jueves, 15 de octubre de 2026

Bocadillos. Bifana

   

  Bocadillo tradicional portugués originario de Vendas Novas, una ciudad situada en el distrito de Évora, al sur de Portugal. Según se dice, este sándwich ha sido creado en la primera mitad del siglo XX por taberneros locales para alimentar a los viajeros y hoy es un icono de la comida callejera portuguesa. Perfecta como tentempié, la bifana se disfruta en mercados, ferias o bares, acompañada de una cerveza o vinho verde.


Ingredientes 

  • 8 filetes finos de lomo de cerdo
  • Sal
  • Pimienta blanca molida
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 2 hojas de laurel
  • 100 ml de vino blanco
  • ½ cucharadita de salsa piri-piri
  • 2 cucharaditas de aceite de oliva virgen extra
  • 15 g de mantequilla
  • 3 cucharadas de agua
  • 2 panecillos

Elaboración

  • Poner los 8 filetes finos de lomo de cerdo en una bandeja profunda. Añadir sal, pimienta blanca molida, 2 dientes de ajo machacados, 1 cucharadita de pimentón dulce, 2 hojas de laurel, 100 ml de vino blanco, ½ cucharadita de salsa piri-piri y 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra. Mezclamos bien para impregnar la carne con esta mezcla, tapamos la bandeja y la dejamos reposar así entre 30 y 45 minutos.
  • Calentar 15 g de mantequilla y 1 cucharadita de aceite en una sartén.
  • Freír los filetes ya marinados por cada lado hasta que estén completamente cocinados en su interior. Si como los nuestros, son muy finos, en 1 o 2 minutos estarán listos. Los retiramos de la sartén y reservamos.
  • En la misma sartén, verter el líquido del marinado junto con 3 cucharadas de agua. Cocinamos a fuego medio unos minutos hasta que la salsa se reduzca. Al final, podemos añadir de nuevo los filetes para que se impregnen con la salsa y servirlos calientes.
  • Mientras tanto, cortar 2 panecillos por la mitad.
  • Tostar ligeramente los panecillos en la sartén.
  • Untamos un poco de la salsa reducida en el pan tostado, colocar 4 filetes sobre cada panecillo, añadir más salsa al gusto y tapar con la parte superior del panecillo. 
  • Acompañar las bifanas con salsa piri-piri para quienes prefieran un toque picante adicional.

Exposición. El plano flexible. La colección de textiles del Banco de España

 



El plano flexible. La colección de textiles del Banco de España



  El Banco de España acoge del 28 de septiembre al 28 de marzo de 2027 en su Sala de Exposiciones una nueva muestra para dar a conocer su colección de textiles. Un recorrido por el arte textil entendido como un espacio de convergencia entre arte, arquitectura e industria.

  La muestra traza un recorrido en el que el tejido se transforma en un elemento activo que ayuda a organizar el espacio, absorber el sonido y generar experiencia sensorial. Tomando esta idea como punto central, la exposición analiza temas como la capacidad que tienen tapices para contar historias, la confluencia en el tejido de lo artesano y lo industrial o la recuperación de esta disciplina artística a partir de las reivindicaciones del feminismo. 

  La exposición se estructura en dos ámbitos. El primero reúne alfombras y tapices clásicos de la Colección Banco de España y destaca su papel en la definición del entorno arquitectónico: ordenando los espacios, modulando la luz y el sonido y contribuyendo a la configuración de los espacios institucionales. Esta parte combina lo funcional y lo representativo a través de manufacturas de la Real Fábrica de Tapices o conjuntos como los de Geraert Peemans, Urbanus Leyniers o Jacques Neilson.  


   La segunda parte analiza el significado del textil más allá de la funcionalidad. Las piezas tejidas se convierten en herramientas de experimentación formal y de reflexión crítica, profundizando en su dimensión política, social y simbólica. En este ámbito pueden verse propuestas de artistas como Esther Ferrer, Elena del Rivero, Narelle Jubelin, Elo Vega, Isabel Oliver Teresa Lanceta, Yto Barrada, Patricia Esquivias, Mercedes Azpilicueta Andreas Maria Fohr, Manuel Chavajay o Dora García. 

  De esta manera, la muestra plantea el textil a modo de campo abierto en el que se unen la materialidad, historia y lenguaje, creando una red de relaciones donde cada pieza contribuye a comprender del tejido como superficie, como estructura y como forma de pensamiento. Su título, El plano flexible, hace referencia a esa capacidad del textil para adaptarse, articular el espacio y generar nuevas lecturas de la colección desde una perspectiva transversal.

miércoles, 14 de octubre de 2026

Bocadillos. Sande de pernil

 

  Bocadillo típico de Oporto y famoso en locales como Casa Guedes. Se basa la pierna de cerdo marinada, asada o cocida a fuego lento y cortada en rebanadas o desmechada.

Ingredientes 

  •   La carne: 1 kg de pernil de cerdo (pierna).
  •  El adobo / mojo: Jugo de naranja o lima, ajo machacado, comino, orégano, sal, pimienta y un toque de mostaza.
  •  El pan: Pan francés, baguette, marraqueta o pan de agua (según el estilo de cada país).
  •  Acompañamientos y salsas: Tomate, lechuga, cebolla morada o cebolla paiteña, mayonesa, salsa de ajo o salsa criolla.


Preparación 

    Marinar el cerdo:

       Hacer  pequeños cortes en el pernil y frótarlo con la mezcla de ajo, jugo de cítricos (naranja o lima), comino, orégano, sal y pimienta. Déjarlo reposar en el refrigerador (idealmente de 4 horas a toda la noche).

    Cocinar el pernil:

• Al horno: Ásarlo a 160 °C (calculando aproximadamente 1 hora por cada kilo de carne) hasta que esté tierno y jugoso.

• En olla a presión: Cocínarlo con verduras (cebolla, pimentón, ajo) y especias durante 1 hora y media hasta que la carne se despegue del hueso.

  Reposar y cortar: 

        Dejar que la carne enfríe un poco, luego desmérchala o córtala en lonjas finas (puedes desgrasarla si es necesario).

   Armar el bocadillo: Cortar el pan por la mitad, calentarlo ligeramente, añadir una capa de mayonesa o salsa de ajo, colocar una porción generosa de pernil y complementarla con rodajas de tomate, lechuga fresca y cebolla.



Prerománico. Santa Eufemia de Ambia


  Se encuentra en el pueblo de Santa Eufemia, dentro de la parroquia de Santo Estevo de Ambía y el municipio de Baños de Molgas.

  En la parte original  destaca su testero plano sobresaliendo algo la capilla central, al estilo asturiano de San Salvador de Valdediós.

   Construido en sillería irregular en hiladas horizontales con grandes sillares en las esquinas,  tiene una ventana en cada ábside, las tres del mismo tipo que recuerda a las de algunas iglesias visigodas, talladas cada una en dos sillares, pero las tres diferentes. La de la capilla de la Epístola está formada por dos tragaluces estrechos con dos círculos encima, la del Evangelio dos ranuras acabadas en arcos de herradura muy pronunciados y la central, algo mayor, es bífora, con dos arcos de herradura que se apoyan en una pequeña pilastra. Tanto la central como la del Evangelio disponen de decoración tallada.

   Actualmente tiene la puerta en el costado sur, algo muy habitual en la arquitectura mozárabe, aunque es de época posterior y sobre ella se reconstruyó el muro para soportar una espadaña, suponemos que de la misma época que la puerta. También existía en el mismo costado otra puerta, ahora tapiada, que estaba situada justo en el centro del muro de la capilla de la Epístola, lo que parece indicar que se conserva al menos esa parte del muro sur original. 

  El interior actualmente es de una sola nave en la que se conserva parte de una cabecera formada por el comienzo de tres ábsides y parte de los arcos de herradura de separación  entre ellos, que se apoyan sobre imposta volada sin capitel. También se conserva un pilar adosado al muro sur que nos permite conocer  la profundidad de la cabecera, que estaría cubierta por bóvedas en los tres ábsides.

  En cuanto a su forma de cobertura podemos suponer que mientras los ábsides estaban cubiertos por bóveda de cañón, las naves estarían tendrían tejado plano en madera, ya que no hay muestras de que hubieran existido contrafuertes.

  Todo parece indicar que nos encontramos ante una iglesia mozárabe. Sería construida en la primera mitad del siglo X y, teniendo en cuenta que mientras los ábsides de Santa Eufemia son rectangulares los de Mixós son de planta semicircular prolongada, es posiblemente la iglesia mozárabe más antigua que conservamos en Galicia.


martes, 13 de octubre de 2026

Bocadillos. Francesinha

   

  Uno de los bocadillos más bestiales del mundo, se prepara en Oporto y lleva por nombre Francesinha.  Se ha hecho tremendamente popular por algo. Y ese algo es que está delicioso.

    Lo más adecuado es prepararlo para compartir entre dos. Aunque los hay que son capaces de meterse una Francesinha entera entre pecho y espalda, sin rechistar ni pestañear, y con una guarnición de patatas fritas caseras. Ahí es ná.

     Al parecer lo ideó Daniel David Silva, un cocinero emigrante que volvió de Francia. Se trata de un plato típico moderno ya que empezó a ser conocido durante los años 60 y desde entonces se ha ido extendiendo a otras regiones portuguesas.


Ingredientes

  • 1/2 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharadita de tabasco
  • 330 ml de cerveza rubia
  • 100 g de tomate troceado en conserva.
  • 30 g de mantequilla
  • 15 ml de salsa Perrins o Worcestershire
  • 200 ml de caldo de verduras
  • 10 g de harina fina de maíz
  • 3 rebanadas de pan de molde blanco
  • 2 filetes de lomo de cerdo
  • 1 loncha de jamón cocido
  • 2 o 3 salchichas
  • 8 lonchas de queso para sándwich (fundente)


Preparación 

   Empezar por la salsa, que es lo que más tiempo de elaboración lleva y tiene que estar lista cuando montemos el cuerpo del bocadillo. Pelar y picar los dientes de ajo y la cebolla.

  Calentar la mantequilla en una cazuela y pochar en ella el ajo y la cebolla picados. Sazonar ligeramente. Cuando la cebolla esté blanda y empiece a dorarse, después de unos 6-7 minutos, añadir el tomate troceado, la cerveza, el tabasco y  la salsa Perrins o Worcestershire. Cocer a fuego alto durante cinco minutos.

Después añadir el caldo de verduras, bajar la intensidad del fuego y cocer durante 10 minutos más a fuego medio. Separar un poco de salsa y le agregar la harina fina de maíz, remover para que se diluya. Devolver la mezcla a la cazuela.

  Triturar la salsa con una batidora de mano o robot y, si la queréis muy fina, la pasáis por un chino o colador. Volvemos a echar la salsa en la cazuela y calentamos a fuego medio alto, removiendo de vez en cuando para que espese sin que queden grumos.

Después de tres o cuatro minutos habrá espesado, así que la retiramos del fuego y reservamos mientras preparamos el cuerpo del sándwich.

Pasar los filetes de lomo de cerdo y las salchichas por una sartén a fuego medio alto. Con estas últimas se recomienda cortar por la mitad, longitudinalmente, para que tarden menos en hacerse y se acomoden mejor sobre las rebanadas de pan.

Montaje y presentación final 

  Tostar las rebanadas de pan de molde y ya tenemos todo listo para montar el bocadillo, aunque primero encendemos el horno en función grill a 200º C. 

 En un plato hondo colocar una rebanada de pan de molde y encima los dos filetes de lomo de cerdo y una loncha de queso. Cubrir con otra rebanada de pan de molde tostado y encima las salchichas y otra loncha de queso. Por último tapar con la última rebanada de pan de molde y cubrir con la loncha de jamón cocido.

   Colocar cuatro lonchas de queso, que cada una cubra un lateral y un poco de la superficie. Tapamos con la última loncha de queso e introducimos el plato en el horno durante 3-4 minutos o hasta que el queso se haya fundido.

   Retirar el plato con cuidado de no quemarse y verter una buen ración de salsa por encima, en caliente, de modo que cubra la superficie y los laterales. Servir inmediatamente.

Exposición. ELI CORTIÑAS La máquina sueña con humo

  MUSEO NACIONAL

  CENTRO DE ARTE

REINA SOFIA



ELI CORTIÑAS

La máquina sueña con humo

Hasta el 08 de marzo de 2027


La máquina sueña con humo parte de la invitación del Museo Reina Sofía a Eli Cortiñas (Las Palmas de Gran Canaria, 1979) a revisitar The Most Given of Givens [Lo más dado de lo dado], obra videográfica producida por la artista en 2016 y adquirida recientemente para las Colecciones del Museo. La propuesta expositiva retoma, amplía y actualiza una investigación iniciada por la creadora hace más de una década donde aborda las relaciones entre la historia del cine, la historia de los museos y la reciente cultura digital desde una perspectiva que revela un complejo aparato colonial que moldea la mirada y la construcción de imaginarios y conocimientos. 

  En The Most Given of Givens, Cortiñas se centra en el cine, la máquina que a lo largo del siglo XX ha centralizado la producción de imágenes y que, por tanto, ha determinado qué cuerpos deben ser representados y qué memorias y relatos son legítimos, configurando de esta forma un régimen de visualidad específico. A través de un laborioso trabajo de archivo sobre found footage, la artista analiza la imagen cinematográfica de Tarzán, poniendo al descubierto cómo el cine hollywoodiense de aventuras se sirvió del cine de corte etnográfico para fabricar el imaginario popular sobre los pueblos africanos como un «otro» traducido por una mirada y lógica coloniales. En las películas sobre este hombre de origen inglés criado en la selva, las imágenes etnográficas filmadas en África con la intención de captar las formas de vida de sus pobladores fueron utilizadas a modo de paisaje de fondo —mediante la técnica de retroproyección—, sobre el que los actores eran filmados en primer plano. 

La capacidad expresiva de este collage cinematográfico surge del choque y la asociación de imágenes. Junto a multitud de fragmentos encontrados, la artista proyecta las imágenes actuales de una acrópolis griega en construcción, metáfora de una cultura europea hegemónica en ruinas que ha silenciado históricamente la presencia de cualquier cultura ancestral foránea. De este modo, Cortiñas pone en evidencia a quienes operan la producción de subjetividad frente a una otredad objetualizada.

  La artista utiliza la antesala del Espacio 1 para amplificar estas ideas espacial y escultóricamente, aludiendo al aparato del museo y a los nuevos dispositivos tecnológicos de producción y difusión de imágenes como la maquinaria que apuntala la construcción de conocimiento en nuestra contemporaneidad. Con ayuda de la inteligencia artificial y acudiendo a los archivos de imágenes licenciados con fines comerciales, la artista crea una escenografía que busca una falsa neutralidad. En un colorido pastel, en referencia a los croma usados como fondo en la producción de escenas de carácter digital, aparecen vitrinas vaciadas de los objetos expoliados durante el periodo colonial. Estos aun forman parte de numerosas colecciones europeas, a la espera de una restitución que no llega. El museo, invención occidental que durante décadas ha participado en la desacralización de objetos usurpados, es habitado aquí por nuevos amuletos y unas manos que tocan, clasifican, estudian o vigilan, gracias a la prótesis de los actuales artefactos sagrados.

  Parte de la historiografía contemporánea da por sentado que la historia no es neutra, que todo relato histórico implicaría una selección, una interpretación que genera omisiones y narrativas históricas dominantes que han ayudado a consolidar el poder de ciertos grupos sociales. Cortiñas nos sugiere, además, que los algoritmos no son neutrales: cada nueva herramienta tecnológica a nuestra disposición constituye un dispositivo cargado de una función simbólica que participa en la configuración de nuevos regímenes epistemológicos.

  En definitiva, Eli Cortiñas nos invita a desconfiar de la aparente transparencia de las imágenes, la tecnología y el aparato museográfico. Propone interrogar estos sistemas visuales y cognitivos no solo por lo que muestran, sino por las relaciones de poder que les afectan, así como por los contextos, los cuerpos, las memorias y las experiencias históricas que los producen y atraviesan.



lunes, 12 de octubre de 2026

Bocadillos. sutzukaki

 

El bocadillo de soutzoukakia (o sutzukaki) es una delicia de la cocina griega que adapta los tradicionales rollitos de carne especiada en un formato callejero y reconfortante.

Ingredientes

     Para las soutzoukakia (rollitos de carne):

  •         Carne picada de ternera (o mezcla de ternera y cerdo): 500 g
  •         Ajo: 2 o 3 dientes machacados (es el sabor clave)
  •         Comino molido: 1 cucharadita colmada
  •         Pan rallado (o pan duro remojado en leche/vino tinto y escurrido): 3 cucharadas
  •         Huevo: 1 unidad
  •         Aceite de oliva, sal y pimienta negra


   Para la salsa de tomate:

  •        Tomate triturado o salsa de tomate natural: 400 g
  •        Cebolla: 1 picada fina
  •        Comino molido: 1/2 cucharadita
  •        Pizca de azúcar (para corregir la acidez)


    Para armar el bocadillo:

  •        Pan de bocadillo: tipo baguette corta, pan de pita grueso o pan rústico alargado.
  •        Queso feta desmenuzado (opcional, pero muy recomendado).
  •        Cebolla morada cortada en juliana fina y un toque de perejil fresco.

Preparación

Preparar y cocinar la carne

  •      En un bol grande, mezcla la carne picada con el ajo, el comino, el pan, el huevo, la sal, la pimienta y un chorrito de aceite de oliva. Amasa bien durante unos minutos para que se integren los sabores.
  •     Tapa el bol y déjalo reposar en la nevera al menos 30 minutos.
  •     Toma porciones de masa y forma cilindros alargados (como croquetas grandes o salchichas cortas).
  •      Fríe los rollitos en una sartén con aceite de oliva a fuego medio-alto hasta que estén bien dorados por todos lados. Retíralos y reserva.


Hacer la salsa de tomate

  •        En la misma sartén (retirando el exceso de aceite si es necesario), sofríe la cebolla picada hasta que esté transparente.
  •        Añade el tomate triturado, el comino, la pizca de azú

  • car, sal y pimienta.
  •        Deja cocinar a fuego lento durante unos 10-15 minutos hasta que la salsa espese.
  •         Introduce las soutzoukakia en la salsa y cocínalas juntas durante 5 minutos para que la carne se impregne del tomate.


Montar el bocadillo

  • Abre el pan longitudinalmente y, si lo deseas, tuéstalo ligeramente por la parte interna.
  • Coloca una buena base de la salsa de tomate caliente.
  • Acomoda de 3 a 4 rollitos de carne por bocadillo.
  • Corona con el queso feta desmenuzado, unas tiras de cebilla morada y perejil fresco picado.