martes, 1 de septiembre de 2026

Bocadillos. Queso manchego y manzana

   

   El bocadillo es una de las formas más sencillas de comer queso manchego, pero también puede ser una de las más sabrosas. El bocadillo de queso manchego es perfecto tanto para desayunos o meriendas, como para una comida o una cena rápida. 

   La manzana combina a las mil maravillas con el queso manchego, ya que le aporta un punto de dulzura que se equilibra muy bien con el sabor intenso del queso manchego. 


Ingredientes:

   Pan de baguette o pan rústico

   Queso manchego curado (o semi curado, si se prefiere más suave).

   Manzana verde

   Miel (opcional)

   Pepino (opcional)

   Hojas de rúcula o canónigos (opcional)


Elaboración:

   Abrir el pan en dos mitades y tostarlo ligeramente para que adquiera una consistencia crujiente.

   Cortar el queso manchego en lonchas.

    Lavar y cortar la manzana en rodajas finas. Se puede echar un con un poco de zumo de limón para evitar que se oxiden.

    En la base del pan, coloca una capa de queso manchego.

    Añadir una capa de rodajas de manzana y, si gusta, un chorrito de miel por encima para potenciar el contraste entre lo dulce y lo salado. También puedes añadirle rodajas finas de pepino.

    Añadir unas hojas de rúcula o canónigos para darle frescura al bocadillo.

 

Castillos y atalayas de Madrid. El Vellón

   

  La atalaya del Vellón fue construida durante el transcurso del siglo X, en época califal, formaba parte de la red de puestos de vigilancia de la Marca Media.

    Se encuentra sobre un cerro a medio camino entre las localidades de El Vellón y El Espartal. Se accede desde el Km 4,2 de la carretera M-122, desde El Vellón hacia El Espartal, a mano derecha.     

  Es una atalaya o torre de vigía cercana a Talamanca del Jarama. Es de planta circular, con un diámetro de 6 m y 9 m de altura. Tiene una puerta de acceso a 2,5 m del suelo a la que se accede mediante unos agarramanos. Tenía tres pisos comunicados en los que se conservan los huecos para empotrar las vigas que sostenían los suelos de los pisos superiores. No se puede acceder a su interior.

     El espesor de los muros de mampostería es de 1 m. Actualmente está completamente restaurado y es un punto de vigilancia contra incendios.        

   Desde el lugar se pueden observar la vega del Jarama a su paso por Talamanca, la sierra de la Cabrera y el Mondalindo, el cerro de San Pedro, la Pedriza, la sierra de Ayllón y las torres de Madrid, por lo que era difícil que al cuerpo de guardia se le escapasen movimientos de tropas en cualquier dirección, pues tenían perfecta visión de lo que sucedía en todos los puntos cardinales.     

  Parece que la fecha de su construcción es durante el transcurso del siglo X, en época califal, y formaba parte de la red de puestos de vigilancia de la Marca Media, para controlar los movimientos tanto de los cristianos del norte, como de los siempre rebeldes toledanos. La palabra atalaya procede del árabe “talala”, pequeña torre. Las atalayas eran utilizadas, como hemos dicho, para vigilar el territorio y a las poblaciones sospechosas de desafección al régimen político vigente, pero también para comunicarse con otras atalayas, a través de un sistema de espejos y señales de humo durante el día, y con hogueras, de noche. Este era el sistema de comunicación que avisaba a las autoridades competentes de que había problemas, referidos, sobre todo, de la aproximación de tropas cristianas a través de los puertos del Sistema Central.

Las atalayas de la Marca Media de la sierra de Madrid constituyeron la frontera entre cristianos y musulmanes, y fueron levantadas entre finales del siglo IX, durante el emirato de Muhamad I y el reinado del primer califa cordobés, Abd-al-Rahman III, en el siglo X. Se encontraban en la margen izquierda del río Jarama. Se controlaban desde la villa de Talamanca del Jarama, que en el siglo X fue centro neurálgico del sistema defensivo de atalayas. Las atalayas de la Marca Media controlaban los puertos de Guadarrama y de Somosierra.

   La atalaya de El Vellón formaba una línea defensiva completada por la cercanía de los puestos de El Berrueco, Arrebatacapas, Venturada, además de la desaparecida de El Molar.

   Se piensa que la atalaya de El Vellón enlazaba directamente con la existente en Talamanca del Jarama (río que debe su nombre al vocablo bereber “xarama”, río de nadie o de la frontera). Además se supone que se comunicaba con las de Torrelaguna y El Molar.



lunes, 31 de agosto de 2026

Bocadillos. Anchoas de Cantabria

   

El bocadillo de anchoas de Cantabria es una joya gastronómica sencilla que destaca por la máxima calidad de las Anchoas de Santoña, elaboradas de forma artesanal a partir del bocarte del mar Cantábrico.

Ingredientes

     Una buena barra de pan crujiente o chapata

     Filetes de anchoa en aceite de oliva, preferiblemente de Santoña.

     Queso fresco o queso tierno de vaca

      Tomate en rodajas 

      Pimientos asados

Preparación

       Abrir el pan por la mitad y, si lo prefieres, tuéstalo un poco para que quede crujiente.

       Untar una capa ligera de queso tierno o coloca unas rodajas finas de tomate fresco sobre el pan.

      Sacar las anchoas de la nevera unos minutos antes para que se atemperen.

         Colocar los filetes estirados sobre el tomate o el queso.

       Añadir unas gotas del propio aceite de oliva de las anchoas para darle más jugosidad al conjunto.

Capillas sixtinas. Panteón de reyes de San Isidoro de León

 

     Situado a los pies de la basílica de San Isidoro de León, es el lugar en el que durante la Edad Media recibieron sepultura la mayoría de los reyes y reinas del reino de León.

   Es un espacio rectangular con pórtico, de aproximadamente ocho metros de lado, con dos robustas columnas sobre las que se apoyan siete arcos que dividen el espacio en tres naves. El ciclo pictórico que adorna sus muros está considerado una de las cumbres del Románico español. 

  A lo largo de los muros y de las seis bóvedas resultantes, se desarrollan los tres ciclos litúrgicos, Navidad, Pasión y Resurrección, formando un itinerario que tiene su inicio en el muro meridional y que, siguiendo el sentido de las agujas del reloj, culmina en la puerta que le da acceso a la iglesia. 

  Las escenas, que según algunos autores siguen el desarrollo de la misa mozárabe, se estructuran en relación con los tres ciclos litúrgicos:

   La Navidad: Anunciación, Visitación, Epifanía, Natividad, anuncio a los pastores, huida a Egipto, circuncisión y degollación de los Inocentes.

         La Pasión: Última Cena, escenas de la Pasión y Crucifixión.

         La Resurrección: Gloria de Cristo según el Apocalipsis de San Juan, Maiesatas Domini y entronización del año. 

  El conjunto se completa con representaciones de los signos del zodíaco y de un calendario agrícola, aunque las últimas investigaciones al respecto  plantean la teoría de que no es un calendario propiamente, ni está dedicado a los campesinos, sino que es una metáfora sobre el paso del tiempo.

 

   Durante mucho tiempo, los frescos de San Isidoro de León fueron adscritos al estilo francorrománico, que penetró en España gracias a los caminos de peregrinación y a los contactos políticos con Francia y que se estableció en las tierras leonesas, en clara oposición a la corriente que llegaba de Italia, que permaneció en el Nordeste. Su desarrollo significó, en su zona de influencia, la erradicación definitiva de los restos de bizantinismo, del simbolismo excesivo y la riqueza de los atavíos, así como el comienzo de los grandes ciclos historiados hispanos. Algunos expertos ven esta huella francesa en el predominio de fondos blancos, en la predilección por pocos colores fundamentales aplicados en superficies lisas y en su rudeza y gran expresividad.

domingo, 30 de agosto de 2026

Bocadillos. Euskadi

 

  El de bonito es uno de los bocadillos más típicos de Euskadi. Un clásico que nunca falla y brilla en su sencillez en las barras de todo el País Vasco.

     Lo único a tener en cuenta para hacer un bocadillo de bonito es usar buena materia prima. Sobre todo, huir del atún de lata y usar lomos de bonito del norte en aceite de oliva, que son los que nos van a dar la mordida necesaria. Por lo demás: buenas piparras, unas anchoas decentes y a ser posible una mayonesa casera. 


Ingredientes

   Bonito del Norte en conserva lomos

   2 Anchoas

   6 Piparra o guindilla en vinagre

   Mayonesa

   Pan de barra


Elaboración

    Abrir por la mitad y untamos la mayonesa por ambos lados.                Disponer el bonito, las piparras, las anchoas, por ese orden, y cerramos. 

    También podemos mezclar la mayonesa con las piparras y las anchoas troceadas. 



Flores. Flores de despedida.

 

Flores para la despedida.

   Flores para despedir este mes de agosto tan complicado en todos los sentidos. Fuegos, terremotos, volcanes, riadas, olas de calor, eclipses, invasiones inducidas, afloramientos del racismo interior y vacaciones, mucha vacaciones.

                                      ¡Feliz domingo!




Fotografía: J Ruiz

Flores para la despedida.

   Flores para despedir este mes de agosto tan complicado en todos los sentidos. Fuegos, terremotos, volcanes, riadas, olas de calor, eclipses, invasiones inducidas, afloramientos del racismo interior y vacaciones, mucha vacaciones.

                                      ¡Feliz domingo!












Fotografías: J Ruiz