sábado, 22 de agosto de 2026

Bocadillos. Habanero


El bocadillo habanero es una popular y reconfortante receta clásica  cuyo secreto distintivo es un pequeño agujero superior en el pan para asomar la yema del huevo.

     Ingredientes:

         Pan de normal o de molde

         Jamón serrano o jamón york

         Queso rallado o en lonchas

         Huevos

         Mayonesa

         Tomate (opcional)


      Elaboración:

          Tostar y dorar el pan en una sartén con un toque de mantequilla.

          Colocar el queso y el jamón sobre una rebanada de pan caliente para que se funda.

           Freír el huevo y colocarlo encima del jamón y el queso.

           Hacer un pequeño corte circular en la rebanada superior de pan y colocarla de modo que la yema quede visible en el centro

Calles y plazas de Madrid. Maiquez

   

   Calle situada en los barrios de Ibiza y Goya, distritos de Retiro y Salamanca. La vía nace de la calle de Jorge Juan, donde conecta con la de Lombía, y discurre hasta llegar a la del Doce de Octubre. Honra con el título al actor cartagenero Isidoro Máiquez (1768-1820).             Aparece descrita en Las calles de Madrid (1889) de Hilario Peñasco de la Puente y Carlos Cambronero con las siguientes palabras: 

   Máiquez. Comienza en la calle de Jorge Juan y termina en el campo. Es de apertura moderna. Isidoro Máiquez nació en Cartagena en 1766. Sus primeros años los pasó en un taller de tejidos de sedas; pero poco conforme con el destino que la casualidad le había deparado, buscó mayores horizontes á su genio y se dedicó al teatro, donde alcanzó gloriosa fama. En 1799 marchó á París con objeto de estudiar al célebre Talma, y supo aprovechar las lecciones del maestro sin prescindir de su personalidad y carácter, ni convertirse en un imitador. Según cuentas que tenemos á la vista, Máiquez ganaba setenta reales diarios. Entre las obras en que más brillaba figuran: Otelo, Pelayo, Orestes, García del Castañar, El mejor alcalde el Rey, El tetrarca de Jerusalén, etc. Murió en Granada en 1820.

(Peñasco de la Puente y Cambronero, 1889, p. 310

viernes, 21 de agosto de 2026

Bocadillos. Chorizo de Teror con cebolla

   

Partiendo del bocadillo de Teror simple y añadiendo simple una simple cebolla podemos deleitarnos con un superlativo bocadillo.   

       Ingredientes

           Chorizo de Teror

           Pan

           Cebolla

         Sal y pimienta

        Elaboración

               Abrir los panes 

               Untar el chorizo de Teror en ambas tapas

               Sofreir media cebolla a temperatura baja.

         Cuando la cebolla esté transparente, verteremos el Pedro Ximénez y dejaremos a temperatura baja hasta que reduzca, unos 10 minutos aproximadamente.

          Una vez lista la cebolla ya la podremos añadir a nuestro bocata, colocándola sobre el chorizo de Teror

          Tapamos y a disfrutar de la combinación única entre el chorizo más mítico y auténtico de Gran Canaria y el dulzor de la cebolla caramelizada.

           

Palacios y casas de Madrid. Palacio de Viana.

 El Palacio de Viana fue mandado construir por Beatriz Galindo, dama de la reina Isabel la Católica tras enviudar de Francisco Ramírez de Madrid, entre finales del s. XV y principios del XVI.

Con el trascurso del tiempo, y tras sufrir diversas trasformaciones, esta casa señorial acabó siendo conocida como Palacio de Viana.

De una planta, en origen tenía un par de edificios escalonados con dos patios intermedios, y su fachada era de estilo plateresco, coronando el portón de entrada un escudo con las armas de los Ramírez y los Galindo. Asimismo, en la esquina que hoy hacen las calles Duque de Rivas y Concepción Jerónima, a la derecha de la fachada, se situaba originalmente una torre. La Casa-Palacio de los Ramírez, como fue conocida antaño pese a que la familia pasó a denominarse Ramírez de Saavedra, acabó en manos de la Condesa del Castellar por sucesión hereditaria, añadiéndole ésta un edificio más, obra que se puede observar en el plano de Madrid de Pedro Teixeira del año 1656.

La Casa-palacio de los Ramírez de Saavedra sufre nuevas modificaciones a finales del siglo XVIII, como por ejemplo la remodelación de la fachada añadiéndole rasgos neoclásicos. Aunque por sucesión hereditaria acaba en propiedad del poeta Ángel de Saavedra, Duque de Rivas, haciéndolo su residencia hasta su muerte en 1865. En 1843 este le encarga al arquitecto Francisco Javier Mariátegui una reforma del edificio, aunque sólo se llevó a cabo una parte. En esta reforma, de la cual data la fachada actual, se añadió una segunda planta, dándole al edificio la misma altura que tenía la antigua torre, que además fue demolida. Pese a esto la fachada fue respetada, manteniéndose muchos elementos anteriores al s. XVIII. Esta reforma, que coincidió con la demolición del contiguo Monasterio hizo que el Duque de Rivas adquiriera la colindante huerta del convento, ampliando de esta manera el jardín del palacio y convirtiéndolo en un recinto arbolado de estilo romántico.

En 1920 se realizan de nuevo unas reformas encargadas por éste, de la mano del arquitecto Valentín Roca; en éstas se amplían las dependencias posteriores del edificio y se remodela el jardín interior, conservando el modelo romántico; de estos propietarios, los Marquéses de Viana, por ser su residencia, proviene el nombre actual del palacio. Durante el reinado de Alfonso XII y la regencia de María Cristina por su hijo Alfonso XIII fue un lugar popular entre la aristocracia madrileña por la estrecha cercanía al Rey del segundo marqués de Viana.

Es en 1939 cuando el edificio pasa a ser la residencia oficial del Ministro de Asuntos Exteriores siendo alquilado a sus propietarios, los terceros Marquéses de Viana, por parte de dicho Ministerio. El 25 de abril de 1955, siendo Ministro de Asuntos Exteriores Alberto Martín Artajo, finalmente es adquirido en propiedad por el Estado. En los años 60, siendo ministro Fernando María Castiella, es de nuevo restaurado y decorado como se puede observar en la actualidad.

jueves, 20 de agosto de 2026

Bocadillos. Chorizo de Teror con huevos revueltos.

 

    Partiendo del bocadillo de Teror simple, con un  par de huevos, sal y pimienta consiguiéremos un bocata inolvidable

       Ingredientes

           Chorizo de Teror

           Pan

           Dos Huevos

         Sal y pimienta

        Elaboración

            Abrir los panes 

            Untar el chorizo de Teror en ambas tapas

           Hacer los huevos revueltos. Lo ideal para que no se sequen es hacerlo a temperatura media-baja y añadirles un toque de sal y pimienta.

      Sobre una de las tapas untadas, colocaremos los huevos revueltos.

              Cerrar el bocadillo.

          



Esclavos y negretos españoles. Joaquín Gómez Hano de la Vega

     

   Joaquín Gómez Hano de la Vega nace en Hazas de Cesto el 20 de septiembre de 1776. Era hijo de Francisco Gómez y de Teresa de Hano de la Vega. Se embarcó con trece o catorce años en Cádiz para Cuba, donde se dedicó al comercio. En 1820 ya era regidor del ayuntamiento de La Habana y en 1821 cónsul del Real Tribunal de Comercio, órgano en el que ascendió hasta ser prior del mismo en 1834. 

   Su fortuna era considerada la sexta de Cuba; fue portavoz de los esclavistas y vocal de la Junta de Población Blanca, Patrono de los inmigrantes españoles, director del Banco de San Fernando o de Fernando VII y miembro de la Junta de Notables que proponía leyes especiales para Cuba. Llegó a ser el octavo negrero de Cuba y en 1837 el gobernador y capitán general de Cuba Miguel Tacón Rosique, a cuyo círculo palaciego pertenecía, le concedió la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica por sus servicios como repartidor-cobrador de emancipados y administrador de los fondos de obras públicas.    

  Fue un negrero principalísimo en La Habana durante la regencia de María Cristina de Borbón, también notable esclavista y beneficiaria del comercio clandestino de esclavos junto con su segundo marido el Duque de Riánsares, a quienes Gómez servía de cabeza de turco para que su nombre no saliese a la luz. Pero en 1846 quedó ciego cuando el médico catalán Verdaguer, que lo culpaba de su ruina, le arrojó en la cabeza un frasco de vitriolo que además lo desfiguró.

   Él era el consignatario en La Habana de una flota negrera organizada por Jayme Tintó, de Barcelona. Contaba con una fragata, bergantines, goletas y otros barcos. Para realizar el desembarco humano clandestino contó con la corrupción de las autoridades coloniales; en años anteriores cobraban 10 pesos por cada esclavo desembarcado y solo una parte llegada realmente al Capitán General Tacón, quien lo organizó de tal forma que ocho fueran a sus manos; así recibió unos 450 mil pesos durante sus cuatro años de mandato; otros tres pesos se destinaban al Comandante de Marina, dos para el administrador de la aduana y uno para el capitán del puerto. Según Marta Denis Valle, "otro negocio fue la llamada comisión de los emancipados, en la que Tacón introdujo a Gómez; numerosos de esos esclavos eran vendidos nuevamente o utilizados en construcciones. Gómez logró interesar a la reina María Cristina en el negocio del contrabando al enviarle una cantidad de dinero por cada esclavo que introdujera en calidad de consignatario". En 1834 consta que tenía 472 esclavos en sus ingenios azucareros. En los años cuarenta fundó con otro cántabro, José A. Díaz Bustamante, la Empresa de Navegación y Fomento del Sur para exportar el mejor tabaco cubano, producido en Vuelta Abajo. Antes de morir en 1860, costeó en Hazas (Santander), su lugar natal, la reforma de la iglesia parroquial.   

  Como estaba casado sin hijos, usó como miembros de su organización clandestina a familiares cercanos como su sobrino y ahijado José María Cagigal Gómez (bozales y emancipados), el cual heredó parte de su fortuna, aunque el que más heredó fue otro sobrino, Rafael Toca Gómez y Hano de la Vega (1811-1879), que continuó con el comercio de esclavos e incluso fue nombrado primer Conde de San Ignacio y ostentó importantes cargos económicos en Cuba. 

miércoles, 19 de agosto de 2026

Bocadillos. Chorizo de Teror, queso, racula y pimiento rojo

     

   Partiendo del bocadillo de Teror simple, con unos pocos ingredientes de la tierra, podemos saborear este bocadillo gourmet que no olvidaremos fácilmente. 

       Ingredientes

           80 g de queso semicurado de cabra rallado

           Un puñado de rúcula

            ½ pimiento rojo asado en tiras

            ½ cebolla

            1 cucharada de aceite de oliva

            50 ml de Pedro Ximénez  

            2 huevos

            Sal gruesa

            Pimienta negra


     Elaboración

           Abrir los panes 

           Untar el chorizo de Teror en ambas tapas

           Sobre una de las tapas untadas, colocaremos el queso rallado.

           Sobre el queso desplegaremos el pimiento rojo asado en tiras.

           Coronar el bocata con rúcula fresca.