jueves, 5 de febrero de 2026

Iglesias de Madrid. Santa María la Antigua

   

La ermita de Santa María la Antigua,  de Nuestra Señora de la Antigua o ermita del Cementerio de Carabanchel que de cualquiera de estas formas se la conoce, está situada en Carabanchel. Su origen se remonta al siglo XIII y está construida en estilo románico-mudéjar. 

   Se situa entre el solar de la antigua cárcel de Carabanchel y el antiguo cementerio de Carabanchel Bajo. Fue levantada en estilo románico-mudéjar en el siglo XIII, aunque tiene algunos elementos del siglo XII y conserva en muy buen estado su primitiva estructura medieval.

  Se trata del templo mudéjar más antiguo de toda la Comunidad de Madrid, además de ser la única ermita mudéjar que se conserva completa.  

  En el siglo XIII aparecen las primeras referencias escritas de la ermita. Entonces funcionaba como iglesia parroquial de Carabanchel, bajo la advocación de Santa María Magdalena. La tradición sitúa en esa iglesia dos de los milagros (el del lobo y el de la hogaza de pan) atribuidos a San Isidro (1080-1172), santo que vivió dos siglos antes de que se iniciara la construcción del edificio actual.

   La ermita tiene planta rectangular y mide 12,20 m de largo y 9,85 m de ancho. Es de tres naves, aunque cabe pensar que, originalmente, sólo constaba de una y que las dos laterales fueron añadidas en una época posterior. De su trazado primitivo del siglo XIII, se conservan en buen estado la cabecera, la torre y el muro meridional, en el que se localiza la portada.

La cabecera está orientada al este, pauta habitual en la mayor parte de los templos religiosos medievales. Integra un ábside semicircular con bóveda de cuarto de esfera, realizado en mampostería y verdugadas de ladrillos, distribuidas paralelamente. Éste se une al cuerpo principal mediante un tramo rectangular en el presbiterio, de mayor anchura que el absidial y cubierto con bóveda de cañón.

  Los elementos decorativos del exterior del ábside son escasos. Se limitan a la presencia de una serie de canecillos de rollo, hechos en ladrillo y situados bajo el alero. En su parte central, se abre una ventana de perfil toledano, conformada por un arco de herradura apuntado.

 Con respecto al cuerpo principal, presenta idéntica fábrica que la cabecera, excepción hecha de la sacristía y de una casa adosada al muro este, probablemente incorporadas en la reforma del siglo XVII. 

  Las tres naves se cubren con techumbre de madera y aparecen separadas por cuatro pilares. Quedan unidas al presbiterio mediante un arco triunfal de herradura, apuntado y doblado, trasdosado por otro arco polilobulado.

  Como se ha citado, la portada se encuentra en el muro sur. Es de ladrillo y está dispuesta en saliente, con cierta inclinación hacia el suelo. Se trata de una caja rectangular, en la que se integran tres arcos arquivoltados. Son de medio punto y el central presenta doce lóbulos. Sus apoyos siguen las pautas características de la arquitectura mudéjar y consisten en ladrillos cortados en forma de nacela, debajo de los cuales se ubican las jambas en degradación.

  Uno de los elementos más singulares del conjunto es su torre, dada su reducida planta rectangular. Mide 5,70 m de largo, 2,25 m de ancho y 20 m de alto. Es maciza en su primer cuerpo y, en esta parte, presenta la misma fábrica que el cuerpo principal y la cabecera, aunque con variaciones, provenientes de las cajas de ladrillos instaladas en sus esquinales. Estas son desiguales en cuanto a tamaño y número.

   El segundo cuerpo de la torre es hueco y está construido enteramente en ladrillo. En su tramo superior, aparecen seis vanos (dos por cada lado largo y uno en cada lado ancho), donde se alojan dos campanas, realizadas en la primera mitad del siglo XX. Los vanos se cierran mediante un sistema de falsos arcos apuntados, abiertos por la aproximación de las hiladas de los ladrillos.

   En su origen, la torre carecía de escalera. La existente en la actualidad en su cara norte es fruto de alguna reforma posterior.

  Los elementos ornamentales se concentran preferentemente en el interior, donde aparecen restos pictóricos de la Edad Media. Destaca la estructura de madera ubicada junto al muro de poniente, con pinturas sobre la vida de San Isidro, así como diferentes motivos geométricos, en los que dominan los colores rojo y negro. También se conserva una pintura al temple con el escudo del Reino de Castilla. En 2020, durante una restauración, aparecieron también pinturas sobre la vida de María Magdalena, datadas en el siglo XV.

Bibliotecas de Madrid. Centro de Documentación de BME

   

   El Centro de Documentación de BME es un espacio abierto a toda la comunidad inversora. Supone un activo de gran valor. Sus fondos documentales, seleccionados durante décadas, conforman una selecta bibliografía especializada en temas económicos, financieros y de mercados.   

  Para conocer los documentos disponibles puede hacerse a través del catálogo online y también presencialmente en la Biblioteca del Palacio de la Bolsa de Madrid está en Plaza de la Lealtad, 1 (28014 Madrid). En esta instalación se ofrece el servicio de préstamo y consulta en Sala. El horario de atención al público es de lunes a jueves de 9:00 a 17:00 y los viernes de 9:00 a 14:00.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Patatas bravas. Taberna y Media

 

   En la calle Lope de Rueda,30, muy cerca del Retiro, se encuentra "Taberna y Media" con una  decoración, muy escueta, es agradable y luminosa. Las ventanas de los dos salones dan a un patio pequeño y estrecho que han decorado con una especie de huerto de hierbas que lo mejora. Son amables de igual forma con todos los clientes. Las patatas bravas, imaginativas, crujientes y la salsa brava con picor justo. 

   Las patatas bravas parten de una idea que Alejandro, el hijo pequeño de José Luis Martínez, planteó a su padre cuando tan solo tenía 13 años. Por eso en la carta del establecimiento madrileño se presentan como "Las bravas cremosas de Alejandro". 

  Para el desarrollo de la receta, cuenta Martínez, también fue clave la participación de su hijo mayor, con quien probó distintos mojos en una visita a Tenerife. Cata que después les sirvió para terminar de decidir la composición de la salsa que acompañaría su plato estrella. 

"Nuestras bravas parten de la tradición, pero les damos un toque personal", señala el cocinero. Estas se preparan con patata de tipo agria, que posteriormente se fríe con una pasta de fritura. "Hechas así quedan crujientes por fuera y cremosas por dentro. Muy untuosas". Y se acompañan con una derivación de mojo picón.

Exposición. Chez Matisse. El legado de una nueva pintura

CaixaForum

Madrid


Chez Matisse. El legado de una nueva pintura


«UN ARTISTA NUNCA DEBE SER PRISIONERO DE SÍ MISMO, PRISIONERO DE SU ESTILO, PRISIONERO DE SU REPUTACIÓN, PRISIONERO DE SU ÉXITO.» HENRI MATISSE, JAZZ (1947).



   El arte de Henri Matisse refleja su concepción totalmente innovadora del color, su reformulación crítica del cuadro como pura superficie pictórica y también su idea de estar «fuera de lugar» tanto emocional como políticamente, es decir: su manera de expresar la ruptura con las normas establecidas y la búsqueda de una nueva forma de ver y representar el mundo.


  Este recorrido presenta una amplia selección de obras procedentes en su mayoría del Centro Pompidou, donde las piezas de Matisse dialogan con las de otros artistas contemporáneos y posteriores a los que él influyó. Se divide en ocho ámbitos que muestran su trayectoria y evolución, desde los fauves alemanes y los neoprimitivistas rusos hasta la pintura estadounidense a partir de la década de 1940.

Exposición organizada con la colaboración del


Centre Pompidou 2025

martes, 3 de febrero de 2026

Tortillas de Madrid. Caiño

 

 Caiño, lo que antes fue El Marginal, es un vinobar en la calle Ibiza, 35.  

   El vino es su producto estrella y a través de él organizan catas, invitan a bodegas y, de paso, productos que vienen y van... excepto uno que, llegó y se quedó."la Repolla", su tortilla de patata a la que añaden repollo.

  "La Repolla", es una versión destacada y peculiar que combina patata, cebolla dulce y un toque de repollo. Se caracteriza por ser jugosa, con un estilo propio que mezcla lo clásico con un giro inesperado. 

 

Calles y plazas de Madrid. Argumosa

   

 Conocida popularmente como el bulevar de Lavapiés.  Une la plaza de Lavapiés con la Ronda de Atocha. El nombre oficial de la calle se debe a la honra del cirujano español Diego de Argumosa que destacó por sus trabajos quirúrgicos en el vecino Colegio de Cirugía de San Carlos. 

   En esta calle se celebran las fiestas de San Lorenzo (del 8 al 12 del mes de agosto).​ A comienzos del siglo XXI se ha transformado en una calle de terrazas y restaurantes de muy diversas culturas.    

   El espacio que ocupa la plaza de Lavapiés y parte de la actual calle de Argumosa se encontraba, a finales del siglo XVI ocupado por un gueto judío cuya sinagoga se encontraba situada en la actual parroquia de San Lorenzo. Llegando a existir un cementerio en las cercanías. ​ Las viviendas de esta calle formaban parte de los denominados «barrios bajos» de la ciudad. En 1860 el ingeniero Carlos María de Castro se encontraba realizando planes para el ensanche de Madrid y esta calle estaba en la frontera.​ La cercanía con la calle de Santa Isabel y el Hospital Provincial atrajo el ambiente médico de la ciudad de comienzos de siglo; su rehabilitación y transformación en el Museo Reina Sofía cambió el escenario de la calle.



lunes, 2 de febrero de 2026

Camino 2026. Camino Fisterra y Muxia. Etapa 1.

 Santiago de Compostela - Negreira

   
  La salida de Santiago es relativamente rápida y cómoda. Partimos frente a la Catedral, 
 bajamos por la Costa do Cristo y recorremos la Rúa das Hortas, cruzamos una avenida y continuamos por la Rúa Poza de Bar, Rúa San Lourenzo y superamos la Carballeira (robledal) de San Lourenzo. 

 

          Distancia: 22,5 km.  Duración: 5h. 15m.  Dificultad: *****  Paisaje *****



Itinerario:

0,0   Km.  Santiago de Compostela   

7,0   Km.  Quintáns.

8,7   Km.  Alto do Vento 

9,8   Km.  Ventosa (Ames)  

11,5 Km.  Augapesada  

14,9 Km.  Trasmonte

16,8 Km.  Ponte Maceira 

20,6 Km.  Negreira


   En el camino hacia Fisterra y Muxía podemos seguir utilizando la misma credencial con la que llegamos a Compostela, si bien disponemos de una credencial específica y gratuita que entregan en la Oficina de Acogida al Peregrino(link is external). Debéis dirigiros al despacho situado entrando a la izquierda, sin necesidad de hacer cola.


   Etapa agradable y sin apenas dificultades, salvo la subida al Alto do Mar de Ovellas, donde deberemos ascender 210 metros en apenas 2 km; durante el resto del recorrido superaremos numerosos repechos, si bien son moderados, alternando tramos por pistas de asfalto con caminos de tierra.


  En el lugar de Sarela de Baixo, a 2,6 km del inicio, disfrutaremos de una bella panorámica de Santiago de Compostela, en cuyo skyline destacan las tres torres de la catedral.

 

  Hasta el Alto do Vento, a 8,7 km de Santiago, no podemos confiar en encontrar ningún bar (en Quintáns hay uno, pero de horario incierto). En el Alto do Vento hay un mesón-restaurante que cierra los lunes; luego encontraremos bares en Ventosa, Lombao, Augapesada, Trasmonte y Ponte Maceira.


   El punto más fotogénico de la jornada es el puente medieval de cinco arcos gracias al cual atravesaremos el caudaloso río Tambre. Este puente, escenario de una de las numerosas leyendas jacobeas, pervive como punto de paso obligado de peregrinos y viajeros desde hace más de ocho siglos.


  Pasado el puente, a la derecha, se conservan en buen estado dos molinos hidráulicos de acceso libre, con sus piedras de moler. Hubo un tercero, de maquía (maquila, la parte de la harina que se pagaba al propietario por usarlo), justo antes del puente. Este último contaba con una vivienda encima, convertida hoy en un restaurante-cafetería.


   El edificio más interesante de Negreira es el pazo do Cotón, de origen medieval, con almenas y una galería de piedra con tres arcos, bajo los cuales pasan tanto el Camiño Real como los coches.

 

  En Negreira, pasado el pazo, antes del puente, podemos admirar el Monumento o emigrante (1997), del escultor compostelano Fernando García Branco. La sobrecogedora imagen, en piedra y bronce, rinde homenaje a estas personas con perspectiva universal y a lo largo de la historia, en una escena desgarradora del abandono forzoso del hogar para poderlo alimentar.


  En fechas próximas al Carnaval (Entroido en gallego) podremos degustar las filloas, un postre típico parecido a las crêpes; las hay para todos los gustos, desde las más tradicionales, con relleno a base de sangre de cerdo, a otras con miel o mermelada de fruta.