sábado, 14 de febrero de 2026

Tortillas de Madrid. Balear.

       

   En el restaurante Balear, sito en la calle Juan Antonio Samaranch,67 del barrio de Valdebebas, sirven tortilla de patata con cebolla dentro de las propuestas para el desayuno que sirven de viernes a domingo. Con dicha tortilla el cocinero Jorge Baeza ganó el concurso de la mejor tortilla de patata de la Comunidad de Madrid 2024.  La receta que perfeccionó junto al experto en esta elaboración, Marcelino Alonso.     

  Según dicen ellos mismos, el secreto esta en cortar las patatas a mano, pocharlas con la cebolla en sartén en dos tiempos hasta conseguir un socarrado antes de mezclar con los huevos. “El huevo nunca se bate, se mezcla con las patatas y se dejan durante cinco minutos para que se mezcle todo bien". 

     Se debe saber que los desayunos se ofrecen en la franja horaria de 10 a 12,30 horas. A partir de las 12 de la mañana dejan de cuajar tortillas y otro punto importante es que la tortilla se debe consumir en el local. 

Teatro. El Jardín de los Cerezos

FERNÁN GÓMEZ

CENTRO CULTURAL 

DE LA VILLA


EL JARDÍN DE LOS CEREZOS

De: Anton Chéjov. Versión: Ignacio García May. Dirección: Juan Carlos Pérez de la Fuente

El jardín de los cerezos de Anton Chéjov. Producción propia del teatro Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa. Fue estrenada en el Teatro de Arte de Moscú el 17 de enero de 1904, con dirección de Konstantín Stanislavski y protagonizada por Olga Knipper, la mujer de Chéjov. Ciento veinte años después de aquel estreno, Chéjov se ha convertido en un clásico del drama universal y su teatro se nos ha ido desvelando con el paso del tiempo y hoy entendemos un poco más su universo.
Chéjov no sólo habla de la Rusia de finales del siglo XIX, sino de personas desorientadas y perplejas en medio de una encrucijada o un laberinto que les aturde, les noquea. Y tienen miedo, mucho miedo, y engañan la vida mientras exponen sus anhelos más elevados, los propósitos más dignos, pero sin voluntad para ejecutarlos. En nuestro siglo XXI, cargados de interrogantes sobre cómo va a ser nuestra existencia, a las puertas de un nuevo tiempo, nos encontramos con El jardín de los cerezos, más vigente que nunca.
La sombra del jardinero
  El jardín de los cerezos cuenta la historia de una familia expulsada del Paraíso. Se trata, al mismo tiempo, de un espacio real (en rigor, el huerto de una finca en estado de ruina económica) y de otro recordado: una infancia feliz. La negligencia con la que ha sido gestionada la finca ha provocado que la única solución para su rescate pase, irónicamente, por su destrucción. Por eso los personajes chejovianos se ven atrapados en un dilema típico de la sociedad moderna: quedarse es perder el paraíso, pero vender la finca, también. Así que optan por instalarse en la acedía, esperando que las cosas se solucionen solas. En medio de esta catástrofe, sólo el joven estudiante Trofimov vislumbra la posibilidad de un retorno al Edén cuando declara que la salvación pasa por trabajar y dejar algo de felicidad para que la recojan quienes vienen detrás. No en vano, un proverbio chino nos explica que el mejor fertilizante es la sombra del jardinero.
Ignacio García May (Adaptador del texto de la obra)
Ficha artística

De: Antón Chéjov
Versión: Ignacio García May
Dirección: Juan Carlos Pérez de la Fuente
Con (por orden alfabético): Juanma Cifuentes, Carmen Conesa, Helena Ezquerro, Chema León, Manuel Macíá, Borja Maestre, Cristina MarcosMarkos Marín, Noelia Marló, Chema de Miguel, José Gonçalo Pais, Marta Poveda y Jesús Torres

Diseño de escenografía: Juan Carlos Pérez de la Fuente e Isi Ponce
Diseño de vestuario y figurines: Rosa García Andújar
Diseño de iluminación: José Manuel Guerra
Diseño de videoescena: Violeta Nêmec
Espacio sonoro: Ignacio García
Movimiento escénico y coreografía: Guillermo Weickert
Ayte. de dirección: Abel Ferris
Ayte. de vestuario: Rocío León
Ayte. espacio sonoro: Gabriela Zaldívar
Producción: Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa en colaboración con Octubre Producciónes S.L.

viernes, 13 de febrero de 2026

Calles y plazas de Madrid. Mesón de Paredes

   

  Calle que desciende en pronunciada cuesta desde uno de los extremos de la plaza de Tirso de Molina hasta la Ronda de Valencia. Su nombre se debe al Mesón de Paredes, llamado así por ser su propietario Simón Miguel Paredes. Está considerada una de las más pintorescas de lo que Mesonero Romanos llamaba los "barrios bajos" de Madrid,​ y en ella nació el arquitecto José de Churriguera en el año 1665.

     En el plano de Teixeira, de 1656, aparece solo como «calle del Mesón» hasta la altura del convento de monjas de Santa Catalina de Sena, y a partir de ese punto como calle de Cabestreros hasta la plaza de ese nombre. En el de Espinosa, de 1769, ya figura como Mesón de Paredes el primer tramo y como calles de la Hoz alta y baja, los tramos que en 1868 llegaron hasta la Ronda de Embajadores.​       

  La historia de la urbanización de esta antigua vía aporta datos del litigio que en 1628 sostuvieron un alfarero, Andrés Frutos, y el licenciado Pedro Pérez de Saavedra, por un terreno que este último quería hacer pasar por suyo.​ Asimismo, habla de la importancia de la calle el dato de que tuviera en su recorrido una fuente del viaje del bajo Abroñigal.​

En el número 39 estuvo el mencionado convento de Santa Catalina de Sena, congregación fundada en 1510 por Catalina Téllez, que tras pasar por varios asentamientos se instalaron a esta calle tras la Guerra de la Independencia Española, en el que había sido palacio del conde de las Torres en el siglo XVIII.​

    Gracias a la cesión que en 1763 se hizo a los escolapios italianos para la ampliación de su hospicio, escuela infantil e iglesia, tuvieron puerta a esta calle tras un cuarto de siglo de obras las Escuelas Pías de San Fernando, situadas al final de la calle, haciendo esquina con la del Sombrerete. Destruidas en parte durante la guerra civil española y abandonadas después, escuelas e iglesia tuvieron que esperar a que la democracia reconvirtiera las ruinas en biblioteca municipal y centro cultural.​ Peñasco y Cambronero en su documentado compendio de Noticias, tradiciones y curiosidades de las calles de Madrid, dejan noticia de otra casa de beneficencia que hubo en el número 88 de Mesón de Paredes, la casa de Misericordia de San Alfonso.

Otro edificio, atractivo para paseantes y turistas curiosos es la gran corrala que se asoma a Mesón de Paredes desde el edificio que ocupa la finca que cierran la calle del Sombrerete y la del Tribulete, declarada monumento nacional en 1977​ y que luego pasó al catálogo de Bienes inmuebles de interés cultural.​

Escaleras de Madrid. Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.

   

 La Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (RAC) en Madrid, ubicada en la calle Valverde, cuenta con una notable escalera principal a la izquierda del vestíbulo. Esta estructura, decorada con vidrieras de la Casa Maumejean, conecta la planta baja con la planta noble (primera) y desciende hacia la biblioteca. 

     La escalera es un punto de conexión clave en el edificio, facilitando el acceso al Salón de Académicos o Salón de Pasos. 

  En sus inmediaciones se encuentran obras pictóricas relevantes, incluyendo tres cartones para tapices de artistas del siglo XVIII cedidos por el Museo del Prado: Mozas tocando el pandero de Ramón Bayeu, Cazadores merendando de José del Castillo y Pescador tendiendo redes de Zacarías González Velázquez.

  La escalera es una de las partes visitable de la Academia, la cual también alberga elementos como el diploma del Premio Nobel de José Echegaray y fotografías históricas como la de Albert Einstein de 1923. 


jueves, 12 de febrero de 2026

Parques y jardines de Madrid. Jardines de las Feministas

  

    Los Jardines de las Feministas se ubican en el cruce de las calles Princesa y las Negras. Muy cerca de la Plaza de España.
 En concreto frente a los números 2 y 4 de la calle las Negras.


  Los Jardines abrazan la escultura a Emilia Pardo Bazán, obra de Rafael Vela, que fue sufragada en 1926 por un grupo de mujeres, con la Duquesa de Alba al frente (que tiene uno de sus palacios, el de Liria, justo detrás).


Bibliotecas de Madrid. Circulo de Bellas Artes

    La biblioteca  como otras zonas del Circulo estan reservadas para el disfrute de sus socios  y para su visita es necesario cita previa.

   La biblioteca fue creada en 1880, que es, el año en que se fundó este edificio, que en 1921 fue nombrado como Centro de Protección de Bellas Artes y de Utilidad Pública. A su vez, el fondo bibliográfico y documental del CBA contiene el legado de la galerista Juana Mordó con más de 3000 libros y una colección de 150 libros autógrafos. Además, el CBA cuenta con un gran fondo de revistas de temática artística y una notable colección de documentos históricos. 




miércoles, 11 de febrero de 2026

Piscinas de Madrid. La Isla

     

  Club social y deportivo en el río Manzanares, construido en 1932 por el arquitecto Luis Gutiérrez Soto con forma de barco, inspirado en el Club Náutico de San Sebastián, y contaba con piscinas que usaban agua del río, cafetería y salones de baile. Fue un lugar de moda hasta la Guerra Civil, que sufrió daños por un obús y posteriores inundaciones, antes de ser demolida en 1954 por obras de canalización del río, desapareciendo para siempre en la zona de Madrid Río.    

  Abrió en 1932 como una "isla artificial" en el Manzanares, entre los puentes del Rey y de la Reina Victoria, con un diseño racionalista de barco que incluía piscinas al aire libre (proa y popa) y una cubierta central, además de gimnasio, restaurante y sala de fiestas.  

  El edificio tenía forma de transatlántico con grandes ventanales y ojo de buey, y estaba conectado a las orillas por pasarelas metálicas, creando un ambiente marinero en pleno Madrid.

    Fue un lugar muy popular para el ocio veraniego y también sirvió como sede del Club Natación Canoe durante el invierno, aprovechando su piscina cubierta.  

  Sufrió daños durante la Guerra Civil Española, cuando un obús impactó en su "puente de mando", aunque fue reconstruido.

  Las fuertes lluvias y desbordamientos del río Manzanares en 1947 la inundaron parcialmente. Finalmente, fue demolida en 1954 para permitir las obras de mejora y canalización del río, desapareciendo definitivamente con la construcción de la M-30.    

   La Piscina La Isla es recordada con nostalgia como un símbolo del Madrid de principios de siglo XX y de una época en que el río Manzanares era un espacio de ocio, un pasado que se evoca en proyectos como Madrid Río.