martes, 10 de febrero de 2026

Piscinas de Madrid. El Parque Sindical

     En 1934, antes de la Guerra Civil, se instalaron unas compuertas en el río Manzanares con el fin de crear un embalse que generase una «playa artificial«. Esta zona pronto se convirtió en un popular lugar de recreo para los madrileños. A raíz de este uso inicial, surgió la idea de construir el «Parque Sindical Deportivo Puerta de Hierro«, que más tarde se conoció simplemente como «Parque Sindical» y posteriormente como Parque Deportivo Puerta de Hierro.   

  La piscina del Parque Sindical (actual Centro Deportivo Puerta de Hierro) es una de las instalaciones de ocio más icónicas de Madrid, conocida históricamente como "el charco del obrero". 

  Fue concebida originalmente como el Balneario Popular del Manzanares por la Obra Sindical de Educación y Descanso para ofrecer ocio a las clases trabajadoras, en una época en la que los clubes deportivos estaban reservados a la élite. 

  Aunque el parque abrió sus puertas hacia 1955, la piscina —entonces la más grande de España— fue inaugurada oficialmente el 18 de julio de 1958.

   Fue proyectada por los arquitectos Manuel Muñoz Monasterio (conocido también por el Estadio Santiago Bernabéu) y Francisco de Asís Cabrero, con la colaboración del ingeniero Alfredo Semelas Arroyo.  

   "El charco del obrero": En las décadas de 1960 y 1970, se convirtió en la "playa de Madrid" para miles de familias que llegaban en autobuses desde Moncloa cargadas con tarteras de comida.

   Destacaba por su enorme tamaño (más de 130 metros de largo) y su trampolín, siendo un punto de encuentro masivo durante el verano madrileño. 





Bocadillos de calamares. Bar Postas.

     

   Inaugurado en los años 50 del siglo pasado, por unos mayoristas de pescado de Vigo, entre la Puerta del Sol y la Plaza Mayor, exactamente en el número 13 de la calle de Postas. 
   El bar es como los de antes, con barra de aluminio, muchos espejos, dos puertas, carta de tapas en la pared y un producto estrella, el bocadillo de calamares.    

  Que el calamar se viene degustando en Madrid desde el siglo XVI no hay duda, hay documentación que lo acredita. Los motivos seguro que son por aguantar bien el transporte y ser asequible para las clases más humildes. 

   La elaboración del famoso bocata de calamares es sencilla: 

        “Las anillas de calamar rebozadas y fritas en aceite de oliva bien caliente” se meten en un pan de Viena y a comer calentito. Eso si, se debe regar con una buena caña bien tirada o una copa de vino.   



Exposición. Hammershøi. El ojo que escucha

   Museo Nacional

Thyssen-Bornemisza


Hammershøi. El ojo que escucha

del 17 de febrero al 31 de mayo


     Primera retrospectiva en España dedicada al artista danés Vilhelm Hammershøi (1864-1916). Un recorrido a través de casi un centenar de obras las cuales aportan una amplia y completa visión de su trabajo.   

  Más de cien años después del fallecimiento del pintor, que alcanzó un gran éxito en vida gracias a sus pinturas de interiores fríos y silenciosos, sus obras todavía atraen e inquietan al público moderno. La ambigüedad de sus planteamientos deja abiertas numerosas vías de interpretación que en las últimas décadas se han potenciado gracias a la búsqueda de conexiones con otros artistas europeos y a la contextualización con sus contemporáneos daneses. 

 Esta exposición permite observar y relacionar sus cuadros con otros maestros del pasado, como es el caso de los holandeses del siglo XVII, y las grandes figuras del siglo XIX y XX, como Edward Hopper.  

 La muestra ayuda a aproximar el trabajo de Hammershøi a nuevas generaciones de creadores e historiadores, además de al público general español que hasta el momento sólo había podido ver su obra en contadas ocasiones. El subtítulo de la muestra, “el ojo que escucha”, hace referencia a metafóra entre su pintura, el silencio y la aparente calma que transmite, y el interés del artista por la música. La exposición trata este y otros temas de su obra, como el papel de su esposa Ida Ilsted en su proceso creativo, la depuración de los interiores domésticos y sus paralelismos con el tratamiento de las arquitecturas y paisajes.

lunes, 9 de febrero de 2026

Parques y jardines de Madrid. María Domínguez Remón

En la calle Ventosa del distrito de Palacio de Madrid, se encuentran los Jardines dedicados a María Domínguez Remón (1882-1936). María fue periodista, poetisa feminista y política. Y se convirtió en la 1ª alcaldesa democrática de la Segunda República Española en la localidad de Gallur, Zaragoza. 

Al producirse el golpe militar de 1.936, María Domínguez fue fusilada el 7 de septiembre de 1.936 en las tapias del cementerio de Fuendejalón, Zaragoza, donde se había refugiado con su hermana. 

Teatro. Luces de bohemia

 TEATRO ESPAÑOL

         MADRID



Luces de bohemia 

de Ramón del Valle-Inclán

Hasta el 7 de marzo de 2026



  La obra narra el periplo nocturno del poeta ciego Max Estrella que, junto al golfo Latino de Hispalis, recorre algunos de los lugares más característicos de la noche madrileña mientras se encuentra con personajes propios de aquella bohemia oscura y sórdida. Una obra llena de poesía, con momentos de enorme belleza, y sazonada con una severa crítica tanto a la injusticia social reinante como a la endémica corrupción política española.


Nota del director


  En el Teatro Español teníamos muchos motivos para representar la pasada temporada Luces de bohemia, más allá de nuestra sempiterna pasión por Valle-Inclán y de que sea una obra trascendental de nuestro repertorio; quizás la pieza dramática más bella, más importante de la literatura dramática española del Siglo XX.

   De entre todos los motivos uno, si quieren, de carácter institucional, era celebrar en el 2024 el centenario de su edición definitiva. Es sabido que, aunque parte de la obra había aparecido por entregas en el semanario España durante cuatro meses de 1920, su edición completa en libro, con variaciones decisivas, tal y como la conocemos hoy se publicó en 1924 incluida en Opera Omnia, ese cuidado proyecto editorial de aires modernistas que el propio escritor realizó de sus obras.

   Otra razón de gran peso, más vinculada con nuestro amor a la profesión, fue que, por increíble que parezca, el periplo del poeta ciego y el golfo hispalense durante la noche madrileña nunca se había representado sobre las tablas de este teatro. Sabemos (al menos así apareció en la prensa de la época) que Cipriano de Rivas Cherif, ese hombre de teatro esencial en la historia de nuestro arte escénico, tuvo el propósito en 1932, durante su etapa en el Español, de llevar a escena este primer esperpento del escritor gallego en el contexto de una temporada estival de gran teatro popular. Pero aquel proyecto nunca se llevó a cabo, así que, de alguna manera, sentimos que aquel era un buen momento para que Max Estrella y toda la bohemia de su tiempo habitasen, por fin, nuestro escenario.

  Y ya en esta temporada 25/26 otra razón —esta ocurre pocas veces— se ha sumado a las anteriores: la extraordinaria acogida que tuvo el espectáculo, definitorio de nuestra nueva etapa, entre oficiantes y espectadores. Así que reponemos estas Luces de bohemia con una alegría inmensa y la seguridad de que siempre es un buen momento para volver al “gran don Ramón de las barbas de chivo” que adoró su contemporáneo —y personaje— Rubén Darío.

   Conviene recordar que hasta los años 60 no comenzamos a dar al teatro de Valle-Inclán la consideración que merecía, sobre todo en escena, así que podemos hablar de don Ramón como de un clásico reciente de nuestro repertorio escénico, acaso ya (con permiso de Lorca y los áureos) el más estimado, el más admirado por un oficio que tuvo que desarrollar lenguajes nuevos y dejarse calar por las vanguardias para asimilar aquella propuesta postmodernista, que se antojaba casi como un enigma. Y aquí estamos de nuevo los del teatro: tratando de representarlo mientras intentamos entender y asimilar su densidad estética, deslumbrante e inalcanzable.

  Como sucede con todas las grandes obras, Luces aparece en cada época, en cada generación, como un faro que ilumina el presente y, en nuestro caso, lo hace desde un pasado que nos pertenece y que nos ha convertido en lo que somos: herederos de los hipogrifos de Calderón, de los caprichos de Goya, de Quevedo y Cervantes, y de los folletines y las parodias escénicas de aquel Madrid absurdo, brillante y hambriento, y de tantas cosas... Por eso necesitamos retomar en escena cada cierto tiempo la elegía de Malaestrella, y reencontrarnos con aquella sátira, ¡tan española!, tan lejana en estos tiempos en los que parece vetada la práctica del humor inteligente en este país hipersensible.

   Nuestra lectura parte de algunos estímulos conocidos e inevitables que envuelven tanto a Valle como a la propia obra —espejos cóncavos, la deformación grotesca, el expresionismo o el distanciamiento— sazonados con otros menos habituales y que forman parte, para nosotros, del imaginario concreto e indispensable de este genuino género esperpéntico y que van desde el sainete, la opereta y el género chico hasta el Grand Guignol o los asombrosos —entonces, claro— títeres del Teatro dei Piccoli de Vitorio Podrecca.

  A partir de aquí y contando con un reparto extraordinario —que es lo que realmente marca la diferencia—, volvemos a jugar la obra buscando vínculos con nosotros y con ustedes, tratando de que este viaje castizo por los ‘madriles’ de antaño nos haga pensar en los de hogaño y lleguemos a alguna reflexión constructiva, o a un consenso sobre temas fundamentales de esos que tanta falta nos hacen.

Eduardo Vasco


Ficha artística


Autor: Ramón del Valle-Inclán

Versión y dirección: Eduardo Vasco

Reparto:

Max Estrella: Ginés García Millán

Latino de Hispalis: Antonio Molero

Claudinita: Ana Veganzones

Zaratustra/ Sereno: Ángel Solo

El marqués de Bradomín/ Guardia: David Luque

Madame Collet/ Madre del niño: Elena Rayos

Rubén Darío/ Guardia: Ernesto Arias

El chico de la taberna/ Piano: Iván López-Ortega

Don Gay/ Sepulturero: Jesús Barranco

Preso/ El Pollo: José Luis Alcobendas/ Agus Ruíz

Capitán Pitito/ Sepulturero: José Luis Martínez 

Gálvez/ Contrabajo/ Guitarra: José Ramón Arredondo

Serafín el Bonito/ Camarero: Juan Carlos Talavera

Clarinito/ El Joven: Juan de Vera

La Lunares/ La Chica: Lara Grube

La Pisabien: María Isasi

El Ministro/ El Cochero: Mariano Llorente

El Rey de Portugal/ Dieguito: Mario Portillo

Dorio de Gádex: Pablo Gómez Pando

Pérez/ Guitarra/ Percusión: Pablo Salinero

La Portera/ La Periodista: Puchi Lagarde/ Lucía Bravo

Basilio Soulinake/ Viejo que escribe: Rafael Ortiz

Don Filiberto/ Borracho: Raúl Ferrando

Vieja pintada/ La vecina: Silvia de Pé

Pica Lagartos/ Ujier: Toni Misó


Escenografía y atrezzo: Carolina González 

Iluminación: Miguel Ángel Camacho

Vestuario: Lorenzo Caprile

Música y ambiente sonoro:  Eduardo Vasco

Ayudante de dirección: Laura Garmo

Ayudante de escenografía: Lucía Ríos

Ayudante de vestuario: Lucía de Ramón-Laca/Ricardo Segarra

Residente de ayudantía de dirección: Giulia De Crescenzo

Asistente artístico: Paul Alcaide

Agradecimientos: RESAD

Producción: Teatro Español

domingo, 8 de febrero de 2026

Exposición. Juan Uslé. Ese barco en la montaña

 MUSEO NACIONAL

CENTRO DE ARTE

REINA SOFIA


Juan Uslé. Ese barco en la montaña


   Exposición dedicada al trabajo del artista Juan Uslé, la primera realizada en el museo tras veinte años desde la muestra Open Rooms.   


  En esta ocasión, Juan Uslé (Santander, 1954) presenta una gran muestra antológica que profundiza en sus más de cuarenta años de trayectoria artística. Las diez salas del museo en las que se presenta esta exposición se plantean como un relato no cronológico sino de idas y vueltas, de retroacción y prospección.

Una nueva mirada sobre la obra de un artista que, en los últimos años, ha tenido importantes muestras antológicas a nivel internacional, y citas que lo sitúan como uno de los artistas españoles más destacados de las últimas décadas.



Flores contra las tormentas con nombre.

    Me fastidia que domingo tras domingo mis flores, que deberían estar dirigidas para gente normal, mis amigos, faceamigos o conocidos, tengan que ser enviadas a personas que sufren, ya sea por una DANA, un VOLCAN, una PANDEMIA, una FILOMENA, un accidente FERROVIARIO, un corte de LUZ etc, etc...
    Hoy estas flores, no puede ser de otra manera, para todos los que están sufriendo estas LLUVIAS insistentes que nos están amargando la vida. 

                                                      ¡Feliz domingo!  













Fotografía: J Ruiz