club (fundado en 1930) y conformarían el Canoe Natación Club, para impulsar la natación y los deportes acuáticos en Madrid. Esta nueva asociación se propuso contar con una  piscina cubierta para los entrenamientos durante el invierno, para lo que decidió comenzar el cerramiento de una de las dos grandes piscinas del Niágara, que mantendrían el agua entre los 22 y los 25º C. de forma constante. Esta sería la primera piscina cubierta de Madrid que fue inaugurada el día 20 de diciembre de 1931.

    Pero el complejo de ocio y deporte en el que se habían convertido los Baños del Niágara quedaría reducido a escombros para levantar en su lugar el hotel actual y un nuevo cine, llamado Príncipe Pío y hoy desaparecido.

Calles y plazas de Madrid. Principe

   

  Corre desde la plaza de Canalejas hasta la calle de las Huertas, donde se abre a la plaza de Santa Ana. Tiene una larga tradición literaria y teatral; en ella se abrieron los primeros corrales de comedias de Madrid y en el inicio del siglo XXI funciona todavía el Teatro Español, antiguo Teatro del Príncipe y el Teatro de La Comedia. Uno de sus varios cafés, el del Príncipe, albergó la tertulia decimonónica del Parnasillo, reunión de escritores románticos. Medio siglo después, en el café del Gato Negro se reunió la tertulia del Premio Nobel de Literatura Jacinto Benavente, y en uno de sus inmuebles tuvo su segunda sede el casino del Príncipe. En el número 11 de la calle tuvo su estudio el fotógrafo danés Christian Franzen.   

   En el plano del Madrid de Felipe IV, terminado en 1656 por el cartógrafo portugués Pedro Teixeira ya aparece la calle del Príncipe con este mismo nombre; así también en el de Espinosa.​ Aunque ello no resuelve la certeza de a qué "príncipe" hace referencia o en honor de quién se le puso ese nombre a la calle, todo parece indicar que, como expuso Mesonero Romanos, se refiere Felipe II, con ocasión de su elección como Príncipe de Asturias en San Jerónimo el Real en 1528, año en el que el cronista madrileño sitúa la creación de esta calle.​ Sea como fuere, la imagen que figura en la placa de azulejos que adorna las esquinas de la calle, es la copia del ceramista Alfredo Ruiz de Luna González de uno de los retratos que de Felipe II pintó Tiziano en 1551.

lunes, 16 de febrero de 2026

Palacios y casas de Madrid. de los Consejos o del duque de Uceda.

      Edificio palaciego situado en la calle Mayor esquina con la calle Bailén, en pleno Madrid de los Austrias. Caserón de traza barroca, es un edificio muy representativo de la arquitectura palaciega madrileña del siglo XVII.     

  Construido por encargo de Cristóbal Gómez de Sandoval y Rojas, 1º duque de Uceda y primogénito del valido el duque de Lerma hacia 1610, fue proyectado por Francisco de Mora, aunque las obras las dirigiera Juan Gómez de Mora y las ejecutara el capitán Alonso Turrillo de 1613 a 1625. Justo enfrente del palacio estuvo situada la antigua iglesia de Santa María de la Almudena.   

   Las fuentes literarias de la época lo consideraban el mejor edificio de Madrid después del Alcázar y responde a la tipología de arquitectura palaciega del siglo XVII español.  En 1615, el duque fundó el Convento del Santísimo Sacramento que formaba parte de este conjunto palaciego y del que solo queda la iglesia.   

  Durante muchos años fue Palacio de los Consejos. Ocupa toda una manzana en un terreno con grandes diferencias topográficas haciendo que la fachada delantera muestre tres plantas, y la trasera cinco. Es un edificio de planta rectangular distribuida en torno a dos patios interiores de distinto tamaño. Presenta gran unidad en todas sus fachadas con gran sencillez en sus trazas que combinan el ladrillo y la piedra. Las líneas horizontales y la alternancia de frontones triangulares y curvos marcan cada una de las plantas. La fachada principal, compuesta con perfecta simetría, posee un doble acceso con portadas sobre columnas dóricas. Antiguamente tenía torres en las esquinas que fueron eliminadas.    

  El palacio se incendió a mediados del S. XVII y fue reformado por Felipe Sánchez. En el siglo XVIII, el Palacio sirvió de sede de los Consejos Reales. En la actualidad, su uso esta compartido por la Capitanía General y el Consejo de Estado.