sábado, 5 de septiembre de 2026

Exposición. Eli Cortiñas. La máquina sueña con humo

 MUSEO NACIONAL 

  CENTRO DE ARTE

REINA SOFIA


Eli Cortiñas. La máquina sueña con humo

   El Edificio Sabatini (Espacio 1) del Museo Reina Sofía acoge, del 23 de septiembre al 8 de marzo de 2027, una exposición en la que la artista canaria Eli Cortiñas revisita su obra videográfica The Most Given of Givens [Lo más dado de lo dado], producida en 2016 y adquirida recientemente para las Colecciones del Museo. En esta reinterpretación, la artista nos invita a desconfiar de la aparente transparencia de las imágenes, la tecnología y el aparato museográfico.

  Eli Cortiñas (Las Palmas de Gran Canaria, 1979) comenzó hace más de una década una investigación en la que abordaba las relaciones entre la historia del cine, de los museos y la reciente cultura digital desde una perspectiva que revela un complejo aparato colonial que moldea la mirada y la construcción de imaginarios y conocimientos. 

  De acuerdo a esta investigación, en esta muestra Cortiñas se centra en el cine, máquina que durante el siglo XX ha centralizado la producción de imágenes y que ha determinado qué cuerpos se representan y qué memorias y relatos son legítimos, dando vida a un régimen de visualidad específico.

   En The Most Given of Givens, Cortiñas se centra en el cine, la máquina que a lo largo del siglo XX ha centralizado la producción de imágenes y que, por tanto, ha determinado qué cuerpos deben ser representados y qué memorias y relatos son legítimos, configurando de esta forma un régimen de visualidad específico. 

  La artista utiliza la antesala del Espacio 1 para amplificar sus ideas espacial y escultóricamente, aludiendo al aparato del museo y a los nuevos dispositivos tecnológicos de producción y difusión de imágenes como la maquinaria que apuntala la construcción de conocimiento actualmente.  Con ayuda de la inteligencia artificial y acudiendo a los archivos de imágenes licenciados con fines comerciales, la artista crea una escenografía que busca una falsa neutralidad. 


En definitiva, Eli Cortiñas propone interrogar estos sistemas visuales y cognitivos no solo por lo que muestran, sino por las relaciones de poder que les afectan, así como por los contextos, los cuerpos, las memorias y las experiencias históricas que los producen y atraviesan.

viernes, 4 de septiembre de 2026

Bocadillos. Chorizo, huevo y pimientos.

 Bocadillo facil de preparar e increiblemente buenísimo de degustar. 

Ingredientes

   Pan

   Chorizo

   Huevo

   Pimientos


Preparación 

   Cortar los pimientos a tiritas y freirlos en un poco de aceite cuando ya estén hecho, los sacamos y los ponemos sobre un plato y les echamos un buen puñado de sal.

    En el mismo aceite freir el huevo. colocamos

    Colocar en en el pan las tiritas de pimiento frito, el huevo y las rodajas de chorizo

Prerrománico. Santiago de Peñalba

 Se trata de una de las joyas arquitectónicas más representativas del arte mozárabe prerrománico, también considerada como parte de la arquitectura de Fusión o Leonesa. Construida a comienzos del siglo X por iniciativa de san Genadio de Astorga, fue inaugurada en el año 937 por su discípulo el abad Salomón. La iglesia es el único edificio que queda en pie de un conjunto monástico hoy desaparecido.

Esta zona montañosa, llena de monasterios e iglesias eremíticas desde el siglo VIII, mereció el sobrenombre de Tebaida leonesa. Su situación en el centro de los Montes Aquilianos, la zona más abrupta de los Montes de León, facilitaba el aislamiento que buscaban los santos ascéticos de los siglos VIII, IX y X, como san Fructuoso y san Genadio. La figura de este último es relevante, en tanto que se le considera como el impulsor del renacimiento espiritual y eremítico de la zona del Bierzo.   

La iglesia de Santiago de Peñalba fue ideada por una mente cristiana, la de san Genadio. Fue planificada por otra mente cristiana, la de Salomón, pero construida y decorada por una colectividad cristiana arabizada de la que formaron parte excelentes maestros de obras, pintores y escultores. Todo apunta a que quien trabajó en la iglesia fue un taller especializado y organizado, ya fuera muladí, antiguo muladí o islámico, procedente de Al-Ándalus. Fue la época esplendorosa del monasterio que, como tal, desapareció cerca del año 1283.

  La iglesia fue construida en la primera mitad del siglo X (entre los años 931 y 937) en el reinado de Ramiro II. Este mismo monarca dotó a la iglesia de donaciones, tales como la Cruz de Peñalba (donada en el año 940) y que hoy en día es todo un símbolo de la comarca del Bierzo. A lo largo de su historia, a pesar de sus múltiples reliquias, el conjunto monástico será objeto de dificultades económicas, que tendrán que ser saldadas con donaciones.

Tras la desaparición del monasterio, Santiago de Peñalba mantiene su culto como iglesia parroquial al abrigo del pueblo de Peñalba de Santiago, que se construirá alrededor de la misma. En un entorno aislado y con una población dedicada íntegramente a la ganadería y a las cosechas, el templo se mantuvo prácticamente intocado, sin reformas ni añadidos posteriores que alterasen su estado original. No sería hasta la llegada a Peñalba de historiadores como Manuel Gómez-Moreno (1909), cuando el valor histórico de Peñalba se daría a conocer.

  Santiago de Peñalba, construida con mampostería de pizarra y caliza, presenta una apariencia exterior similar a las iglesias visigodas de tipo cruciforme. Sin embargo, su estructura real difiere notablemente al estar compuesta por seis elementos prismáticos, cuatro en el eje principal y dos capillas laterales que forman una cruz sin generar una nave de crucero. Los tejados de pizarra tienen aleros pronunciados sostenidos por modillones decorados con motivos geométricos y rosetas, característicos de las iglesias mozárabes. Destaca también la ubicación separada de la espadaña con campanas, situada al pie de la planta en cruz en la cara oeste del edificio.

  El acceso principal, en el costado sur, revela una portada con dos arcos de herradura pronunciada con alfiz, sostenidos por columnas de mármol y adornados con capiteles corintios degenerados. Este elemento decorativo no cumple una función de apoyo, ya que está enmarcado por un gran arco de herradura que sirve de descarga, creando un pequeño pórtico.

   En el interior, destaca por ser una iglesia de ábsides contrapuestos, poco común para la época y circunstancias en las que se encuentra. La existencia del contraábside se relaciona con influencias de origen norteafricano. Este segundo ábside, orientado al sol poniente y siguiendo una antigua tradición de la arquitectura sagrada, cumplía una función funeraria, ya que en él fue enterrado san Genadio.

  La cabecera tiene un ábside cuadrado en el exterior y en herradura en el interior, con una bóveda gallonada. La nave y compartimentos laterales están cubiertos por bóvedas de cañón. La estructura está diseñada para resaltar un cimborrio, con muros soportados por bóvedas y una innovadora técnica que permite grandes aberturas y arcos de herradura. La iglesia muestra una rica decoración interior, con pinturas altomedievales que datan de la época califal y representan motivos vegetales y geométricos, así como simulaciones de ladrillo.

  En conjunto, la iglesia de Santiago de Peñalba se presenta como un testamento arquitectónico de diversas influencias culturales y estilísticas. Su singularidad se manifiesta en una fusión única de elementos decorativos, donde símbolos lunares y astrales evocan la herencia celta, mientras que la planta de cruz latina proclama su devoción cristiana. La presencia de rasgos árabes, como la cúpula gallonada en el cimborrio del crucero, junto con los distintivos arcos de herradura de estilo mozárabe, otorgan a esta iglesia una complejidad única.

En el interior, la iglesia está recubierta de pinturas murales datadas de la época califal. La pintura cubría originalmente todo el edificio, aunque ahora se conserva especialmente en los arcos de la cúpula gallonada de la nave central y en los dos ábsides. Las pinturas poseen tres momentos diferentes, siendo el más primitivo coetáneo a la iglesia del siglo X, y fueron ejecutadas con la técnica de pintura al fresco sobre un mortero de arena y cal: sobre el muro todavía húmedo se trasladó (utilizando el punzón, la regla y el compás) el esquema compositivo, y posteriormente se aplicaron los pigmentos.

Entre los motivos pictóricos destaca el ladrillo fingido, además de otras pinturas con motivos vegetales y geométricos. El zócalo de almagra (pintura roja hecha a base de óxido de hierro de tipo arcilloso) es sorprendentemente similar al encontrado en Medina Azahara en Córdoba. Se trata de una decoración ejecutada con una excelente técnica y empleando unos pigmentos de gran calidad. Han sido restauradas parcialmente en el año 2004, un proceso que continúa en la actualidad.

En el interior de la iglesia, especialmente sobre las paredes del coro, se conserva una extensa colección de grafitos medievales: distintos grabados en estuco de figuras humanas, geométricas e incluso de animales. Se trata de una colección compleja y diversa, entendida como un reflejo espontáneo de la vida de los distintos moradores del templo. Algunos grafitos corresponderían a pruebas realizadas por los monjes antes de transcribir dichos dibujos al papel, ya que el papel era un bien muy preciado. En otros casos, las obras se atribuyen a dibujos realizados por los monjes para entretenerse o incluso como reafirmación de la identidad personal.

  En el conjunto destacan las figuras de dos leones, una escena de caza, la figura de un monje ataviado con espuelas de montar a caballo en posición de bendecir o varios grafitos epigráficos que repiten el nombre de GĒNADII, en referencia a san Genadio.

jueves, 3 de septiembre de 2026

Bocadillos. Queso manchego y anchoas

 


   Si gustan los sabores salados, no se puede dejar de probar esta exquisita combinación de campo y mar. 


    Ingredientes:

       Pan de baguette o pan de tipo rústico

       Queso manchego curado (se puede utilizar manchego semi curado, pero el curado contrasta mejor con el sabor de las anchoas)

       Anchoas en aceite

       Tomate maduro (opcional, para dar frescura y jugosidad al bocadillo)

       Un chorrito de aceite de oliva virgen extra (para potenciar los sabores)

       Unas hojas de albahaca fresca o rúcula (opcional, para un toque aromático)


    Elaboración:

       Cortar el pan en dos mitades y, si se desea, tostarlo ligeramente para darle un toque crujiente.

       Cortar el queso manchego en lonchas.

       Si se decide añadir tomate, córtalo en rodajas y colócalo sobre la base del pan.

       Añadir las anchoas sobre el tomate o directamente sobre el queso.

       Agregar unas gotas de aceite de oliva virgen extra por encima de las anchoas para intensificar su sabor.

       Si se desea dar un toque fresco, añadir unas hojas de rúcula o unas hojas de albahaca por encima.

       Cerrar el bocadillo y a disfrutar de este sabroso y salado bocado.

 

Calles y plazas de Madrid. Principe - Corrales y teatros

   

 Una concesión de Felipe II, ya rey, permitió que en 1582, la Cofradía de la Pasión adquiriese en la calle del Príncipe el espacio en el que actualmente se sitúa el teatro Español. El 21 de septiembre del año siguiente, sin terminar las obras, quedó inaugurado el corral de comedias poniendo en escena unos entremeses del cómico y dramaturgo Lope de Rueda. La estructura original cambió en 1735, año en que el arquitecto Juan Bautista Sachetti y un prometedor Ventura Rodríguez, iniciaron las obras de lo que diez años después sería el nuevo Teatro del Príncipe, recinto cubierto en su totalidad, en el que además de teatro al uso, se ofrecían espectáculos de magia, animales y sombras chinescas.     

  Más tarde, ya en 1849, el teatro del Príncipe se convirtió en el actual Teatro Español, el único teatro de Madrid instalado en un antiguo corral de comedias frente a las tapias del huerto de un convento de monjas, convertido luego en la plaza de Santa Ana.   

  Otro teatro de alcurnia de la calle del Príncipe, es el Teatro de la Comedia, a la altura de su número 14, que nació y creció con las zarzuelas de Ruperto Chapí. De la larga historia profesional de este coliseo pueden rescatarse acontecimientos de muy distinto signo y hasta opuesto sino: en su escenario pronunció José Antonio Primo de Rivera el «Discurso de fundación de Falange Española» un 29 de octubre de 1933; y en el mismo escenario se presentó en 1970, el espectáculo Castañuela 70 con éxito de crítica y público inesperados, y que tras reiteradas amenazas y el asalto final de varios grupos de 'reventadores' de la extrema derecha disfrazados de agitadores izquierdistas, fue prohibida «por alteración del orden público» el 28 de septiembre de 1970.     

  Más avanzada la década, y consumada la Transición, la dirección del teatro alternó todo tipo de géneros, llegando a presentar el estreno de la versión española del musical Cabaret. En octubre de 2015, después de 13 años cerrado por las obras de rehabilitación, volvió a abrirse con la representación de El alcalde de Zalamea, dentro de los ciclos de la Compañía Nacional de Teatro Clásico.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Bocadillos. Queso manchego y sobrasada.

   

   Este es sin duda un bocadillo ideal para quienes buscan un bocadillo con carácter y contundencia, un imperdible para los amantes de los sabores intensos y las texturas cremosas. 


    Ingredientes:

      Pan de chapata o pan de corteza crujiente

      Queso manchego curado

      Sobrasada

      Aceite de oliva virgen extra

      Pimiento rojo asado (opcional)


    Elaboración:

      Abrir el pan de chapata y tostarlo ligeramente si se  prefieres crujiente.

      Untar una capa generosa de sobrasada sobre una de las mitades del pan.

      Cortar el queso manchego en lonchas y colócalo sobre la sobrasada.

      Se puede añadir, si se desea, el pimiento rojo asado cortado en tiras por encima del queso.

      Añadir un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

      Cerrar el bocadillo y disfruta de este autentico manjar.

Teatro. La segunda venida de Cristo O el yoga de Jesús

 Teatro Alcázar

    MADRID


El Brujo 

La segunda venida de Cristo O el yoga de Jesús

Hasta el 27 de septiembre


El Brujo vuelve al Teatro Alcázar con el estreno de su nuevo espectáculo: La segunda venida de Cristo o el yoga de Jesús. Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes 2002 entre otras distinciones, Rafael Álvarez, El Brujo posee una trayectoria de más de 50 años de experiencia sobre las tablas y afirma que este espectáculo es el título más arriesgado de toda su carrera en teatro, un ingenioso monólogo con grandes toques de humor.


Una obra compleja sobre la exposición de los Evangelios, sobre todo el evangelio de San Juan, los fragmentos más llamativos, especiales y simbólicos desde la perspectiva de la filosofía oriental y de la ciencia del yoga de la India. Es un momento en el que el mundo necesita de este conocimiento. Una puesta en escena que combinará la ciencia del alma con la rítmica, el humor, el sentido de la fiesta y el dinamismo de los espectáculos que yo siempre hago y que necesitan la complicidad permanente de la risa del público.