sábado, 25 de abril de 2026

Teatro. Tinieblas

 

Teatro Valle-Inclán (Centro Dramático Nacional)



Tinieblas
del 30 de abril al 31 de mayo 


Tinieblas es una colección de historias sobre personas que se pierden.

Una narración polifónica que recrea sucesos reales o bien, situaciones que quizás solo hayan existido en la imaginación colectiva: leyendas, cuentos, rumores…

Sinopsis

 Vivimos en un continente completamente cartografiado. Los senderos del bosque están señalizados y las rutas detalladas en guías. Conectados a miles de satélites que orbitan el planeta, buscamos nuestro camino sin mirar el mundo que nos rodea.

   ¿Dónde y cómo podemos perdernos hoy? ¿En el teatro?
 
  Tinieblas es un espectáculo en el que público se pierde, se encuentra y se vuelve a perder. El teatro es el centro de un territorio, un lugar con sus propias coordenadas geográficas y, al mismo tiempo, espectadoras y espectadores, unidos, forman un solo cuerpo que se pone en movimiento, como una bandada de estorninos.

Se trata de una experiencia sensorial que mantiene siempre la tensión entre el interior y el exterior, entre el lento caminar de un ser humano y la posibilidad de teletransportarse con la imaginación a tal velocidad que provoca vértigo.

Ficha artística

Tania Arias
Somaya Taoufiki
Eva Shirlee Garcia Schulman
Hafida Tisrou

Dirección:                        Edurne Rubio
Autoría:                           Edurne Rubio
Dramaturgia:                  María Jerez
                                          Caroline Daish
                                          Dounia Mohammed
Ayudantía de dirección: María Jerez
Escenografía:                  Leticia Skrycky


viernes, 24 de abril de 2026

Tortilla de patatas. Garelos.

     

    Garelos se divide en tres locales. Blanca de Navarra, 6. Españoleto, 11 (Garelos Furancho). Del Monte Esquinza, 26 (La Bodega de Garelos). 

  La cultura gastronómica de la Galicia interior corre por las venas familiares del cocinero Antonio Couceiro, que es precisamente de Betanzos. De modo que, esos platos gallegos tan reconocidos y característicos, los podrá degustar con un magnífico punto. Todos los productos los traen de Galicia, incluida la excelente vajilla de Sargadelos.

    Se puede comer de picoteo, es lo más divertido. Aquí hay que tener claro a lo que se viene e incluso a lo que se vuelve: tortilla de Betanzos muy poco hecha (casi líquida), solo de patata crujiente.



Calles y plazas de Madrid. Travesía de la Parada.

   

  Se encuentra entre las calles de San Bernardo y Álamo. Tomaba el nombre de una parada de aguas que había cerca de aquí. Aguas destinadas a un molino que había en la actual plaza de los Mostenses.

    Cuentan que al repartirse la finca de Don García de Barrionuevo, los propietarios se enfrentaron por la propiedad de una parada de aguas y molino que aquí había, y uno de ellos intentó destruirla para que no fuese de nadie; a lo que le respondieron los otros herederos: “Enhoramala vayas”   

  Pasando por aquí tiempo después el nuncio Gravina, preguntó a un estudiante por el nombre de la calle y éste le dijo:

   “Monseñor, enhoramala vayas” por lo que los del séquito del nuncio le quisieron pegar, hasta que se deshizo el entuerto.

     Mas tarde se quedo con el nombre actual. Travesía de la Parada.


jueves, 23 de abril de 2026

Bocadillo de calamares. Verbena Bar

 

 Verbena Bar en la calle de Velarde,24 es el templo de los bocadillos de calamares de fuera de la zona turística.

  Bocadillo, que preparan de la forma más sencilla y tradicional, calamares auténticos rebozados con harina de trigo y pan rústico; la autenticidad de su sabor se debe seguramente a ello. 

   Un pan ligeramente crujiente, con calamares perfectamente fritos en aceite de oliva, y un cuenco de alioli de lima que podemos añadir al interior si nos apetece. Son muchos los que lo consideran el mejor bocata de calamares de Madrid. 

Estatuas de Madrid. Monumento a Lucas Aguirre

   

  El monumento a Lucas Aguirre es una escultura dedicada al empresario y mecenas Lucas Aguirre, que se encuentra situada entre las calles Alcalá y O'Donell, justo al lado del edificio de las Escuelas Aguirre, institución fundada por Aguirre al servicio de la educación popular. Hoy en día, este edificio es la sede de la Casa Árabe.

  Es un monolito prismático que se asienta sobre un basamento de granito de doble grada. El pedestal, de piedra caliza blanca tiene a ambos lados sendos aletones cerrados con dentículos y en el centro la inscripción "A D. Lucas Aguirre. El Ayuntamiento de Madrid". Sobre él, el busto en  mármol del insigne benefactor con barba y mirando al frente.

  La obra fue realizada por el escultor Miguel de la Cruz Martín por encargo del Ayuntamiento de Madrid en 1900 para las Escuelas Aguirre, donde el propio escultor daba clases de dibujo. De la Cruz fue un reconocido artista con menciones de honor en diferentes certámenes artísticos, con una obra en el Museo del Prado y socio de honor de la Asociación de Pintores y Escultores en el Salón de Otoño de 1924.

miércoles, 22 de abril de 2026

Patatas bravas. Casa Baranda

 

   En Colón, 11 encontraras Casa Baranda, un homenaje a la taberna clásica, de las de toda la vida. Recoge el encanto de las antiguas barras madrileñas ya casi desaparecidas, donde el ciudadano acudía en busca de su momento de desconexión.

    La ración icónica del local es la de  patas a la bravas. Las raciones de bravas que se sirven, son generosas, como nos gustan, y la salsa brava que las acompaña esta hecha para que cuando termines, quieras rebañar el plato con un trozo de pan, y no precisamente porque te quedes con hambre. Las bravas más bravas de Madrid, acompañadas de ese ambiento castizo pero sin descuidar cada detalle.

Calles y plazas de Madrid. de la Luna.

     

  Pequeña vía que baja desde la calle del Desengaño hasta la calle de San Bernardo, en un recorrido que va haciendo esquina, sucesivamente, con la Corredera Baja de San Pablo, la calle de la Madera, Pizarro, Andrés Borrego y Cruz Verde. Su antigüedad y casticismo hicieron que también diera nombre a la vecina Plaza de Santa María de Soledad Torres Acosta, conocida popularmente como "plaza de Luna, de la luna o de los Luna".

     Una leyenda tradicional del periodo de los Reyes Católicos remonta el origen de la calle de la Luna, al combate que mantuvieron los partidarios de los hermanos Crispi Daura con los de un tal Álvaro de Córdoba, ambos con casas fortificadas en el Madrid renacentista.​ La batalla no cesó hasta el anochecer, pero al salir la Luna iluminando la casa de don Álvaro se reanudó la pelea, al punto de que ambos caudillos, enzarzados en duelo privado, cayeron muertos al pie de la torre de dicha casa (que desde entonces se llamaría "torre de la Luna").

   La reina Isabel, siempre atenta a socavar el poderío militar de la nobleza, mandó las torres de ambas familias. Pero quiso la tradición que en la fachada de la nueva casa que ocupó el solar de don Álvaro de Córdoba se labrase en la piedra una "luna", que luego dio nombre a la calle que de allí partió.

   El Palacio de la infanta Luisa Carlota, en la calle de la Luna n.º 32, en su forma inicial, fue obra del arquitecto Juan de Villanueva en 1779.​ En este lugar, inicialmente construido para el marqués del Llano, vivieron en la década de 1840 la infanta Luisa Carlota y su marido el infante Francisco de Paula.​

Cuenta también Répide que entre Tudescos y la calle de Silva estuvo el edificio del palacio de los condes de Sástago, en cuyos bajos se fundó el Banco de San Carlos (1782) y hubo entre 1825 y 1832 un teatrito mecánico que luego se convirtió en el Teatro de Buenavista. El derribo de este palacio de Monistrol en 1970 dio espacio y lugar a la plaza de Santa María de Soledad Torres Acosta, más conocida como plaza de Luna. En el número n.º 11, tuvo en la segunda mitad del siglo xix una de sus sedes la Sociedad Fomento de las Artes, institución creada en 1847 como centro de instrucción para las clases populares. ​En el número 15 se levanta el Palacio de Talara y Miranda, de estilo neoclásico y que fue construido a principios del siglo XVIII.

   Entre el final del siglo xx e inicio del xxi, se pusieron de moda en esta calle y las adyacentes, las tiendas dedicadas a cómics, miniaturas y juegos de rol y de mesa, concentrando a los aficionados a esa pequeña industria en la capital madrileña. También hay una comisaría de policía cerca de su desembocadura en la Carrera de San Bernardo.