sábado, 7 de febrero de 2026

Camino 2026. Camino Fisterra y Muxia. Etapa 2.

 Negreira - Olveiroa.

   
  Nos enfrentamos a una etapa larga, en un entorno plenamente rural y con bastantes desniveles, si bien la mayoría son suaves. En los primeros diez kilómetros cruzaremos frondosos bosques de pinos, castaños y robles, para avanzar luego por un territorio más despejado. Al final, en la bajada del monte Aro, podremos disfrutar de buenas vistas sobre el valle del Xallas y el gran embalse de Fervenza.

 

          Distancia: 33,6 km.  Duración: 8h. 30m.  Dificultad: **** Paisaje *****




Itinerario:

  0,0    Km.  Negreira

  3,3    Km Zas 

  9,0    Km.  A Pena (Piaxe) 

12,8    Km.  Vilaserío  

14,9    Km.  O Cornado

19,7    Km.  As Maroñas

20,7    Km.  Santa Mariña (As Maroñas)  

23,6    Km.  A Gueima

27,3    Km.  Lago (Mazaricos)  

31,5    Km.  A Ponte Olveira  

33,6    Km.  Olveiroa


  Bonita etapa en un entorno plenamente rural. Presenta sucesivos repechos, la mayoría moderados, excepto la subida por la ladera norte del monte Aro y su posterior bajada, donde las rampas son más pronunciadas.


   La jornada puede resultar excesivamente larga para algunos; aquellos que deseen dividirla disponen de alojamientos privados en varios puntos intermedios.    

Poco después de A Pena tenemos una variante recomendable y bien señalizada, que lleva hasta Vilaserío sin aumentar la distancia; va siempre por caminos de tierra y evita un tramo peligroso de carretera.

     Unos 3 km después de Negreira, en Zas, hay una pequeña tienda-taberna a pie de carretera, por el camino oficial, 100 metros antes de la confluencia con la variante por el paseo fluvial. El primer bar de la etapa está en el km 8,4, antes de llegar al pueblo de A Pena y a 50 metros del camino. 

   Junto a esta aldea de O Cornado se han descubierto los restos del que probablemente sea el mayor campamento militar romano en toda Galicia, cuya extensión equivale a 17 campos de fútbol, y desde el que se consumó la sangrienta conquista de la región en el siglo I a.C.  

Tras superar A Gueima iniciamos la subida por la ladera norte del monte Aro, en cuya cima quedan vestigios de los muros de defensa de un castro celta del siglo V a.C. (si bien el camino tuerce 500 metros antes de llegar a la cumbre). En la posterior bajada disfrutaremos de bonitas vistas sobre el valle del Xallas y el gran embalse de Fervenza.

  En A Picota, localidad al sur del camino oficial, hay varios alojamientos privados; quienes deseen pernoctar allí disponen de flechas en color verde a partir de Vilar de Castro. Dicha opción supone 1,3 km más respecto al trazado oficial marcado con mojones por la Xunta. 

   Al cruzar el puente sobre el río Xallas entramos en el concello de Dumbría, que desde el primer paso nos advierte que estamos en territorio Vákner. En los siguientes kilómetros se nos desvelarán más pistas; los más curiosos (o precavidos) pueden consultar la web de Dumbría Turismo. No estará de más, en adelante, mirar de vez en cuando por encima de la mochila…    

  El pueblo conserva el aspecto tradicional de las aldeas rurales gallegas, con edificios de piedra y un buen número de hórreos. En su entorno se han hallado numerosos dólmenes, mámoas y petroglifos de la Edad del Bronce.

   Para comer o cenar tenemos los restaurantes Casa Loncho, Casa Manola y As Pías; en sus menús nunca faltan platos de cuchara tales como caldo gallego, cocido, callos con garbanzos o estofado de carne, así como un insuperable flan casero.

Exposición. Antonio Raphael Mengs (1728-1779)

 Museo Nacional del Prado

           MADRID




Antonio Raphael Mengs (1728-1779)

  Hasta el  1/3/2026


El Museo Nacional del Prado y la Fundación BBVA presentan una ambiciosa exposición dedicada a Antonio Rafael Mengs (1728–1779), figura clave en el nacimiento del Neoclasicismo y uno de los artistas más influyentes del siglo XVIII. La muestra ofrece una revisión profunda de su obra, pensamiento y legado, en diálogo con los grandes maestros del pasado. 

   La exposición reúne un total de 159 obras, de las cuales 64 son pinturas, 14 artes decorativas y 81 dibujos, grabados y estudios sobre papel, lo que permite explorar tanto su faceta como pintor de cámara y muralista, como su dimensión intelectual y teórica. Las piezas proceden de 25 instituciones internacionales, 9 españolas y 10
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Comisarios:
Andrés Úbeda, jefe de Colección de Pintura del siglo XVIII y Goya del Museo del Prado, y Javier Jordán de Urríes, conservador de Patrimonio Nacional

viernes, 6 de febrero de 2026

Patatas bravas. Los Chicos

     

     Los Chicos se inauguran en 1945 en el barrio de Chamberí, justamente en la calle Guzmán el Bueno 33 esquina con Meléndez Valdés. Desde aquella fecha  Madrid, el barrio y la vida en general han cambiado bastante, pero lo que no ha cambiado han sido las Patatas Bravas de los Chicos, unas de las pioneras en Madrid, con una receta única y secreta que se llevan elaborando década tras década.     

   Generación tras generación, han conseguido que su famosa Salsa Brava llegue a ser apreciada entre los críticos gastronómicos y reconocida en innumerables medios de comunicación como una de las mejores de Madrid.

     Actualmente lleva la batuta del local el Chef Miguel Ángel Marugán, con dilatada experiencia culinaria, ha sabido adaptarse a los tiempos actuales, pero siempre uniendo el pasado y tradición, con el presente





Prerománico. Santa María del Naranco


     A las afueras de Oviedo, entre los años 842 y 850, se construyó Santa María del Naranco.

    En su origen fue un edificio civil, abovedado en los pisos inferior y superior, que pronto se convertiría en iglesia de culto a la Virgen. Ordoño I  trasladó en 856 la capital del reino asturiano a León y este templo fue donado a Oviedo ya como Santa María del Naranco. 

    La planta baja consta de una sala rectangular con bóveda de cañón sobre arcos fajones, una novedad importada de Oriente que permite construir una bóveda larga con una cimbra pequeña. Cuenta también con un banco corrido sin arcos fajones.

   La sala superior se cubre con bóveda de medio cañón con arcos fajones que arrancan de ménsulas sobre la imposta. Se añadieron arquerías para sostener la bóveda, aligerar el peso del muro y permitir abrir ventanas; el muro pierde función de sostén respecto a la arquitectura visigoda. La tendencia de este templo a la altura tiene origen oriental y también repercutirá en el románico. 

   En la cara principal de uno de los capiteles (izquierda) aparece el árbol de la vida flanqueado por leones, que en la parte superior le dan guardia y en la inferior comen de él. A los lados, vemos figuras humanas en triángulos, quizá identificadas simbólicamente con los leones, portando báculos o espadas, como obispos o guerreros. 

   Al exterior, los contrafuertes unifican los dos pisos y se decoran con incisiones, como los arcos, la base del balcón y la ventana superior. Los dos lados menores del edificio no son exactamente iguales, porque en uno hay una puerta y en el otro tres ventanas y porque en los clípeos, en un lado, hay un animal de perfil y en el otro dos.

   El balcón con tres ventanas se convirtió en una capilla cuyo altar fue trasladado del templo que hoy llamamos San Miguel de Lillo. Esta nueva capilla quedó rodeada de arquerías.










Fotografía: J Ruiz

jueves, 5 de febrero de 2026

Iglesias de Madrid. Santa María la Antigua

   

La ermita de Santa María la Antigua,  de Nuestra Señora de la Antigua o ermita del Cementerio de Carabanchel que de cualquiera de estas formas se la conoce, está situada en Carabanchel. Su origen se remonta al siglo XIII y está construida en estilo románico-mudéjar. 

   Se situa entre el solar de la antigua cárcel de Carabanchel y el antiguo cementerio de Carabanchel Bajo. Fue levantada en estilo románico-mudéjar en el siglo XIII, aunque tiene algunos elementos del siglo XII y conserva en muy buen estado su primitiva estructura medieval.

  Se trata del templo mudéjar más antiguo de toda la Comunidad de Madrid, además de ser la única ermita mudéjar que se conserva completa.  

  En el siglo XIII aparecen las primeras referencias escritas de la ermita. Entonces funcionaba como iglesia parroquial de Carabanchel, bajo la advocación de Santa María Magdalena. La tradición sitúa en esa iglesia dos de los milagros (el del lobo y el de la hogaza de pan) atribuidos a San Isidro (1080-1172), santo que vivió dos siglos antes de que se iniciara la construcción del edificio actual.

   La ermita tiene planta rectangular y mide 12,20 m de largo y 9,85 m de ancho. Es de tres naves, aunque cabe pensar que, originalmente, sólo constaba de una y que las dos laterales fueron añadidas en una época posterior. De su trazado primitivo del siglo XIII, se conservan en buen estado la cabecera, la torre y el muro meridional, en el que se localiza la portada.

La cabecera está orientada al este, pauta habitual en la mayor parte de los templos religiosos medievales. Integra un ábside semicircular con bóveda de cuarto de esfera, realizado en mampostería y verdugadas de ladrillos, distribuidas paralelamente. Éste se une al cuerpo principal mediante un tramo rectangular en el presbiterio, de mayor anchura que el absidial y cubierto con bóveda de cañón.

  Los elementos decorativos del exterior del ábside son escasos. Se limitan a la presencia de una serie de canecillos de rollo, hechos en ladrillo y situados bajo el alero. En su parte central, se abre una ventana de perfil toledano, conformada por un arco de herradura apuntado.

 Con respecto al cuerpo principal, presenta idéntica fábrica que la cabecera, excepción hecha de la sacristía y de una casa adosada al muro este, probablemente incorporadas en la reforma del siglo XVII. 

  Las tres naves se cubren con techumbre de madera y aparecen separadas por cuatro pilares. Quedan unidas al presbiterio mediante un arco triunfal de herradura, apuntado y doblado, trasdosado por otro arco polilobulado.

  Como se ha citado, la portada se encuentra en el muro sur. Es de ladrillo y está dispuesta en saliente, con cierta inclinación hacia el suelo. Se trata de una caja rectangular, en la que se integran tres arcos arquivoltados. Son de medio punto y el central presenta doce lóbulos. Sus apoyos siguen las pautas características de la arquitectura mudéjar y consisten en ladrillos cortados en forma de nacela, debajo de los cuales se ubican las jambas en degradación.

  Uno de los elementos más singulares del conjunto es su torre, dada su reducida planta rectangular. Mide 5,70 m de largo, 2,25 m de ancho y 20 m de alto. Es maciza en su primer cuerpo y, en esta parte, presenta la misma fábrica que el cuerpo principal y la cabecera, aunque con variaciones, provenientes de las cajas de ladrillos instaladas en sus esquinales. Estas son desiguales en cuanto a tamaño y número.

   El segundo cuerpo de la torre es hueco y está construido enteramente en ladrillo. En su tramo superior, aparecen seis vanos (dos por cada lado largo y uno en cada lado ancho), donde se alojan dos campanas, realizadas en la primera mitad del siglo XX. Los vanos se cierran mediante un sistema de falsos arcos apuntados, abiertos por la aproximación de las hiladas de los ladrillos.

   En su origen, la torre carecía de escalera. La existente en la actualidad en su cara norte es fruto de alguna reforma posterior.

  Los elementos ornamentales se concentran preferentemente en el interior, donde aparecen restos pictóricos de la Edad Media. Destaca la estructura de madera ubicada junto al muro de poniente, con pinturas sobre la vida de San Isidro, así como diferentes motivos geométricos, en los que dominan los colores rojo y negro. También se conserva una pintura al temple con el escudo del Reino de Castilla. En 2020, durante una restauración, aparecieron también pinturas sobre la vida de María Magdalena, datadas en el siglo XV.

Bibliotecas de Madrid. Centro de Documentación de BME

   

   El Centro de Documentación de BME es un espacio abierto a toda la comunidad inversora. Supone un activo de gran valor. Sus fondos documentales, seleccionados durante décadas, conforman una selecta bibliografía especializada en temas económicos, financieros y de mercados.   

  Para conocer los documentos disponibles puede hacerse a través del catálogo online y también presencialmente en la Biblioteca del Palacio de la Bolsa de Madrid está en Plaza de la Lealtad, 1 (28014 Madrid). En esta instalación se ofrece el servicio de préstamo y consulta en Sala. El horario de atención al público es de lunes a jueves de 9:00 a 17:00 y los viernes de 9:00 a 14:00.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Patatas bravas. Taberna y Media

 

   En la calle Lope de Rueda,30, muy cerca del Retiro, se encuentra "Taberna y Media" con una  decoración, muy escueta, es agradable y luminosa. Las ventanas de los dos salones dan a un patio pequeño y estrecho que han decorado con una especie de huerto de hierbas que lo mejora. Son amables de igual forma con todos los clientes. Las patatas bravas, imaginativas, crujientes y la salsa brava con picor justo. 

   Las patatas bravas parten de una idea que Alejandro, el hijo pequeño de José Luis Martínez, planteó a su padre cuando tan solo tenía 13 años. Por eso en la carta del establecimiento madrileño se presentan como "Las bravas cremosas de Alejandro". 

  Para el desarrollo de la receta, cuenta Martínez, también fue clave la participación de su hijo mayor, con quien probó distintos mojos en una visita a Tenerife. Cata que después les sirvió para terminar de decidir la composición de la salsa que acompañaría su plato estrella. 

"Nuestras bravas parten de la tradición, pero les damos un toque personal", señala el cocinero. Estas se preparan con patata de tipo agria, que posteriormente se fríe con una pasta de fritura. "Hechas así quedan crujientes por fuera y cremosas por dentro. Muy untuosas". Y se acompañan con una derivación de mojo picón.