Vía pública situada en el barrio de Palacio, cuyo título es de origen incierto, discurre desde la calle de la Unión hasta la del Espejo.[Aparece descrita en Las calles de Madrid (1889) de Hilario Peñasco de la Puente y Carlos Cambronero con las siguientes palabras:
Lazo. Entre las calles del Espejo y de la Unión. Antes formaba parte de la antigua calle del Recodo, según el plano de Texeira: en el de Espinosa no tiene denominación. Tradición.—En no sabemos qué época existió un terrible lagarto que se escondía en el arroyo de San Ginés, y parece ser que en esta calle se puso un lazo para cogerle, como se consiguió. Otra tradición dice que en el sitio de esta calle estaba la casa de recreo de doña María Dalanda, á quien el rey D. Alfonso X regaló un lazo de oro, que ella á su vez entregó á cierto caballero, como prenda de amor. El amante fué asesinado una noche, sirviendo el lazo de distintivo para que los asesinos lo conocieran.
El sándwich más típico y famoso de Francia es el croque monsieur, un clásico emparedado caliente de jamón y queso gratinado. El croque monsieur es un icono de los bistrós parisinos.
El caballero de Olmedo es, sin duda, uno de los textos más hermosamente poéticos de nuestro Siglo de Oro. Estrenada en 1620, los espectadores asistían a una especie de crónica de una muerte anunciada en la que, desde el inicio, conocían más que los personajes mismos, por lo que esa suerte de fatalidad, de destino terrible e inexorable, generaba una profunda inquietud.
Lo que comienza siendo un cuento amable, una aparentemente previsible historia de amor, con sus lances, su criado gracioso, sus divertidos engaños y disfraces, poco a poco se va enturbiando hasta convertirse en un angustioso y siniestro cuento de miedo. Pero nosotros, el público, eso ya lo sabíamos.
Más de cuatrocientos años después los espectadores continuamos siendo cómplices, continuamos compartiendo un secreto en el que está encerrado el destino de los personajes, pero también conocemos muchas más cosas que en 1620 estaban por suceder. ¿Cómo no volver a Olmedo con todo ese arsenal de conocimiento contemporáneo?
Laila Ripoll
Reparto
Elisabet Altube
Arantxa Aranguren
Clara Cabrera
Javier Díaz Gil
Carlos Jiménez-Alfaro
Sandra Landín
Teo Maiztegui
José Luis Martínez
Toni Misó
Gerardo Quintana
Mateo Rubistein
Víctor Sáinz
Jorge Varandela
Equipo
Escenografía. Arturo Martín Burgos
Diseño de iluminación. Luis Perdiguero
Diseño de vestuario. Almudena R. Huertas
Videoescena. Álvaro Luna con la colaboración de Elvira Ruiz Zurita
Composición musical y espacio sonoro. Mariano Marín
Bocadillo de pescado al estilo del norte de Alemania. El pescado curado o encurtido es el protagonista de esta receta: junto a la salsa ‘remoulade’ y un buen pan, la combinación es imbatible.
Ingredientes
Para 2 bocadillos de pescado
Salsa remoulade
150 g de mayonesa
1 cucharadita de mostaza de Dijon
1 cucharada de alcaparras
1 cucharada de pepinillos encurtidos picados
2 filetes de anchoa picados
1 cucharada de perejil fresco picado
La ralladura de 1 limón
2 panecillos tipo hamburguesa o perrito caliente (o 4 rebanadas de buen pan de centeno, si quieres un bocadillo más tradicional)
4 filetes de arenque encurtido
2 hojas de lechuga rizada
½ cebolla roja
Elaboración
Preparar la salsa remoulade picando todos los ingredientes indicados y mezclando con la mayonesa. Reservar.
Lavar y secar la lechuga.
Montar el bocadillo colocando sobre la mitad inferior del pan la lechuga, encima dos arenques enteros escurridos y coronándolos con la cebolla roja cortadita en aros.
Aderezar con la salsa remoulade, tapar con la mitad superior del pan y a disfrutar de los sabores agridulces y picantes de esta especialidad norteña.
Se abre en el blog, un apartado fotográfico sobre Oviedo. Espero y deseo que sea de vuestro agrado y disfrutéis tanto como yo confeccionándolo. Empezaremos por la catedral.
Oviedo y su catedral, la catedral con su Oviedo, ambas son consustanciales. Homenajear a una es hacerlo a la otra. Hoy haremos un recorrido por la catedral de noche y de día, por dentro y por fuera.
Lo mejor es `probarlo y luego hablamos. Un bocadillo distinto y sorprendente. Fácil de hacer, tanto como preparar una buena sopa de pescado.
Ingredientes
1 cebolla
Medio puerro
1 ajo
150 gr de salsa de tomate
3 c.s. de brandy
20 gr de pan rallado
100 gr de merluza o pescadilla
200 gr de rape en trozos gruesos
12 gambas
6 langostinos
3 c.s. de aceite de oliva virgen extra
Sal, azúcar y pimienta
Para el caldo de pescado:
1 cabeza de rape
1 puerro
1 cebolla
2,5 litros de agua
Una ramita de perejil
Elaboración
Poner a hervir todos los ingredientes a fuego medio hasta que reduzca casi a la mitad. Espumar, es decir, retirar la espuma que se origine en la superficie. Limpiar los trozos de pescado de la cabeza que luego añadiremos a la sopa. Colar y reservar.
En una cazuela a parte pochar la verdura muy picada, ajo cebolla y puerro. Cuando esté dorada, agregar el brandy flambeado y la salsa de tomate. Agregar el marisco troceado y el pescado. Por último el caldo. Dejar hervir y espesar con un poco de pan rallado. Dar punto de sal , azúcar(si la salsa de tomate está a punto no hace falta) y de pimienta.
Abrir un buen trozo de pan crujiente y rellenarlo con los tropiezos de pescado y marisco. Después añadir cuatro buenas cucharadas del caldo espesito de la sopa de marisco.