lunes, 31 de agosto de 2026

Bocadillos. Anchoas de Cantabria

   

El bocadillo de anchoas de Cantabria es una joya gastronómica sencilla que destaca por la máxima calidad de las Anchoas de Santoña, elaboradas de forma artesanal a partir del bocarte del mar Cantábrico.

Ingredientes

     Una buena barra de pan crujiente o chapata

     Filetes de anchoa en aceite de oliva, preferiblemente de Santoña.

     Queso fresco o queso tierno de vaca

      Tomate en rodajas 

      Pimientos asados

Preparación

       Abrir el pan por la mitad y, si lo prefieres, tuéstalo un poco para que quede crujiente.

       Untar una capa ligera de queso tierno o coloca unas rodajas finas de tomate fresco sobre el pan.

      Sacar las anchoas de la nevera unos minutos antes para que se atemperen.

         Colocar los filetes estirados sobre el tomate o el queso.

       Añadir unas gotas del propio aceite de oliva de las anchoas para darle más jugosidad al conjunto.

Capillas sixtinas. Panteón de reyes de San Isidoro de León

 

     Situado a los pies de la basílica de San Isidoro de León, es el lugar en el que durante la Edad Media recibieron sepultura la mayoría de los reyes y reinas del reino de León.

   Es un espacio rectangular con pórtico, de aproximadamente ocho metros de lado, con dos robustas columnas sobre las que se apoyan siete arcos que dividen el espacio en tres naves. El ciclo pictórico que adorna sus muros está considerado una de las cumbres del Románico español. 

  A lo largo de los muros y de las seis bóvedas resultantes, se desarrollan los tres ciclos litúrgicos, Navidad, Pasión y Resurrección, formando un itinerario que tiene su inicio en el muro meridional y que, siguiendo el sentido de las agujas del reloj, culmina en la puerta que le da acceso a la iglesia. 

  Las escenas, que según algunos autores siguen el desarrollo de la misa mozárabe, se estructuran en relación con los tres ciclos litúrgicos:

   La Navidad: Anunciación, Visitación, Epifanía, Natividad, anuncio a los pastores, huida a Egipto, circuncisión y degollación de los Inocentes.

         La Pasión: Última Cena, escenas de la Pasión y Crucifixión.

         La Resurrección: Gloria de Cristo según el Apocalipsis de San Juan, Maiesatas Domini y entronización del año. 

  El conjunto se completa con representaciones de los signos del zodíaco y de un calendario agrícola, aunque las últimas investigaciones al respecto  plantean la teoría de que no es un calendario propiamente, ni está dedicado a los campesinos, sino que es una metáfora sobre el paso del tiempo.

 

   Durante mucho tiempo, los frescos de San Isidoro de León fueron adscritos al estilo francorrománico, que penetró en España gracias a los caminos de peregrinación y a los contactos políticos con Francia y que se estableció en las tierras leonesas, en clara oposición a la corriente que llegaba de Italia, que permaneció en el Nordeste. Su desarrollo significó, en su zona de influencia, la erradicación definitiva de los restos de bizantinismo, del simbolismo excesivo y la riqueza de los atavíos, así como el comienzo de los grandes ciclos historiados hispanos. Algunos expertos ven esta huella francesa en el predominio de fondos blancos, en la predilección por pocos colores fundamentales aplicados en superficies lisas y en su rudeza y gran expresividad.

domingo, 30 de agosto de 2026

Bocadillos. Euskadi

 

  El de bonito es uno de los bocadillos más típicos de Euskadi. Un clásico que nunca falla y brilla en su sencillez en las barras de todo el País Vasco.

     Lo único a tener en cuenta para hacer un bocadillo de bonito es usar buena materia prima. Sobre todo, huir del atún de lata y usar lomos de bonito del norte en aceite de oliva, que son los que nos van a dar la mordida necesaria. Por lo demás: buenas piparras, unas anchoas decentes y a ser posible una mayonesa casera. 


Ingredientes

   Bonito del Norte en conserva lomos

   2 Anchoas

   6 Piparra o guindilla en vinagre

   Mayonesa

   Pan de barra


Elaboración

    Abrir por la mitad y untamos la mayonesa por ambos lados.                Disponer el bonito, las piparras, las anchoas, por ese orden, y cerramos. 

    También podemos mezclar la mayonesa con las piparras y las anchoas troceadas. 



Flores. Flores de despedida.

 

Flores para la despedida.

   Flores para despedir este mes de agosto tan complicado en todos los sentidos. Fuegos, terremotos, volcanes, riadas, olas de calor, eclipses, invasiones inducidas, afloramientos del racismo interior y vacaciones, mucha vacaciones.

                                      ¡Feliz domingo!




Fotografía: J Ruiz

Flores para la despedida.

   Flores para despedir este mes de agosto tan complicado en todos los sentidos. Fuegos, terremotos, volcanes, riadas, olas de calor, eclipses, invasiones inducidas, afloramientos del racismo interior y vacaciones, mucha vacaciones.

                                      ¡Feliz domingo!












Fotografías: J Ruiz

sábado, 29 de agosto de 2026

Castillos y atalayas de Madrid. Atalaya de Arrebatacapas


  La atalaya se ubica en el municipio de Torrelaguna, en el puerto del mismo nombre. Es una de las seis atalayas del Jarama, que constituyeron la red de comunicaciones construida por los musulmanes para la protección de Toledo. Su construcción data de c. de 1000

  Ha sido declarada monumento histórico-artístico en 1983, mediante el real decreto 2863/1983, de 14 de septiembre, tiene la protección del Estado desde el 22 de abril de 1949, y es bien de interés cultural por la ley 16/1985 sobre el patrimonio histórico español.[4] En la actualidad se encuentra parcialmente en ruinas.

  Las atalayas de la Sierra de Guadarrama eran parte de una red de comunicaciones construida en un territorio al que conocemos como Marca Media de Al-Andalus y que durante el emirato y califato omeya se convirtió en la frontera entre árabes y cristianos. Estas atalayas - entre las que se encuentra la de Arrebatacapas - se construyeron entre el S. IX, durante el emirato de Muhamed I, y X, durante el reinado de Abderramán III.

Este sistema de atalayas estaba localizado en los pasos naturales entre Somosierra y Guadarrama, controlando el acceso a Torrelaguna, Talamanca de Jarama y el valle del Manzanares en torno al paso de los puertos de Navacerrada, Fuenfría y Alto del León, es decir, controlando los tres pasos del Sistema Central: la calzada romana de Talamanca de Jarama, la calzada del puerto de Fuenfría —que aún hoy une Cercedilla y Segovia— y el paso de Somosierra, que pudo ser utilizado por Tariq durante la conquista de 711, aunque se han presentado otras hipótesis acerca de dicha ruta.

Está construida con hiladas de mampostería y argamasa mezclada con piedras para rellenar las rocas.

De estructura cilíndrica aunque con una leve tendencia tronco-cónica, consta de un perímetro exterior de 19 m y una altura aproximada de 12/13 m, aunque en la actualidad presenta uno o dos menos debido a su estado de ruina.[4] Sus cimientos arrancan en la roca viva del terreno, pero se alza sobre una base de 30 cm.

La única entrada está ubicada a unos 2,5 m del suelo. El interior estaba dividido en tres pisos separados por un suelo de madera con un hueco en el que estaba situada una escalera de mano.

Calles y plazas de Madrid. Espejo

La calle del Espejo, de pasado medieval, se situa entre la calle de Santiago y la de la Independencia. Su origen de atalaya morisca, que servía como torre de señales a la antigua «Mayrit» o «Majerit», y llamándose en lengua latina a estas atalayas «specula» (atalaya), pudo confundirse luego con «speculum» (espejo) y darle así su nombre legendario de Espejo. 

   Esta pequeña calleja del antiguo barrio de Palacio, por la que en su origen corría la muralla del Madrid morisco, pudo tomar su nombre -como cantaba Nicolás Fernández de Moratín-, de aquellas «specula» levantadas por los árabes en la muralla después de que Ramiro II de León, su primer conquistador cristiano conocido, abandonase la plaza por no tener guarnición suficiente para defenderla, o quizá porque, una vez saqueada, ya no merecía la pena conservarla.

  Cuenta Ramón Gómez de la Serna en su descripción del origen de la Plaza de Oriente, que buena parte de esta calle del Espejo y su entorno fueron derribados en 1810 en la operación de limpieza y explanado urbanístico llevada a cabo por José I Bonaparte, que con el 'deseado' retorno de Fernando VII, se quedó en "campo inmenso, irregular y sumamente molesto para el tránsito en el rigor de las estaciones". El rey Felón se ilusionó con la empresa de hacer una gran plaza circular y un coliseo, pero cambió de idea y se quedó todo a medio hacer, hasta que en un nuevo capricho se derribó lo que había, "se niveló el terreno, se edificó el teatro y se edificaron varias manzanas de casas entre la iglesia de Santiago y la calle del Espejo, formando calles simétricas (sic), pero que resultaban tristes y poco transitadas".

   Por su parte, Isabel Gea echa leña al fuego especulando que le pudo venir este nombre a la calle por el hecho de que en ella tuvo su casa Antonio de Espejo, explorador en los virreinatos del Nuevo Mundo, entre 1571 y 1582.

  En esta calle del Espejo vivió entre 1777 y 1779, Francisco de Goya, tras dejar su primer domicilio conyugal madrileño en una casa contigua a la de su cuñado y protector Francisco Bayeu en la del Reloj. Un siglo después, en 1877, murió en la casa con los números 9 y 11 Juan Daniel Sokondopale, director de orquesta del Teatro Real, y uno de los más activos músicos del Madrid galdosiano.

También murió en el número 4 de esta calle el 17 de septiembre de 1883, Ángela Grassi, escritora romántica española del siglo XIX.