lunes, 2 de marzo de 2026

Bocadillo de calamares. Terzio


Su versión del bocadillo de calamares tiene un aspecto clásico, pero desde el primer bocado, el misterio de sus sabores nos hace pensar. Lo importante es el pan y el de ellos lo firma el experto en la materia, John Torres. Sobre un suave brioche, su propietario, Saúl Sanz, muestra un calamar con un rebozado bastante sutil sobre el cual se aporta un suave alioli, que termina con el toque verde del cebollino. Puede parecer básico, pero la magia está en el sabor y la combinación de elementos.

Teatro. Constelaciones

 TEATRO VALLE-INCLÁN


Constelaciones

Texto Nick Payne
Versión y dirección Sergio Peris-Mencheta


Sobre el espectáculo

   Constelaciones es una obra de teatro contemporánea que explora la relación entre X, una física cuántica, e Y, un apicultor. Su encuentro parece casual, pero se plantea la historia a través de la teoría de los universos paralelos y del concepto del multiverso, mostrando cómo una misma relación puede desarrollarse de formas radicalmente distintas dependiendo de pequeñas elecciones, circunstancias o coincidencias.

  La obra comienza con una escena aparentemente sencilla: X e Y se conocen. A partir de ahí, se despliegan múltiples variaciones de esa situación, en las que los mismos diálogos se  repiten con matices distintos, generando escenarios donde la relación prospera, fracasa, nunca llega a ocurrir o termina abruptamente. Cada versión es como un reflejo alternativo, una posibilidad en ese “mosaico” de universos que coexisten.

   A medida que avanza la pieza, los saltos entre universos se vuelven más significativos: vemos a la pareja enfrentarse a la convivencia, la infidelidad, la enfermedad y la muerte. Uno de los núcleos dramáticos es el diagnóstico de un cáncer cerebral en X, que introduce un nivel profundo de vulnerabilidad y decisión. La obra no ofrece un único desenlace, sino que muestra la fragilidad y belleza de la vida a través de la coexistencia de posibilidades.


Nota del director 


Hay un concepto de la física cuántica que me acompaña desde que lo descubrí: el observador. En ese territorio, las cosas no terminan de ocurrir hasta que alguien las mira; la mirada no es neutra, altera. El teatro, de algún modo, nace exactamente ahí: theatron, el lugar desde el que se observa. Una función existe porque alguien la mira y, sobre todo, existe de una manera concreta porque se la mira aquí y ahora. Por eso me gusta empezar con un pequeño ritual, un juego que afine la escucha y nos recuerde algo simple: a partir de este momento, vuestra mirada importa. Constelaciones es un artefacto perfecto para activar esa idea: una historia de amor atravesada por universos posibles, por bifurcaciones, por versiones simultáneas que solo se vuelven “realidad” cuando una de ellas colapsa ante nuestros ojos.

  Esta puesta en escena nace también de una necesidad de experimentar. Una obra suele ensayarse con un elenco fijo; aquí hemos decidido multiplicar el sistema: no una pareja, sino varias posibles; no una única banda sonora, sino distintos universos musicales que fundan —más que acompañan— la emoción de cada noche. Quería comprobar qué ocurre en los ensayos cuando una actriz o un actor puede ver su personaje, o una escena concreta, desde un enfoque radicalmente distinto; cómo eso abre puertas nuevas, enriquece decisiones, contagia la dirección y salpica al resto de departamentos: luz, espacio, movimiento, música, ritmo. Y también quería llevar al límite esa virtud irrepetible del teatro: que está vivo. Que cada función cambia porque cambia quien la hace… y porque cambia quien la mira. Aquí el público no es un testigo: es parte del experimento. Y esta noche, la versión que existe es la que estamos a punto de observar juntos.


EQUIPO

Texto:  Nick Payne

Versión y dirección: Sergio Peris-Mencheta

Reparto: Jordi Coll, Diego Monzón, Paula Muñoz, María Pascual, David Pérez-Bayona y Clara Serrano

Maestra y maestro de ceremonias: Ester Rodríguez / Litus Ruiz

Dirección musical: Joan Miquel Pérez y Litus Ruiz

Dirección y arreglos vocales: Ferran González

Composición musical: Jordi Coll, Diego Monzón, Paula Muñoz, María Pascual, Joan Miquel Pérez, David Pérez-Bayona, Litus Ruiz y Clara Serrano

Escenografía: Javier Ruiz de Alegría

Iluminación: Ion Anibal

Vestuario: Elda Noriega AAPEE

Sonido: Benigno Moreno

Coreografía: Amaya Galeote

Asesoramiento de actores: Marta Solaz

Asesoramiento de clown: Néstor Muzo

Asesoramiento de lengua de signos: Jaime Leoncio y Marcos Pérez

Traducción: Daniel Val Garijo

Ayudante de dirección: Marlene Michaelis

Ayudante de vestuario: Berta Navas

Diseño de cartel: Emilio Lorente

Fotografía y video: Bárbara Sánchez Palomero

Tráiler: Macarena Díaz

Realización de escenografía: Readest Decorados (AAPEE)

Producción ejecutiva: Barco Pirata

Producción: Centro Dramático Nacional y Barco Pirata

Distribución: Fran Ávila Producción y Distribución


domingo, 1 de marzo de 2026

Teatro. Gigante

 Teatro Bellas Artes

    Director Jesús Cimarro 


Gigante


Sinopsis
   Directamente desde el West End de Londres. Ganadora de 3 premios Olivier 2025, incluido el de Mejor Espectáculo.

       La obra teatral que está generando más debate en todas partes.

   Verano de 1983. El famoso escritor inglés Roald Dahl revisa las pruebas de su último libro, que está a punto de ir a la imprenta, pero el escándalo provocado por un artículo antisemita que ha publicado recientemente no parece apaciguarse. A lo largo de una sola tarde en su casa, enfrentado a una interlocutora inesperadamente beligerante, Dahl se ve obligado a elegir entre disculparse públicamente o poner en riesgo la fama y la reputación.
   José María Pou encarna a Roald Dahl, el excéntrico escritor de fama internacional, autor de éxitos como Matilda, Charlie y la fábrica de chocolate y Las Brujas, que vio cómo unas polémicas declaraciones suyas inflamaron a la prensa, repercutiendo en su reputación, con consecuencias imprevisibles.

   Dirigida por Josep Maria Mestres e inspirada en hechos reales, la obra de Mark Rosenblatt ofrece un retrato poliédrico de un literato terriblemente carismático y explora, con una agudeza no exenta de humor, la diferencia entre la opinión razonada y los peligros de una retórica dictada por los prejuicios.

Reparto

José María Pou: Roald Dahl
Victòria Pagès: Felicity "Liccy" Crosland
Pep Planas: Tom Maschler
Clàudia Benito: Jessie Stone
Aida Llop: Hallie
Jep Barceló: Wally Saunders

Ficha artística

Autoría: Mark Rosenblatt
Traducción: José María Pou
Dirección: Josep Maria Mestres
Escenografía: Sebastià Brosa
Vestuario: Nidia Tusal
Iluminación: Ignasi Camprodon
Espacio sonoro: Jordi Bonet
Caracterización: Toni Santos
Dirección de producción: Maite Pijuan
Producción ejecutiva: Àlvar Rovira
Dirección de oficina técnica: Moi Cuenca
Oficina técnica: Jordi Farràs
Ayudantía de dirección: Tilda Espluga
Ayudantía de escenografía: Carolina Sánchez Sanchis
Ayudantía de producción: Sira Castells y Sara López
Técnicos: Focus
Regiduría: Paco Montes
Construcción de la escenografía: Jorba-Miró Estudi-taller d'escenografia
Confección de vestuario: Sastreria Baseiria y Consol Díaz
Márquetin y comunicación: Teatre Romea
Reportaje fotográfico: David Ruano
Distribución: Carme Tierz
Colaboradores: Montibello
Agradecimientos: Anabel Moreno y Edith Romero

Con el apoyo de: Generalitat de Catalunya – ICEC Institut Català de les Empreses Culturals i Unió Europea (Fons Europeu Next Generation; Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia), Next Generation Catalunya

Una coproducción del Teatre Romea y Grec 2025 Festival de Barcelona


No hay flores para psicópatas.

    Estas flores son para gente normal, no hace falta ser santos, ¡No! ¡Gente normal!

  Para los que no son es para asesinos, psicópatas y o genocidas que va repartiendo muerte por el planeta con el pretexto de llenarse los bolsillos de dinero.  Tampoco para los que persiguen y torturan a los que no son igual que ellos, ya sea por raza y estatus económico. 

   Esta flores son para ti, si eres gente normal y corriente. A los otros...

                                   ¡A LA MIERDA! 

                              ¡HOMBRE!

                         ¡A LA MIERDA!  














Fotografía: J Ruiz

sábado, 28 de febrero de 2026

Bocadillo de calamares. Bar H Emblemático.

     

En la calle Castelló, 83, en plena milla de oro,  Ismael y Fernando, la actual generación de la familia Hevia, el restaurante cumple su 60 aniversario, nos presentan el irresistible bocata calamares al módico precio de 6 euros. 

    El bocata de compone de un mollete de cristal relleno de calamares gallegos cortados en anillas, rebozados con tempura y con una fritura perfecta, crujiente y ligera. Una vez montado, se añade un poco de alioli suave de ajo y ya está listo para morder. 

Prerománico. San Martín de Salas

   

  En el concejo asturiano de Salas se encuentra el antiguo monasterio de San Martín. Se sabe la existencia de un monasterio anterior en la zona datado en el siglo IX. Dicho edificio es mencionado por primera vez en el año 896, en una donación efectuada por don Gonzalo, hijo de Alfonso III y de la reina Jimena. Una inscripción conservada menciona que en el año 951 un tal Adefonsus († 969) restauró esa iglesia.  

  En el año 1006, la reina Velasquita († después de 1028, primera esposa de Bermudo II de León) donó San Martín de Salas a la iglesia de San Salvador de Oviedo. El edificio pertenecía al patrimonio propio de la donante y tenía la condición de monasterio. Más adelante, en el año 1020, aún consta una nueva donación del monasterio de San Martín efectuada por el abad Alfonso a unos particulares, sin mencionar la iglesia de San Salvador.

   La iglesia actual es el resultado de múltiples modificaciones llevadas a cabo a lo largo del tiempo en el edificio medieval, sobre todo en el siglo XV, cuando fue reconstruida. En ese momento, se empotraron en sus muros inscripciones, relieves y otros elementos decorativos de época prerrománica procedentes de la misma iglesia, formando una notable colección de epigrafía de esa época. Posteriormente, en el siglo XVII se le añade la espadaña. La iglesia está formada por una única nave con muros de mampostería y cubierta de madera. 

  Los elementos empotrados en los muros fueron arrancados en 1980 de manera poco ortodoxa. Afortunadamente, se pudieron salvar y ahora se conservan en el Museo Prerrománico de San Martín, en la misma villa de Salas. Son doce piezas  las que se conservan, siete inscripciones y cinco ventanas.


 

   En las inscripciones se puede destacar a una de las dos que conmemoran la actividad constructiva el monasterio. Se trata de una losa cuadrada decorada con diferentes motivos destacando el motivo central que es la cruz con el Alfa y Omega. La orla está también decorada y en el interior acompañando a la cruz está inscrita la leyenda que se usaba en tiempos de la monarquía asturiana que rezaba:

    Con esta señal se protege al piadoso, con esta señal se vence al enemigo

y otra cita también habitual en la época

   Pon, Señor, la señal de la salvación en esta casa, y no permitas que se acerque el ángel golpeador

El resto de inscripciones versan sobre:

    Una lista de las reliquias del monasterio

    Cuenta la reconstrucción de un templo

   Las dos restantes se creen que son oraciones ya que debido a su estado no se puede interpretar ni traducir

   

 Cuatro de las cinco ventanas son tríforas con dos columnas e inscripciones. La quinta ventana es totalmente diferente a las anteriores lo que hace suponer que es una ventana del anterior templo existente a la construcción del primigenio monasterio.

viernes, 27 de febrero de 2026

Patatas bravas. Askuabarra

       

     En la calle Arlaban,7 es un restaurante de producto y platos gourmet de mercado que está situado en pleno centro de Madrid.

   Las bravas que nos ofrecen son de estilo valenciano. Para lograr hacer una de las mejores recetas de patatas bravas valencianas que podemos probar en toda la ciudad, comienzan pelando la patata y la cortan en daditos muy pequeños, obteniendo un corte mucho más pequeño del que suele ser habitual en Madrid. 

   Para conseguir una textura perfecta, fríen las patatas en dos tiempos, teniendo como resultado una patata crujiente por fuera y cremosa por dentro.

   Con sus salsas terminan de darle el toque valenciano a la receta. Utilizan como base un alioli y le añaden el toque picante, aunque bastante sutil, con un aceite hecho a base de pimentón y guindillas.

   El resto es un festival de sabores.