lunes, 27 de julio de 2026

Bocadillos. Extremeño con anchos

   

  El secreto de este bocadillo está en los ingredientes y como fusionan sus sabores de cada uno en boca.

 

Ingredientes:

   1 tostada de pan, o un trozo de la base de una baguette

   2 anchoas del Cantábrico

   1 lonchas de jamón serrano o paleta extremeña

   Pimentón de la Vera dulce

   Sal

   Aceite de oliva virgen

  1 huevo cocido

  1/2 tomate mediano o 1 tarrina pequeña de tomate natural

  Orégano

   Vinagre balsámico


Preparación:

   Abrir barra de pan

  Pelar el 1/2 tomate y lo rallamos, o si nos es más fácil cogemos una tarrina de las de tomate triturado natural que hay en los supermercados o tiendas de productos extremeños

  Esparcir el tomate triturado por todo el pan

  Añadir un poco de sal, y un poco de aceite de oliva

  Cortar en lascas el jamón serrano o la paleta y colocar por encima del tomate

  Trocear en rodaja el huevo cocido y colocar encima

  Coger 2 anchoas y las colocar también por encima

  Espolvorear un poco de orégano y pimentón dulce por todo el bocadito

   Echar un pequeño chorrito de aceite de oliva por encima y unas gotitas de vinagre balsámico


Exposición. Valeriano D. Bécquer (1834-1870): Los cuadros de costumbres

Museo Nacional 

    del Prado

 


 Valeriano D. Bécquer (1834-1870): Los cuadros de costumbres

Hasta el  4/10/2026


   El Museo presenta la exposición que reúne por primera vez los ocho cuadros que realizó Valeriano Domínguez Bécquer como parte de un encargo destinado al antiguo Museo de la Trinidad  tras cuya disolución pasaron al Prado. Para el desempeño de esta tarea se le concedió una pensión por Real Orden de 6 de febrero de 1865, extinguida en 1868 tras el derrocamiento de Isabel II. El conjunto de cuadros comenzó a dispersarse en 1877, al ser depositados en diferentes instituciones.

   Se trata de uno de los mejores ejemplos de la pintura costumbrista del siglo XIX en España, sin parangón en otros museos españoles, no solo por su calidad, sino también porque la sinceridad y objetividad del pintor lo convierten en un capítulo fundamental del realismo pictórico en nuestro país. Además, hay otra circunstancia excepcional y que resultó clave para la interpretación de las obras: se conserva íntegramente la documentación generada con las descripciones del propio pintor, cuyos extractos se han incluido en esta exposición.

   El artista efectuó tres entregas, cada una de las cuales corresponde a una provincia y presenta unos formatos y medidas divergentes. Las obras pertenecientes a Zaragoza y Soria fueron entregadas en 1866 —con dos y tres cuadros respectivamente— y las de Ávila en 1867, con otros tres. Durante estas campañas, Valeriano efectuó además numerosos dibujos. Aunque muchos se han perdido, algunos fueron fotografiados y otros sirvieron para las diferentes ilustraciones que dieron a conocer su trabajo. Algunas de sus pinturas también fueron copiadas al óleo o mediante el grabado, lo que muestra el enorme interés que la mirada realista del pintor despertó en las nuevas generaciones.

Pedro J. Martínez Plaza, Colección de Pintura del Siglo XIX

domingo, 26 de julio de 2026

Bocadillos. Txistorra

 


Este bocadillo  está destinado a triunfar.  Crujiente por fuera, tierno y jugoso por dentro, es una explosión de sabor en cada bocado. Lo ideal es servirlo inmediatamente, en caliente, para mayor disfrute.


Ingredientes

    1/2 kg txistorra de Txogitxu

    Aceite de Oliva Virgen Extra 

    Sal en escamas de Sal de Añana

    1 pimientos verdes

    50 gr Queso curado

    1 huevos

    1 barra de pan

   1 tomates maduros


Preparación

  Cortar los pimientos en trozos grandes y los freímos en abundante aceite. En ese mismo aceite, freír el huevo.

    Cortar una cuña de queso.

   En una sartén limpia sin nada de aceite cocinamos la txistorra cortada en trozos, dándole la vuelta a cada rato para que se haga por todas partes.

            Cortar el pan y lo abrimos en libro.

            Poner un poco a la plancha. 

            Restregar un tomate por las dos caras del pan. 

            Poner los pimientos, luego el queso

            Colocar el huevo frito y finalmente la txistorra.



Flores incendiadas.

    Entre llamas y humo os mando las flores dominicales, espero que os lleguen puntualmente y con su fragancia natural. 

                                   ¡Feliz domingo!














Fotografía: J Ruiz

sábado, 25 de julio de 2026

Calles y plazas de Madrid. de las Fuentes

   

     La calle de las Fuentes es una vía urbana del barrio de Sol, situada entre la plaza de Herradores y la calle Arenal.

   Queda noticia de que en el periodo medieval, esta callejuela de extramuros se conocía como calle del Arrabal. Al parecer en este espacio estuvo la quinta de recreo conocida como huerta de la Reina, por ser un regalo de Alfonso VIII de Castilla para su esposa Leonor Plantagenet.  Se la describe, quizá de forma bastante fabulosa, como un vergel con ocho fuentes con los bustos labrados en piedra de los ocho reyes Alfonsos habidos por la Corona de Castilla hasta aquellas fechas. Otros cronistas mencionan a un conde de Fuentes que tenía su casona entre la calle del Arenal y esta ribera, y Peñasco y Cambronero aventuran la razón del nombre por la proximidad de las viejas fuentes de los Caños del Peral, razonamiento que asimismo suscribió el también cronista Pedro de Répide.   

  Tanto en el plano de Teixeira (1656) y en el de Espinosa (1769), ya aparece con este nombre, conservándose además antecedentes de construcciones particulares desde 1660.

   Joaquín Lorenzo Villanueva señala que el Manifiesto de los persas (1814) se redactó en una casa que el "fanàtico e instruidísimo" Joaquìn Palacín tenía en la calle.   

  Como recuerda una placa municipal, en el número 3 de esta calle se encontraba una de las primeras pensiones en las que vivió Benito Pérez Galdós, recién llegado a Madrid como joven universitario del antiguo caserón de San Bernardo. Allí residió entre 1862 y 1863. Descrita por el «sumo galdosista» Pedro Ortiz-Armengol como un ejemplo singular de «irregularidad urbana. Ni es plana, ni es recta, ni tiene la misma anchura en su recorrido», el segundo piso del edificio que funcionaba como casa de huéspedes en el estrangulamiento del inicio de la calle, era parte de una casa burguesa donde desde ya hacía tiempo se alojaba Fernando León y Castillo, amigo de Galdós y «cicerone» del escritor en la capital de España. Galdós también compartiría esa casa con el estudiante canario Miguel Massieu, que retrató al escritor en un dibujo a pastel que se encuentra en la Biblioteca Nacional.

Iglesias de Madrid. San Jorge ( anglicana)

     

   La Iglesia Anglicana de San Jorge (St George's Anglican Church), también conocida como Iglesia Anglicana-Episcopaliana de San Jorge o, simplemente Capilla Británica, es un templo anglicano perteneciente a la diócesis de Gibraltar en Europa de la Iglesia de Inglaterra, situado en el número 43 de la Calle de Núñez de Balboa del barrio de Recoletos. 

   El inicio de un templo anglicano se remonta a 1864, cuando el reverendo William Campbell fue nombrado para la embajada británica aquí, realizó servicios en una pequeña habitación en una casa privada, como una pequeña capellanía asignada a la embajada.

Unos años más tarde, la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera proporcionó un local más amplio. En 1900, la cochera de la antigua embajada británica se convirtió en una iglesia. 

     Más tarde, y en gran parte debido a la generosa donación de Edgar Allen y otras contribuciones de la comunidad de habla inglesa, se construyó el templo actual en 1923, diseñado por el arquitecto español Teodoro de Anasagasti, quien mezcló los estilos de la arquitectura tradicional española (mudéjar y románico español) con las formas específicamente anglicanas. Los vitrales en el presbiterio representan a San Jorge, patrón de Inglaterra, a Santiago el Mayor, patrón de España, entre otros.   

  La iglesia se inauguró oficialmente en marzo de 1925. Desde entonces, ha crecido hasta convertirse en una comunidad internacional de habla inglesa con una congregación de unas 26 nacionalidades.



viernes, 24 de julio de 2026

Calles y plazas de Madrid. de la Victoria.

 

    Breve vía del barrio de Sol, situada entre la carrera de San Jerónimo y la calle de la Cruz. Durante unos años, a raíz del Sexenio Revolucionario, se llamó calle del Empecinado, guerrillero de la Independencia española y «mártir luego de la idea de la Libertad».

    Esta calle de apenas 110 metros de longitud, aparece ya con el nombre actual en los antiguos planos de Teixeira (1656) y Espinosa (1769). Victoria o la Victoria parecen hacer referencia al vecino convento de Mínimos de San Francisco de Paula, más conocido como de Nuestra Señora de la Victoria, en el antiguo camino de los Jerónimos, fundado en 1561.         

  Otra tesis de los cronistas madrileños relaciona su nombre directamente con la figura del provincial de los Mínimos, fray Juan de la Victoria, o bien con la costumbre de la orden franciscana de rememorar la victoria de los Reyes Católicos sobre los musulmanes de la Península. El primitivo convento, que ocupaba la manzana 207, fue derribado en 1836, dando así nacimiento a la calle dedicada a Francisco Espoz y Mina y ampliando esta de la Victoria con salida por la antigua galería cubierta del Pasaje de Matheu.   

   Entre los establecimientos de comercio y ocio que hubo o se conservan en esta calle pueden mencionarse el café de la Vizcaína, en el número 5, frente al pasaje, desde el año 1851. La Vizcaína cambió de nombre y dueños en las postrimerías del siglo xix, pasando a llamarse Café de la Victoria, un local con «mesas de billar a 50 céntimos la hora» y «exquisito café al precio de 40 céntimos a domicilio», según anunciaban en la prensa de la época los nuevos propietarios del traspaso, Severo Belmonte y Juan Fernández Sanseroni. Por unos años mudó su nombre, pasando a llamarse Café del Pasaje (hacia 1905), volviendo a recuperar en 1910 el de la Victoria. En 1932 pasó a ser La Eritaña,[a] “colmao” andaluz y cervecería, y en la década de 1970 se reformó como Venta El Buscón, bar restaurante con una vistosa azulejería, incluido un panel representando a un personaje de la estética noventayochista de Ignacio Zuloaga.

   Otras dos tabernas de larga tradición, que reconvertidas en restaurantes típicos siguen activas en esta calle, son la La Casa del Abuelo, en el número 12, y la Alhambra en el número 9. La que a partir de 1990 se conocerá como La Casa del Abuelo, se inauguró en 1911 con el nombre de La Alicantina, con el mismo nombre del almacén de vinos que su dueño, el alicantino Baldomero Orts, tenía en la Glorieta de Bilbao, y otras tabernas filiales como las abiertas en la calle de Núñez de Arce (1974) y la calle de Goya (1996).

En cuanto a la Taberna Alhambra, fundada en 1929 con el nombre también granadino de ‘El Generalife’ y una destacable azulejería obra de Alfonso Romero Mesa, tuvo al parecer entre sus habituales al torero Luis Miguel Dominguín y la actriz noctámbula Ava Gardner. Ya en 1984, el realizador Pedro Almodóvar la usó como escenario de ¿Qué he hecho yo para merecer esto?.