lunes, 16 de marzo de 2026

Patatas bravas. Casa Macareno.

   

   En San Vicente Ferrer, 44 se ubica Casa Macareno, un local que te transporta a otra época, un local con más de 100 años de historia que sigue manteniendo esa esencia entre sus paredes. Y es que este local abría sus puertas en 1920 como la bodega Felipe Marín y Hermanos. Desde hace casi una década, este local está regentado por Sergio, Julián y Pepe, tres amigos que decidieron otorgarle el nombre de Casa Macareno para mantener la esencia de taberna castiza. 

   Sus patatas bravas siempre son una buena excusa para visitar este local y poder disfrutar del barrio de Malasaña.  Casa Macareno es un local para sacar tu espíritu más chulapo mientras brindas con un vermut y disfrutar de unas deliciosas patatas bravas.




Escaleras de Madrid. Palacio Gaviria

      La escalera de Honor del Palacio de Gaviria en la Calle Arenal,88, fue diseñada por el arquitecto Aníbal Álvarez al igual que el palacio para el banquero Manuel Gaviria. La inauguración se produjo en 1851 con un baile que marcó época. 

     A la derecha de la entrada se encuentra la escalera de Honor, con techo decorado por Joaquín Espalter y Rull, pintor de la reina, quién sitúa a Mercurio, dios del comercio, como protagonista.






domingo, 15 de marzo de 2026

Tortilla de patata. Taberna de la Ancha

   

 La Taberna de la Ancha, en el mercado de San Antón desde hace más de 100 años, recupera el alma de sus orígenes en la taberna La Estrecha con el picoteo de entonces y el que lleva años triunfando en La Ancha.

     Aquí reinan los pinchos de tortilla de patatas: con pimientos asados, con salmorejo, con boquerones en vinagre, con migas, con callos (ay, la salsa), con gambas al ajillo, con chipirones en su tinta y hasta con curry con pollo.  En La Taberna La Ancha la cuestión va mucho más allá de pedir el pincho de tortilla con o sin cebolla”. 

  Las diez tortillas de Nino Redruello. “Son  elaboraciones supersencillas, que hacen que el bocado sepa a La Ancha. Los comensales alucinan, porque les parece algo súper novedoso, pero ya lo hacían hace 60 años

   Lo que empezó hace años con un camarero “muy salado”,  llamado Manolo, que le preguntó a un cliente que si le apetecían unos riñoncitos al jerez encima del pincho de tortilla, hoy da vida a una barra donde se recupera el “¡Ponme una caña y un pincho!”. Ahora toca decidir con qué.

   La base fundamental es la tortilla de patatas y luego por encima puede venir cualquier cosa. Alguna de la variedades son estas, aunque no se cierran a cualquier petición. 

                       Pincho de Tortilla con pimientos asados

               Pincho de Tortilla con Ensaladilla de cangrejo

               Pincho de Tortilla con Súper callos a la madrileña      

               Pincho de Tortilla con Guiso frito de  tomates picantes

               Pincho de Tortilla con Boquerones en vinagre

               Pincho de Tortilla con Guiso de calamares en su tinta

               Pincho de Tortilla con Trufa

               Pincho de Tortilla con Gambas al ajillo

               Pincho de Tortilla con Migas con chorizo y panceta

               Pincho de Tortilla con Guiso de curry con pollo

               Pincho de Tortilla con... 


¿Flores? SI. ¿Guerra? NO

   SI a la PAZ, SI al AMOR, SI a la HERMANDAD, SI a la GENEROSIDAD, SI a la AMISTAD, SI a la BELLEZA, SI a la TOLERANCIA, SI al DIFERENTE, SI a las FLORES.

  NO al ODIO, NO al ASESINATO, NO al RENCOR, NO al GENOCIDIO, NO al ACOSO, NO a la INTRANSIGENCIA, NO al EGOISMO, NO a la GUERRA  

 

                            SI A LAS FLORES - NO A LA GUERRA

                           ¡NO A LA GUERRA!

                    ¡SI A LAS FLORES! 

        














Fotografía: J Ruiz


sábado, 14 de marzo de 2026

Patatas bravas. Bar Moncayo

   

  En la calle Hermanos de Pablo,10, en Ciudad Lineal, se presenta El Moncayo como un bastión de la tradición en el distrito de Ciudad Lineal. No es un local que busque atraer con decoraciones modernas ni cartas de fusión; su principal reclamo, y vaya si es potente, reside en su autenticidad y en una especialización que roza la leyenda urbana: sus patatas bravas. Este establecimiento es un claro ejemplo de los bares de barrio de toda la vida, un lugar donde el valor se mide en la calidad de sus tapas más emblemáticas y en un ambiente que no ha cambiado con el tiempo.    

  Si hay una razón por la que clientes de toda la ciudad se desplazan hasta Hermanos de Pablo, es para probar sus famosas patatas bravas. Múltiples reseñas y artículos especializados no dudan en situarlas entre las mejores de Madrid. La salsa, descrita como espesa, sabrosa y con el punto justo de picante, se sirve generosamente sobre patatas bien fritas. 








Iglesias de Madrid. San Placido

    San Placido es un convento de la orden benedictina situado en la calle del Pez, entre las calles de san Roque y Madera. Tiene entrada por San Roque, n,º 9. 

   El convento fue fundado por Teresa Valle de la Cerda en 1623, anejo a la parroquia de San Martín. Su iglesia, construida bajo la dirección de fray Lorenzo de San Nicolás, agustino recoleto y tratadista en arquitectura, fue labrada en estilo Barroco.   

  Destaca su decoración interior. El cuadro de la Anunciación del altar mayor es obra de Claudio Coello y las pinturas al fresco que adornan la cúpula, las pechinas y el crucero de la iglesia fueron realizadas por Francisco Rizi y Juan Martín Cabezalero. Otras obras de arte estimables son las cuatro estatuas en los machones de la cúpula, obras de Manuel Pereira y el Cristo Yacente en el sepulcro de Gregorio Fernández que se encuentra en la capilla a los pies de la iglesia.   

  Entre 1628 y 1808 estuvo en la sacristía el Cristo de Velázquez, pintado para esta iglesia. Luego pasó a la colección privada de Manuel Godoy. Tras pasar por muchos propietarios fue legado al Museo del Prado. Una copia de excelente factura se halla en el coro bajo de la iglesia.

   Demolido en 1903, en 1912 se inició la construcción de un nuevo convento y se restauró la antigua iglesia según proyecto del arquitecto Rafael Martínez Zapatero. 




viernes, 13 de marzo de 2026

Bocadillos de calamares. Bar La Ideal

       

   En la calle Botoneras número 4, en pleno corazón de Madrid, junto a la Plaza Mayor. Se encuentra la Ideal. Con ambiente alegre, castizo y acogedor, donde pedir un bocadillo de calamares recién hecho con el que acabar tu ruta madrileña. Y, si lo prefieres, te los preparan para llevar y así se puede disfrutarlo al aire libre en el mágico ambiente que envuelve la zona.     

   Tras décadas de experiencia y varias generaciones de dedicación y trabajo, La Ideal se ha convertido en uno de los bares más clásicos de Madrid, y sin duda, de los mejor  para saborear el bocata de calamares: recién hecho, con un sabor inigualable, el pan siempre crujiente y a un precio asequible que te hará querer repetir.