viernes, 3 de abril de 2026

Bocadillo de calamares. Bar La Ideal.

  Situados en la calle Botoneras número 4, nuestro bar se encuentra en pleno corazón de Madrid, junto a la Plaza Mayor. Dada nuestra ubicación y nuestra tradición, somos un lugar imprescindible que visitar tanto para aquellos que visitan nuestra ciudad y recorren sus calles, como para aquellos madrileños que aman el casco histórico.

  

 Tras décadas de experiencia y varias generaciones de dedicación y trabajo, La Ideal se ha convertido en uno de los bares más clásicos de Madrid, y sin duda, el mejor para saborear nuestro auténtico bocadillo de calamares: recién hecho, con un sabor inigualable, el pan siempre crujiente y a un precio asequible que te hará querer repetir.






Exposición. Menchu Gal. Imágenes de una vida

 ESPACIO CULTURAL

SERRERÍA

BELGA


Menchu Gal. Imágenes de una vida

 Hasta el 28 de junio 2026


   El Espacio Cultural Serrería Belga presenta la exposición ‘Menchu Gal. Imágenes de una vida’, dedicada a esta artista pionera que destacó por su fuerte personalidad artística. Menchu Gal (Irún, 1919-2008), primera mujer en recibir el Premio Nacional de Pintura en 1959, creó un universo pictórico propio que trascendió los convencionalismos de su época y que reflejó su espíritu inquieto y cosmopolita.

   La exposición, organizada junto a la Fundación Menchu Gal y que se podrá visitar hasta el 28 de junio, reúne una cuidada selección de medio centenar de obras que permite recorrer la evolución de su obra a través de paisajes, retratos, bodegones e interiores. La muestra que acoge Serrería Belga se celebra veinte años después de su última exposición individual en Madrid y cuenta con obras de colecciones particulares, del Ayuntamiento de Irún y de la Fundación Menchu Gal.

    Sus pinturas, que destacan por su paleta cromática, su luminosidad y expresividad, son el reflejo de un carácter independiente forjado tanto por el contexto bélico como por los complicados avatares estéticos del siglo XX. Aunque Menchu Gal estuvo en contacto con las vanguardias artísticas del siglo pasado, sus pinturas no se enmarcaron en ninguna corriente pictórica, adquiriendo un estilo “único y libre que las hacen inconfundibles”, en palabras de Marisa Oropesa, comisaria de la exposición. 

   El paisaje fue uno de los géneros más recurrentes en su trayectoria. Esta vocación surgió tras descubrir las tierras de Castilla, experiencia en la que tuvo un papel fundamental el artista Benjamín Palencia, quien le enseñó a apreciar estos parajes tan distintos a su tierra natal. Pero Menchu del Val no dejó de lado los parajes del Bidasoa en el País Vasco y los del valle de Baztán en Navarra, también sobresalen sus vistas urbanas de Hondarribia, así como sus marinas, llenas de fuerza y color. Fruto de sus más de 50 años viviendo en Madrid, en Serrería Belga también pueden contemplarse los lienzos en los que plasmó las azoteas y tejados madrileños, el Palacio Real o una visión nocturna de la capital.

    En sus retratos, Menchu Gal utiliza una pincelada deliberada en los rostros con el propósito de ir más allá de la apariencia física del personaje y capturar su esencia, la mayoría representados por mujeres.

 La luz, los elementos decorativos, los personajes o los animales se convierten en los verdaderos protagonistas de sus cuadros sobre interiores. En estos casos, sus pinturas muestran la realidad cotidiana y la intimidad del hogar y logran una sensación de sosiego y recogimiento. En cuanto a sus bodegones, se aprecia con claridad la paleta luminosa tan característica de la artista. En estas obras, libros, floreros o frutas adquieren vida propia gracias al uso del color y de arabescos.

   Siempre ávida de conocimiento, Menchu Gal se instala en París con solo 13 años para estudiar pintura. Allí recibió clases del maestro del cubismo Amédée Ozenfant. En 1934 viaja a Madrid para completar su formación e ingresar en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Tras el estallido de la Guerra Civil se refugia en Francia, donde se sumerge en los diferentes movimientos artísticos y continúa pintando durante un periodo inmensamente creativo.

    Después de un viaje a Madrid en el que el pintor José Gutiérrez Solana conoce su obra, en 1945 se instala de manera definitiva en la capital y entra en contacto con los miembros de la Escuela de Madrid, de la que formará parte.

A lo largo de su dilatada trayectoria —realizó 70 exposiciones individuales y 232 colectivas—, participó además en numerosas muestras internacionales como la Bienal Internacional de Venecia (1950 y 1956), la II Bienal Hispanoamericana de Arte en La Habana (1954) o la Exposición Universal de Bruselas (1958).

jueves, 2 de abril de 2026

Exposición. Anders Zorn. Recorrer el mundo, recordar la tierra. II Entrega.

 


Anders Zorn. Recorrer el mundo, recordar la tierra. II Entrega.

 Hasta el 17.MAY.2026

     

   Puedes acércate a la sede de la Fundación Mapfre en la calle Recoletos de Madrid y si no puedes, yo ti pe paso algunas fotos de las obras expuestas de Zorn. Vas a disfrutar de cualquier forma.  














Bibliotecas y archivos de Madrid. Instituto de Valencia de don Juan

          El archivo guarda una gran cantidad de obras de extraordinario valor histórico: pergaminos, manuscritos y documentos del siglo XVI, entre los que destaca, por su importancia en la historia de España, el fondo documental de la época del rey Felipe II. Este, es el fondo más consultado: 40.000 documentos referentes a los Reyes Católicos y Felipe II y a sus dos secretarías; la de Mateo Vázquez y la de Antonio Pérez. Los dos últimos, procedentes del antiguo Archivo de la Casa de Altamira, disperso en el siglo XIX y conservado hoy, además de en este Instituto, en la Biblioteca Zabálburu de Madrid, en la Birtish Library de Londres, en la Biblioteca Universitaria de Ginebra y  en la Hispanic Society de Nueva York. 

    

 El fondo de libros impresos cuenta con algunos ejemplares antiguos, de los siglos XVII y XVIII, de volúmenes misceláneas procedentes de la casa de Oñate, pero en su mayoría son libros del siglo XIX y principios del XX; más de 28.000 obras referentes a temas de Historia del Arte y Artes Decorativas.







miércoles, 1 de abril de 2026

Exposición. Anders Zorn. Recorrer el mundo, recordar la tierra. I ENTREGA

 








Anders Zorn. Recorrer el mundo, recordar la tierra

 Hasta el 17.MAY.2026


     Si puedes acércate a la sede de la Fundación Mapfre en la calle Recoletos de Madrid y si no puedes, yo te paso algunas fotos de las obras expuestas de Zorn. Vas a disfrutar de cualquier forma.  














Calles de Madrid. Apodaca

   

    La calle nace de la calle de Fuencarral, punto en el que entronca con la del Divino Pastor, y alcanza hasta la de Mejía Lequerica.​ Honra con el título al marino gaditano Juan José Ruiz de Apodaca y Eliza (1754-1835),​ i conde de Venadito, que sería capitán general de la Real Armada Española, así como virrey de la Nueva España y del Reino de Navarra y también gobernador y capitán general de Cuba, La Florida y Puerto Rico, entre otros cargos políticos.​ Aparece descrita en Las calles de Madrid (1889) de Hilario Peñasco de la Puente y Carlos Cambronero con las siguientes palabras:

    "Apodaca. Comienza en la calle de Fuencarral y termina en la de la Florida. Es de apertura moderna. D. Juan Ruiz de Apodaca nació en Cádiz y fué un distinguido General de nuestra Marina. En 1808 venció en aguas de su ciudad natal á la escuadra francesa, hecho gloriosísimo en los anales de nuestra armada. Murió en 1835".

    

   En la calle encontramos algunos ejemplos de arquitectura civil interesante, como las rectilíneas formas art decó del número 18, o la fachada abarrotada de artificio del número 13, el edificio Eugenio Rubio, proyectado en 1926 por José Purkiss Zubiria. Resulta interesante asomarse también a algunos de los portales de la calle ricamente adornados, como corresponde a una barriada burguesa de un Madrid que se ensanchaba.

   Uno de los rincones más activos del panorama cultural madrileño de los últimos años estuvo en el número 3 de la calle Apodaca (donde hoy está el café italiano Pepa Tencha). Hablamos de El bandido doblemente armado, librería-café regentada por la familia de la escritora Soledad Puértolas desde 2002. 

   En el número 6 de la calle encontramos otro vórtice de la agitación cultural, Los Diablos Azules, bar literario conocido por sus veladas y jam sessions poéticas.  

  En ella vivieron los hermanos Machado y una placa recuerda en el número 9 de la calle a Antonio Paso y Cano, dramaturgo y libretista de zarzuela español que vivió y murió allí. Quien también nació en esa casa, aunque la placa no lo menciona, fue su hijo, el conocido autor teatral Antonio Paso, prolijo escritor a quien su identificación con el anterior régimen favoreció en su momento y perjudica en la actualidad.  Fue el primer autor español vivo que estrenó en Broadway, con la comedia El canto de la cigarra.


martes, 31 de marzo de 2026

Madrileños ilustres. Luis María de Borbón y Vallabriga

   

   Luis María de Borbón y Vallabriga  nació el 22 de mayo de 1777 en el madrileño pueblo de Cadalso de los Vidrios en el palacio del Marques de Villena. Hijo del infante Luis Antonio Jaime de Borbón y Farnesio y María Teresa Vallabriga.  Llegó al mundo sin rango especial alguno debido al matrimonio morganático de sus padres, lo que le privó en sus primeros años del apellido Borbón y de lugar en la línea sucesoria. En 1779 su familia se trasladó a Velada y Arenas de San Pedro, donde su padre se convirtió en mecenas de importantes artistas, como Goya, quien retrató a su familia.   

     A la muerte de su padre en 1785, el niño pasó a ser educado por unos monjes de Toledo. Su tío el rey Carlos III había dispuesto destinarle a la carrera eclesiástica.

   En 1793 se convirtió en arcediano de Talavera, y al año siguiente en conde de Chinchón, título que cedió en 1803 a su hermana, María Teresa de Borbón y Vallabriga, que en 1797 había casado con Manuel Godoy, secretario del Despacho de Estado. La protección de su cuñado le permitió alcanzar en 1800 la mitra de Toledo y el capelo de Cardenal presbítero de Santa María della Scala, siguiendo los pasos de su padre. En 1799 se le otorgó la dignidad de grande de España, y en 1820 el collar del Toisón de Oro.  

    Cuando en 1808 las tropas de Napoleón invaden España, Luis es el único miembro de la familia real que permaneció en la nación. Huyó a Andalucía y participó en las Cortes de Cádiz, también firmó el decreto que suprimía el tribunal de la Inquisición española.

   A la retirada de los franceses en 1813, Luis María preside el consejo de regencia que gobernará el país hasta la llegada de su sobrino segundo Fernando VII y la jura de la Constitución de 1812.  

  El golpe de Estado que dio el rey a fin de restaurar el absolutismo propició la detención de los componentes de la regencia, excepto Luis que fue desterrado en Toledo y obligado a renunciar al arzobispado de Sevilla. Aunque el enfado de Fernando hacia su tío segundo no fue duradero; a finales de 1816, Luis María fue autorizado a residir en Madrid, y gracias a la mediación de Joaquín José de Melgarejo, el rey y el cardenal pudieron reconciliarse en 1818.

   En 1820, Rafael del Riego lanza un pronunciamiento que obliga al rey a jurar la constitución y a aceptar un gobierno moderado. Durante este período, conocido como Trienio Liberal, Luis María formó parte de la primera línea de gobierno. 

   Fue promovido a Caballero de la Orden del Toisón de Oro el 9 de julio de 1820, siendo distinguido, además, a lo largo de su vida con la Gran Cruz de Carlos III, con la Orden americana de Isabel la Católica y con las órdenes italianas de San Jenaro y San Fernando de Nápoles.

  Su salud siempre había sido muy delicada, y su muerte, provocada por una lacerante gota que arrastraba desde que era muy joven, se produjo en la capital el 18 de marzo de 1823, librándole de la represión que se suscitó durante la "Década Ominosa", comenzada pocos meses después bajo el amparo de los Cien Mil Hijos de San Luis. Fue enterrado en la catedral de Toledo, en un mausoleo realizado por Valeriano Salvatierra.