viernes, 18 de septiembre de 2026

Teatros de Madrid. Lope de Vega

   

  El teatro Lope de Vega está situado en la Gran Vía. Lleva el mismo nombre que el antiguo teatro de los Basilios inaugurado en Madrid en 1850, ya desaparecido.

   Se encuentra en la manzana que ocupa los números 53, 55, 57 y 59 de la Gran Vía, situada entre la calle de San Bernardo y la calle de Isabel la Católica, que ocupa el solar de la desaparecida Casa Profesa de los jesuitas, incendiada en 1931. El solar fue adquirido en 1944 por la Compañía Inmobiliaria Metropolitana. La manzana fue edificada en sólo cuatro años: Edificio Lope de Vega, entre 1945 y 1949, con la dirección de Joaquín Otamendi y Julián Otamendi. Albergaba un gran centro comercial subterráneo, Los Sótanos; el hotel Lope de Vega y un teatro de igual nombre.

  El teatro fue inaugurado el 16 de abril de 1949. Se especializó en espectáculos musicales. En 1954 se instaló una pantalla de cine, convirtiéndose en «Teatro Cinema Lope de Vega», inaugurado el 12 de diciembre de ese mismo año.

  Actualmente el teatro Lope de Vega ha recuperado su nombre original y desde 1997 es un referente del teatro musical en la Gran Vía, que ha pasado a conocerse como el Broadway español. Éxitos como La bella y la bestia, El fantasma de la ópera, Mamma Mia!, Spamalot, Jesuscristo Superstar, El rey león o Los miserables, todos ellos producciones de Stage Entertainment, han sido disfrutados por infinidad de espectadores. En 2011 sufrió una profunda reforma, respetando su riqueza histórica, para acoger el estreno en España del musical El rey león.

Dispone de servicio de cafetería con tres barras y una capacidad para 1456 personas.



jueves, 17 de septiembre de 2026

Bocadillos. Salmón ahumado con salsa criolla

  Un bocadillo de salmón ahumado con salsa criolla es una combinación fresca y deliciosa que mezcla la suavidad del salmón con el toque ácido y crujiente de la cebolla y el tomate. 
Ingredientes
  • Pan: Un pan crujiente como una chapata, baguette o un panecillo tierno.
  • Salmón ahumado: En lonchas finas.
  • Salsa criolla: Cebolla roja en juliana fina, tomate en tiras o dados, jugo de limón, cilantro o perejil fresco, sal y un toque de ají o pimienta.
  • Opcional (base): Queso crema o un toque de aguacate para untar el pan y aportar cremosidad. 
Preparación
  1. Prepara la salsa criolla: Corta la cebolla roja en juliana muy fina y lávala con agua fría si deseas suavizar el picor. Mezcla con el tomate picado, exprime el jugo de limón fresco, añade sal, pimienta y cilantro picado al gusto. Deja reposar unos minutos.
  2. Abre el pan elegido por la mitad. Si te gusta, puedes untar una fina capa de queso crema en la base del pan para protegerlo de la humedad.
  3.  Coloca las lonchas de salmón ahumado sobre el pan de forma generosa.
  4. Escurre un poco el líquido sobrante de la salsa criolla y agrégala encima del salmón.
  5. Cierra el bocadillo y disfrútalo al instante para que el pan conserve su textura crujiente.

Fuentes de Madrid. Santa Isabel

   

   La fuente de la calle de Santa Isabel fue una fuente pública del Madrid de los Austrias construida hacia 1622, situada frente al convento fundado por Felipe II en 1595, que dio nombre a la calle.

     Se documenta a través del Libro de Juntas de Fuentes guardado en los Archivos de la Villa de Madrid, en un acta del 18 de junio de 1621, su construcción encargada a Martín Gortairy.

    No está claro que fuera la misma que la conservada hasta la segunda mitad del XIX. Es difícil apreciar si la fuente que Alfonso Begué fotografió en 1864 era lo que quedaba de la fuente de Gortairy, sin la cruz de hierro que la coronaba, ni si estaba emplazada en su mismo lugar. En cualquier caso, a principio del siglo XX no aparecen fuentes en las fotos de este sector de la calle de Santa Isabel.

      Pascual Madoz hacia 1848, habla de una fuente que “llegó a tener dos caños”, con una dotación de 10 RA abastecidos por el «viage» del Bajo Abroñigal y una asignación de 12 aguadores. Todo hace pensar que esa es la misma que fue fotografiada por Begué en 1864, y quizá la que citan Peñasco y Cambronero en 1889, abastecida por el mismo «viage».     

   Ya en el umbral del XXI se colocó ante el convento una fuente de bronce, del tipo caño de vecindad habitual a finales del siglo XIX y primera mitad del XX. Consiste en un sencillo «pilón con basa, cuerpo central y cornisa es de granito» que soporta un tronco cuadrado atornillado a su base y decorado con bolas en el capitel, franjas vegetales en la basa y una flor en el fuste (ahora sin caños), todo ello siguiendo un estilo modernista que no llegó a arraigar en el Madrid del primer cuarto del siglo XIX. En las reformas de la calle de 2012 se le añadió una placa instalada en el suelo cuyo texto lleva a pensar que esa fuente, fabricada hacia el año 1900 en la fundición Picazo, es la que, según dice textualmente la placa, “fue realizada por el maestro cantero Martín de Gortairy entre 1621 y 1622”.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Bocadillos.Salmón ahumado y huevo

   

  Bocadillo simple, fresco y elegante. Nunca te falla delante de familiares o invitados.


Ingredientes:

  • 200 gramos de salmón ahumado
  • Un bote pequeño de tápenas
  • Una cebolla tierna
  • 2 huevos duros
  • Mostaza de Dijon
  • Aceite de oliva
  • Vinagre de Jerez
  • Una cucharada de azúcar
  • Pimienta negra recién molida
  • Eneldo


Preparación:


  • Preparar la salsa mezclando en un bol cuatro cucharadas de mostaza de Dijon, una de vinagre de Jerez, otra de aceite de oliva, una de azúcar, un toque de pimienta negra y eneldo fresco bien picadito. Si no tenéis, pues seco de bote.
  • Partír en trozos muy pequeños la cebolla tierna y los huevos y ya se puede empezar a rellenar los bocadillos.
  • Untar el pan con la salsa de eneldo y poner el huevo, la cebolla, las tápenas y el salmón ahumado. 





Iglesias de Madrid. La capilla del obispo

   

  La capilla del Obispo de Plasencia, oficialmente capilla de Nuestra Señora y san Juan de Letrán pertenece a una época de transición entre el gótico, estilo que se aprecia en su planta y trazado, y el arte renacentista, visible en su fachada septentrional y en su decoración interior. 

   Forma parte del complejo parroquial de san Andrés, integrado, además de por la capilla del Obispo, por la iglesia de San Andrés, de planta gótica, y la Capilla de san Isidro, de estilo barroco. El conjunto monumental ocupa la práctica totalidad de una manzana, delimitada por la plazas de los Carros y de san Andrés (al sur), la Costanilla de San Pedro (al este), la Costanilla de san Andrés (al oeste) y la plaza de la Paja (al norte). El acceso a la capilla del Obispo se realiza desde el número 9 de este último recinto.   

   La capilla del Obispo se erige sobre el solar de una primitiva capilla, probablemente mandada construir por el rey Alfonso VIII.

   Fue levantada entre 1520 y 1535, para albergar los restos mortales de san Isidro Labrador. Responde a una iniciativa de Francisco de Vargas, para cuya familia, una de las más poderosas del Madrid medieval, había trabajado el santo, en el siglo XII.

   Sin embargo, el impulso definitivo se lo dio su hijo, Gutierre de Vargas Carvajal, obispo de Plasencia entre 1524 y 1559, a quien se debe la fundación de la capilla y su suntuosa decoración interior. En su honor, la construcción empezó a ser conocida como Capilla del Obispo, abandonándose, a nivel popular, el nombre oficial de Capilla de Nuestra Señora y san Juan de Letrán.   

  El cuerpo de san Isidro permaneció en el edificio hasta 1544, año en el que el párroco de la iglesia de san Andrés consiguió, después de numerosos pleitos, trasladarlo a su parroquia, donde estuvo depositado hasta el siglo XIX.

   Los Vargas decidieron entonces convertir la capilla en su panteón familiar. En 1547, Gutierre de Vargas Carvajal encargó al escultor Francisco Giralte la realización del retablo que preside el ábside y de los dos cenotafios situados a ambos lados del presbiterio, dedicados a Gutierre de Vargas Carvajal, obispo de Plasencia, y a sus padres, Francisco de Vargas e Inés de Carvajal. Los trabajos de decoración concluyeron hacia 1550.   

  La capilla del Obispo es uno de los pocos ejemplos de arquitectura gótica existentes en Madrid. Su trazado corresponde a la fase tardía de este estilo, que se prolongó durante los reinados de los Reyes Católicos y, parcialmente, de Carlos I.

   Consta de una sola nave, dividida en tres tramos, y ábside poligonal, con grandes contrafuertes en el exterior. Las bóvedas son de crucería y estrelladas en el presbiterio. Los materiales de construcción combinan la mampostería de piedra de granito y la fábrica de ladrillo.   

  La fachada septentrional, que da a la plaza de la Paja, es el único elemento exterior levantado bajo las pautas arquitectónicas del Renacimiento. Realizada enteramente en sillarejo de granito, destaca por su aspecto austero, especialmente en lo que respecta a su portada, definida por un sencillo arco de medio punto.   

  Los ornamentos de la fachada son escasos y se concentran en el tercio superior. Aquí se sitúa una galería de siete ventanales, enmarcados cada uno por una doble moldura y con relieves florales en los puntos de confluencia y en la base de los vanos. La fachada está coronada con una cornisa saliente y amoldurada. En su parte inferior, se halla una escalinata de tramos enfrentados, que permite salvar el desnivel de la plaza de la Paja.   

   El acceso a la capilla se realiza a partir de un pequeño claustro, formado por arcos de medio punto, cuyo aspecto actual corresponde a la reforma emprendida en el siglo XVIII.

   La puerta interior, encargada en el año 1544, se atribuye a Cristóbal Robles y a Francisco de Villalpando. Está hecha en madera de nogal y decorada con diferentes relieves, donde se representan escenas bíblicas, principalmente del Antiguo Testamento. Está considerada como una obra maestra del escultura renacentista española. 

   La decoración de la nave es de estilo plateresco. Sus elementos más sobresalientes son el retablo mayor, que preside el conjunto desde el ábside, y los sepulcros de alabastro de Gutierre de Vargas y Carvajal y de sus padres, Francisco de Vargas e Inés Carvajal, emplazados a ambos lados del presbiterio. Son obra de Francisco Giralte, quien tardó cuatro años en su ejecución (1547-1550).


martes, 15 de septiembre de 2026

Bocadillos. Espárragos trigueros, huevo y cebolla morada

 

Jugoso, tierno y sabroso. Este bocadillo vegetal es una auténtica delicia. Si nos acostumbramos a meter ingredientes sanos y bajos en calorías entre pan y pan, conseguiremos llevar una dieta equilibrada incluso comiendo de bocata.

Hay que ser generoso untando el tomate, ponle una buena capa para que quede bien jugosito.

Los espárragos están pasados por la plancha, pero no los hago mucho, me gusta dejarlos muy al dente, casi cruditos.

He cocido el huevo durante 9 minutos para que la yema esté cocinada pero no demasiado.

Espolvorea bien de orégano y un chorrito de aceite de oliva.


Ingredientes

Pan rústico integral

2 espárragos trigueros

½ tomate natural rallado

1 huevo duro cocido

Cebolla morada

Orégano seco

Sal

Pimienta

½ cucharada de AOVE (aceite de oliva virgen extra)


Elaboración

Cuece un huevo duro. Recuerda meter el huevo en agua fría y contar 10 minutos desde que empieza a hervir. Espera a que enfríe un poco para pelarlo, de esta manera no se pegará la cáscara y podrás quitarla fácilmente.

Ralla o tritura el tomate, y mézclalo con ½ cucharada de AOVE y una pizca de sal.

Corta los espárragos por la mitad en sentido longitudinal y márcalos en la plancha o sartén hasta que estén doraditos.

Unta la base del pan con el tomate, coloca encima los espárragos trigueros, el huevo duro en rodajas y unas láminas finitas de cebolla morada. Espolvorea un poco de sal, pimienta y orégano seco. Termina con un chorrito de AOVE y a disfrutar.

Notas

Recomiendo tostar el pan para que el bocadillo quede crujiente y calentito.

Exposición. Pedro Moreno. Pro domo sua. Arte teatral y cinematográfico

 BIBLIOTECA

  NACIONAL

 DE ESPAÑA


Pedro Moreno. Pro domo sua. Arte teatral y cinematográfico






  La exposición “Pedro Moreno. Pro domo sua. Arte teatral y cinematográfico” propone un recorrido por la extensa y brillante trayectoria artística y profesional de este destacado creador, Premio Nacional de Teatro y reconocido, entre otros galardones, con los Premios Max y Goya por la excelencia de su trabajo.
  Se trata de un viaje a través de su itinerario vital, con un claro sentido narrativo de principio a fin. Sus inicios se sitúan en el mundo de la alta costura en los años sesenta, etapa que se prolonga durante casi dos décadas. Bajo la influencia de su mentor, Elio Berhanyer, y ante el auge del prêt-à-porter, Moreno da el salto al universo teatral y cinematográfico, donde encuentra su verdadero “lugar en el mundo” y el cauce ideal para su desbordante imaginación. A lo largo de casi cuarenta años desarrolla una intensa trayectoria creativa, que culmina en una etapa más íntima y personal, en la que mantiene intacto su impulso de “relatar historias” a través de una obra singular y profundamente característica.
 
  La muestra no solo busca dar a conocer su producción artística, sino también desvelar el cómo y el porqué de su proceso creativo. Para ello, se articula en torno a distintos hitos que permiten comprender su concepción de la creación, al tiempo que propone al visitante diversas experiencias orientadas a generar momentos memorables durante el recorrido. Estas se ven enriquecidas por los testimonios de destacados profesionales del ámbito escénico y audiovisual, como José Carlos Plaza, Ana Belén, Víctor Ullate o Emma Suárez, que aportan su visión sobre el trabajo del maestro Moreno.
 
  La Biblioteca Nacional de España, institución a la que Pedro Moreno ha legado parte de su ingente obra y que el propio artista reconoce como su segunda casa —fuente de documentación clave para muchas de sus investigaciones sobre vestuario en contextos históricos—, acoge ahora esta exposición como un regreso simbólico del “hijo pródigo”. En coherencia con el “latinajo” del título, el propio Moreno nos acompaña a lo largo del recorrido, guiándonos como si estuviéramos en su casa y desvelando las claves de lo que contemplamos.​

Sala Hipóstila de Biblioteca Nacional de España.

Del 23 de julio de 2026 al 10 de enero de 2027

Comisario: Pedro Moreno

Organiza: Museo Nacional de Artes Escénicas, en colaboración con Biblioteca Nacional de España