jueves, 9 de abril de 2026

Esclavistas españoles. Francesc Martí i Torrens

     

  Francesc Martí i Torrens, conocido por Pancho Martí, nació en Barcelona en el año de ​​1786. Participó en las campañas napoleónicas y, en 1808, se marchó a América y se estableció en Cuba. 

     En la Habana prosperó y llegó a ser en 1829 subdelegado de marina. En 1831 fue nombrado alférez por la captura del pirata Antonio Mariño y fue confidente de los capitanes generales. Promovió la construcción de muelles, edificios y el mercado de La Pescadería , así como en el año 1837 el Teatro Tacón (más tarde Teatro Nacional de Cuba).   

   Desde 1847 se dedicó al comercio de esclavos e introdujo en Cuba familias chinas y mayas del Yucatán como mano de obra barata, hasta que el gobierno mexicano se opuso. Pancho Martí celebró una concesión especial para pescar en las aguas de Yucatán, que le otorgó el gobierno de Yucatán. Esta operación de cubierta era sólo uno de los muchos que solía disfrazar a su empresa de comercio de esclavos que operaba en Cuba, Yucatán, la Costa del Golfo de América y África.     

   Se sabe del comercio de esclavos de Pancho Martí en Centroamérica en parte debido a la captura de Juan Bautista Anduce que fue arrestado en Belice por las autoridades británicas y condenado a cuatro años de cárcel. Cuando Anduce fue arrestado, todavía tenía una carta en su bolsillo de Martí y Torrens, delineando el acuerdo: 25 dólares por cada macho adulto, 17 dólares para mujeres adultas y adolescentes y ocho dólares para niños menores de 12 años y menores de 16 años.

   De Pancho Martí  corren muchas historias y leyendas en Cuba, lo que si se puede asegurar es toda su vida estuvo envuelta en el trafico ilegal de personas. Murió en La Habana en 1866, dejando una gran fortuna a sus herederos.  

Palacios y casas de Madrid. Bermejillo

 

   Construido entre 1913 y 1916 por orden de Francisco Javier Bermejillo y su mujer, marqueses de Bermejillo.  El Palacio situado en el barrio de Almagro, es uno de los más bonitos y mejor conservados de la ciudad.

    Francisco Javier Bermejillo y su mujer, Julia Schmidtlein y García-Teruel hicieron un primer encargo para hacer una residencia en este barrio, unos de los más aristocráticos de finales del siglo XIX. El encargo se le hizo al arquitecto Reynals pero la forma en la que resolvió la decoración del edificio no debió satisfacer a la Marquesa y en Diciembre de 1913 se le encargaría al famoso arquitecto santanderino Eladio Laredo que retocaría y terminaría el diseño.    

Reelaboró totalmente la fachada revistiéndola, y le puso galerías, torres, rejerías y motivos heráldicos del Plateresco y hasta gárgolas, se dan cita en este edificio. Se le considera una de las obras maestras del estilo Neoplateresco. Los Bermejillo vivieron en él hasta 1932.

   María Bauza y Ramón Rodriguez, las segundas persona en habitarlo completó las colecciones artísticas con cerámicas, tapices, esmaltes, vidrios, esculturas y pinturas sobresalientes. En la Guerra Civil se cedió el palacio a la República Checoslovaca, después estuvo una sociedad industrial  y, en 1964, la Dirección General de Patrimonio Histórico. Esta última es la que se ha encargado de la restauración tan completa del edificio.   

  En 1983 la Institución del Defensor del Pueblo traslada su sede desde unas oficinas en la calle Alfonso XI al recién restaurado Palacio, de esta forma se evitó el probable derribo de un edificio.

    Su llamativa fachada queda parcialmente oculta por el puente elevado que atraviesa el Paseo de la Castellana. Se ha roto así su perspectiva original, exenta en sus cuatro fachadas. La fachada principal, que da a la calle  Eduardo Dato, tiene a los lados dos torreones con cubierta de teja a cuatro aguas, con un gran alero de madera. Hay una balaustrada entre las dos torres y por ellas se abren unas galerías.   

  El Palacio sigue la moda de la nobleza madrileña de  la época gloriosa del Imperio español. Se compone de muros lisos, con ventanas, puertas, balcones y áticos muy decorados, con un relieve de talla pequeña y con motivos renacentistas. Destacan las ventanas miradores, las torres con aleros muy sobresalientes y la  galería con arcos separados por pilares, gárgolas un poco más arriba y antepechos calados. El interior, tanto la escalera como el patio, siguen el estilo plateresco. Sin embargo los medios empleados son más económicos, puesto que es todo falso: estuco blanco imitando sillares, columnas y capiteles de piedra, arcos. Este patio conduce a la parte principal del palacio, hoy Despacho del Defensor del Pueblo, se piensa que antiguamente era el comedor.  Encima de este está lo que en su tiempo fue la habitación del Marqués y una terraza que da al jardín desde donde se puede ver la escalera por donde entraban  los invitados y también la entrada de carruajes. Hay zócalos de cerámica en los pasillos que bordean la escalera que han sido motivo de admiración de todos sus propietarios. Conserva el suelo y el artesonado de estilo mudéjar.   

  Hay elementos traídos de conventos, como la reja de hierro de la escena del Bautismo de Cristo, o las diferentes puertas de madera policromada con relieves platerescos, el friso de la vida de Cristo, las columnas salomónicas de madera, etc., claramente se ve la influencia en el siglo XIX del afán coleccionista y la importancia de las falsas apariencias.

La Dirección General de Patrimonio Histórico ha preservado los tesoros del palacio, y la obra rehabilitadora fue plenamente respetuosa con el primitivo proyecto de Laredo tanto en el exterior como en el interior del edificio.

   Mención especial merece la biblioteca de madera que también se recuperó, que reunía libros raros y ediciones príncipe además de ejemplares miniados, en su mayoría de escritores franceses y flamencos, así como la chimenea de cerámica del siglo XIX situada en la actual biblioteca.  

En fechas recientes (1998) se ha hecho otra reforma en el palacio, con bastantes dificultades técnicas para poder acondicionar el edificio dando accesibilidad a personas con movilidad reducida, se habilitó una entrada por el jardín libre de barreras arquitectónicas, para no alterar el acceso original de la calle Fortuny, desde donde, gracias a la adaptación del ascensor, es posible tener acceso a la totalidad del edificio. F

En definitiva, la restauración del Palacio Bermejillo, ha permitido la recuperación de un notable edificio que en la actualidad, es desde su inauguración, en diciembre de 1983, imagen y referencia  de la protección de los derechos de los ciudadanos.

miércoles, 8 de abril de 2026

Esclavos y esclavas españoles. Juan Pareja.

   Juan de Pareja nació en Antequera alrededor del 1.610. Morisco, de generación mestiza y de un color extraño, ayudaba a Velázquez en las tareas de moler los colores y preparar los lienzos, sin que el maestro le permitiese ocuparse nunca en cuestiones de pintura o dibujo.

 Según el relato de Antonio Palomino, Pareja aprendió a pintar a escondidas de su dueño y, no atreviéndose a confesárselo, urdió una artimaña para descubrírselo. Sabiendo que el rey, cada vez que visitaba el taller de Velázquez, pedía que se le mostrasen los cuadros que estaban vueltos contra la pared, dejó arrimado a ella como al descuido un pequeño cuadro pintado por él. Cuando el rey quiso verlo, según había previsto, se arrojó a sus pies, «y le suplicó rendidamente le amparase para con su amo, sin cuyo consentimiento había aprendido el arte, y hecho de su mano aquella pintura». Felipe IV no sólo le concedió lo que le pedía, sino que ordenó a Velázquez su completa liberación, pues «quien tiene esta habilidad, no puede ser esclavo».   

   La primera noticia en la que se menciona a un Juan de Pareja con oficio de pintor es una carta dirigida a Pedro Galindo, procurador de la ciudad de Sevilla, fechada el 12 de mayo de 1630, por la que Juan de Pareja le solicita permiso para trasladarse a Madrid a fin de proseguir sus estudios junto con un hermano de nombre Jusepe. El documento, en el que no se menciona a Velázquez y cuya autenticidad no ha podido ser corroborada al darse por perdido tras su publicación, contradice las restantes noticias conocidas, pues en él Pareja se dice libre y en fecha temprana se da título de pintor:

Señor yo juan de parexa de oficio pinttor pido a V. E. permisso para hirme en espacio de quatro meses para seguir mis estudios de ptor. juntto con mi hermano Jusepe en madrid donde soy requerido para ello y estando libre y orrº (sic) de toda obligacion.​

  Se desconoce en qué momento pudo entrar al servicio de Velázquez, pero ya en 1642, sin otro título que el de residente en la corte, firmó como testigo de varios poderes de Velazquez.

En 1649 acompañó a Velázquez en su segundo viaje a Italia.  En 1650, el 23 de noviembre, todavía en Roma, Velázquez le otorgó ante notario la carta de libertad con validez también para el reino de España, que había de hacerse efectiva a los cuatro años a condición de que en ese tiempo no huyese ni cometiese actos criminales.

   Desde ese momento y hasta su muerte en Madrid en 1670 ejerció su oficio como pintor independiente, manifestando en su pintura los conocimientos adquiridos en el taller de Velázquez, donde pudo desempeñar unas funciones más amplias que las sugeridas por Palomino, pero también su conocimiento de la obra de otros pintores tanto italianos como españoles.

   De el es el cuadro colgado en el Prado de nombre "La vocación  de San Mateo (1661)".  La primera figura de la izquierda, con un papel en la mano en el que aparece la firma, es el autorretrato del pintor.

  El cuadro "El bautismo de Cristo, 1667" colgado en el museo de Huesca, en depósito del Museo del Prado tambien es suyo.

  Retrato del arquitecto José Ratés Dalmau, óleo sobre lienzo (116 x 97 cm), Museo de Bellas Artes de Valencia.


Teatro. Tras el ensayo Ingmar Bergman

 Teatro Español

    MADRID


Tras el ensayo

Ingmar Bergman
4 Abril
17 Mayo 2026



Sobre el espectáculo

Tras el ensayo, de Ingmar Bergman, es una obra íntima y penetrante que explora las fronteras entre la vida y el arte, la memoria y el deseo. En un escenario vacío tras un ensayo teatral, el veterano director Henrik se queda solo, reflexionando sobre su carrera y sus obsesiones. La llegada inesperada de Anna, una joven actriz, y la irrupción del recuerdo de Rachel, una actriz del pasado, desencadenan un tenso y revelador triángulo emocional. A través de un diálogo denso y afilado, Bergman desvela las contradicciones del artista: su necesidad de control, su vulnerabilidad y su eterna lucha entre el compromiso con el arte y con los afectos reales. Con una estructura casi confesional y una atmósfera cargada de introspección, Tras el ensayo es una meditación sobre el tiempo, la herencia emocional y la complejidad de las relaciones humanas bajo el prisma implacable del teatro.

Con un reparto excepcional, esta adaptación de Ernesto Caballero captura la profundidad psicológica y el lirismo de Bergman ofreciendo al espectador una experiencia teatral única donde el arte y la vida se entrelazan en un juego de espejos.

 Nota del director – La sombra de Bergman

  Tras el ensayo (1984) es una obra que, bajo una apariencia escénica sobria, alberga una complejidad emocional y simbólica de gran densidad. En ella, Bergman se proyecta con crudeza y lucidez en su alter ego Henrik Vogler, para enfrentarse a los fantasmas del arte, el tiempo y la memoria.

Como director, me siento interpelado por las preguntas que plantea la obra: ¿qué lugar ocupa el creador en la escena contemporánea?, ¿qué vínculos genera con quienes lo rodean?, ¿cómo se conjugan en ese espacio el deseo, la memoria y la representación?

Henrik Vogler encarna un modelo de director forjado en otro tiempo, portador de una autoridad casi incontestada que hoy, desde una mirada actual, suscita distancia crítica. Esta versión busca explorar esa tensión entre un paradigma escénico en revisión y las nuevas sensibilidades que atraviesan nuestra práctica teatral. Las relaciones entre Vogler, una joven actriz y la madre de esta -antigua amante y actriz también- exponen dinámicas de poder emocional y simbólico, pero también las ambivalencias del deseo, el carisma y el tiempo que pasa.

He optado por una puesta en escena austera, centrada en el trabajo actoral, que permita a los intérpretes moverse en ese territorio incierto donde el rol asumido y la persona real se confunden, esa frontera porosa entre la ficción y la vida. Porque al final de ese ensayo lo que queda es la verdad desnuda de lo vivido. Y quizás también, la inquietante sospecha de que el ensayo no era sino la verdadera función.

Ernesto Caballero


 Ficha artística

Autor: Ingmar Bergman

Versión y dirección: Ernesto Caballero

Reparto:

Henrik Vogler: Emilio Tomé

Anna Egerman: Elisa Hipólito

Rachel: Lucía Quintana

Vestuario: José Cobo

Escenografía e iluminación: Víctor Longás

Espacio sonoro: Bastian Iglesias

Ayudante de dirección: Pablo Quijano

Producción: Teatro Español


martes, 7 de abril de 2026

Tortilla de patata. Pez Tortilla.

    Podemos degustar en el número 36 de la Calle Pez, próximo al metro de Noviciado, la mejor tortilla de Madrid, en boca de sus propietarios.

    El local dispone de una zona de barra al margen derecho y en el margen izquierdo presenta varias mesas altas con taburetes. Digamos que no es muy grande y dado el volumen de gente que lo frecuenta se hace difícil conseguir mesa.

    El lema del Pez Tortilla es muy claro: "Hay dos tipos de personas en la vida: los que les gusta la tortilla de patata poco cuajada y los que no tienen ni puta idea de la vida"

  La verdad es que le dan el punto idóneo para que no sea un mazacote de patata y tampoco sea excesivamente líquida.

   Se puede pedir una tortilla completa, aunque es recomendable pedir por pinchos para poder probar de diferentes sabores. En carta siempre tienen 6 especialidades fijas y una que denominan especial de la semana.  Tortillas de queso azul con nueces, de brie trufado y jamón, trigueros y puerros, de cebolla caramelizada, de boletus y cebolla pochada, de calabacín. Todas están muy ricas , por supuesto, como manda la tradición van acompañadas de unos pedazos de pan de barra y acompañadas de unas cervezas bien tiradas. 

Estatuas de Madrid. Cuadriga de la Aurora.

   

    Es una destacada escultura de bronce situada sobre el Palacio de Ramón Pla Monje, un edificio de estilo neogótico que hoy alberga oficinas del Grupo Planeta, antes sede de la compañía de seguros La Aurora Polar, ubicado en el Paseo de Recoletos, 4. Fue instalada alrededor de 1920-1926 como parte de la remodelación del palacio original.     

      La obra representa a una mujer joven, la diosa Aurora, guiando una cuadriga. Los caballos se muestran nerviosos y agitados, y la Aurora trata de dominarlos, adoptando una actitud tensa y serena al mismo tiempo. De manera evidente, el auriga de la composición se identifica con la empresa de seguros y representa la seguridad. La inseguridad la proporcionan los caballos que, casi desbocados, son dominados, sin embargo por el auriga. «Esta alegoría relaciona exposición plástica y la idea de seguridad». 


lunes, 6 de abril de 2026

Calles y plazas de Madrid. Imperial.

     

     Comienza en la confluencia de la calle de El Salvador con la plaza de la Provincia y finaliza su recorrido en la calle de Toledo.​ La calle, que conserva su denominación desde el siglo XVI,​ se cruza a mitad de su recorrido con la de la Lechuga.​ En 1618 se compró terreno para ensanchar la calle.​ En 1889 se conservaban antecedentes de construcciones particulares desde 1776.

     Según la tradición, anotan Hilario Peñasco de la Puente y Carlos Cambronero, se habría dado a esta calle el nombre de «Imperial» en tiempos del rey Felipe IV, porque en ella se habrían hospedado los primeros misioneros jesuitas que vinieron a fundar el Colegio Imperial,​ en la actualidad Instituto San Isidro. Según Capmany se habría debido simplemente al hecho de ser una de las vías más próximas al citado colegio.​ Capmany menciona que en ella estuvo la casa de Alonso de Mendoza, conde de la Coruña.   

   La calle Imperial es una de las protagonistas del entramado urbano, comercial y humano que forma el gran telón de fondo en la novela más conocida de Benito Pérez Galdós,​ Fortunata y Jacinta. Una pincelada de ese escenario y la actividad de la emergente burguesía menestral que habita sus mejores casas y gobierna sus más prósperas tiendas y comercios.