viernes, 15 de mayo de 2026

Madrileñas olvidadas. La Tia Javiera.

     

   No se conoce mucho sobre la Tia Javiera. La tradición dice que fue una rosquillera que vendía estos dulces típicos en las fiestas madrileñas de san Isidro a mediados del siglo XIX. Era oriunda de Fuenlabrada según unos, o de Villarejo de Salvanés según otros. Tanto Fuenlabrada como Villarejo de Salvanés eran por aquel entonces dos pueblos madrileños con arraigada tradición rosquillera, y producían la mayor parte de estos dulces que se vendían durante las fiestas patronales en la capital.

    La tal Javiera se hizo popular por vender unas rosquillas con merengue seco, similares a las que actualmente se conocen como de santa Clara. Parece ser que la rosquillera falleció sin descendencia, ni hijas ni sobrinas. Sin embargo, pronto le empezaron a salir imitadores para aprovechar la fama de sus rosquillas, y se promocionaban afirmando ser familiares (sobrinas) de la "tía" Javiera.   

  Son múltiples las referencias a la tía Javiera en la literatura, música y prensa de la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del siglo XX.

En cuanto a los dichos populares, se usaba la expresión «de la verdadera tía Javiera» para hacer referencia, de manera familiar y metafórica, a aquello que era auténtico, legítimo y bueno.

En el "Romancero de la romería de san Isidro", escrito en 1874 por Benito Vicente Garcés, se hacía mención a la famosa rosquillera:

  «En los hornos de rosquillas / ¡qué actividad! ¡qué belenes! / Hay que presentarlas frescas / al cabo de algunos jueves. / Han de ser de Villarejo / aunque procedan de Huérmeces, / y de la tía Javiera, / que es la rosquillera célebre / medio mito, medio monstruo, / que cuenta con más parientes / que el patriarca Jacob / o que un Director en ciernes.»

El sainete lírico de Federico Chueca "Las ferias", estrenado en Madrid en 1878, también hacía referencia a la desaparecida tía Javiera:

«Después que se ha muerto / la tía Javiera / no hay en Fuenlabrada / mejor rosquillera (...)»

A comienzos de siglo XX se multiplicaron los supuestos familiares de la tía Javiera que por san Isidro vendían sus famosas rosquillas. Tal fue así, que el escritor Ramón Gómez de la Serna comentaba que había una cancioncilla popular que decía.

«Pronto no habrá, ¡Chachipé! / en Madrid duque ni hortera / que con la tía Javiera / emparentado no esté»

En 1950, el dramaturgo Jacinto Benavente escribió en el diario ABC un artículo acerca de las rosquillas de la tía Javiera. En él comentó que sus padres, naturales de Villarejo de Salvanés, conocían del pueblo a una sobrina segunda de la auténtica tía Javiera, que se dedicaba a la venta de rosquillas cuando él era niño.

jueves, 14 de mayo de 2026

Bocadillo calamares. Gulah,

 

El "Chulapoh Boy" de Gulah (Arturo Soria 198, Madrid) es una reinvención del clásico bocata de calamares madrileño al estilo po'boy de Nueva Orleans. Se sirve en un pan exclusivo, a medio camino entre brioche y baguette, relleno de calamares y mayonesa de lima, fusionando tradición castiza con toques sureños. 
   El restaurante fue creado tras un viaje a Nueva Orleans y rinde culto al finger food. 
   

Calles y plazas de Madrid. La Glorieta de Echegaray

     

  Hoy tenemos dentro del apartado de calles y plazas de Madrid, un caso especial. No la busques en el plano urbano, ni en el mapa, ni siquiera en el Google Maps, no la encontraras, seguro.
  Es una glorieta, esta en Madrid, pero no tiene trafico, ni ruidos, ni semáforos, esta glorieta no esta al aire libre, esta dentro de un edificio, a buen recaudo.

  Su nombre es Echegaray, la Glorieta de Echegaray, un espacio destacado dentro de la sede principal del Banco de España en Madrid, concretamente situado en la zona de la primera ampliación del edificio, finalizada durante la Segunda República.   

  Actúa como un vestíbulo o rotonda de conexión que une la escalera monumental con el patio de operaciones. En el centro de esta glorieta se encuentra un importante monumento escultórico dedicado a José Echegaray. Esta obra de mármol y bronce fue realizada por Lorenzo Coullaut Valera en 1925.

    Aunque José Echegaray nunca fue gobernador del Banco de España, se le considera un benefactor de la entidad por impulsar el decreto de 19 de marzo de 1874, que fue fundamental para la historia del banco. La zona de la ampliación donde se encuentra presenta un marcado estilo art déco. 


Fotografía: J Ruiz

miércoles, 13 de mayo de 2026

Tortilla de patatas. Grupo Arzábal

   

   Entre las tortillas que se han ganado un lugar destacado en la escena gastronómica madrileña, la del Grupo Arzábal destaca por su equilibrio entre tradición y producto. Fiel a su filosofía -cocina honesta, materia prima de calidad y una ejecución cuidada-, este clásico de la casa se ha convertido en uno de esos platos imprescindibles que resumen a la perfección la cocina española bien hecha.

   En el Jardín de Arzábal restaurante y terraza en el Museo Reina Sofía de Madrid, conocido por su ambiente de invernadero, jardín vertical y cocina de mercado basada en el producto. La tortilla se sirve en formato individual, recién hecha y en su punto justo de jugosidad, y también en una versión con queso de Mahón que aporta un matiz aromático sin restar protagonismo a la receta original. 

Arzábal Market en el mercado de San Miguel, este icono gastronómico se disfruta tanto entera, ideal para compartir, como en formato pintxo para un bocado más informal.


Teatro. LA BARRACA

FERNÁN GÓMEZ

CENTRO CULTURAL

DE LA VILLA 


LA BARRACA

21 MAY - 21 DE JUN


DESCRIPCIÓN

  La barraca es una historia de siempre que nos habla de la eterna lucha entre la razón y la violencia, de una comunidad enferma con comportamientos salvajes. Una historia que nos habla de la identidad tan necesaria que nos da el arraigo a la tierra en la que nacemos. Esa tierra que se convierte en desierto sin su alimento principal, el agua.

Magüi Mira (Dirección de escena)

  En la versión teatral que propongo intervienen los personajes principales de la novela y unos entes a los que llamo “sombras” que encarnan a la masa de vecinos y otras presencias que ayudan a recrear atmósferas y el paso del tiempo.  El texto está estructurado en tres partes: Pasado y presente, Los intrusos y El fuego:

PASADO Y PRESENTE: En esta primera parte conocemos a la familia Borrull, la historia del desahucio de la familia Barret y el motivo por el cual el resto de la huerta impide que otra familia se instale en la que fue su barraca.

LOS INTRUSOS: En la segunda parte transcurren los hechos que van desde la llegada de la familia de Batiste a la barraca del tío Barret hasta la muerte de su hijo menor. Toda la huerta les hace la vida imposible, pero al conocerse tal desgracia, los vecinos se sienten responsables y mostrando una nueva cara revestida de piedad, acuden a la barraca para acompañar a la familia en su dolor.

EL FUEGO: El tiempo ha pasado. Los considerados intrusos son falsamente aceptados y viven como unos vecinos más, pero lo que tanto temían los huertanos, ha sucedido: los propietarios, viendo por fin habitada la barraca del tío Barret y perdido el miedo a los labriegos, vuelven a exigir más y más. Una noche de fiesta y bebida desata las emociones contenidas dando fin a la falsa concordia y provocando el trágico final.

Poner esta versión en manos de Magüi Mira, tan amante de la palabra como de la acción, es garantía de una puesta en escena innovadora con un pulso narrativo que atrapará tanto como la inmortal novela.

Gracias Blasco, gracias Magüi

Marta Torres  (adaptadora del texto)


FICHA ARTÍSTICA 

De: Vicente Blasco Ibáñez

Dirección: Magüi Mira

Adaptación: Marta Torres

Dirección: Magüi Mira

Intérpretes: Daniel Albaladejo, Antonio Hortelano, Jorge Mayor, Antonio Sansano, Patricia Ross, Claudia Taboada, Elena Alférez, Jaime Riba

Una producción de Teatro de Malta, Pentación Espectáculos y Olympia Metropolitana





martes, 12 de mayo de 2026

Bocadillo de calamares. Los Torreznos

 

    Si se busca un bocadillos de calamares tradicional a más no poder, el de Los Torreznos cumplirá tus expectativas. 
   Este templo del tapeo madrileño, que cuenta con tres locales (López de Hoyos, Alonso Cano, Goya), no solo ha conquistado a locales y foráneos con esos irrepetibles torreznos de Ávila que llevan despachando desde 1956. Parte de la culpa de sus llenos diarios la tiene su bocadillo de calamares que cumple con los cánones de la cocina castiza: pan de barra sin florituras, una fritura clásica sin salsas historiadas y, sobre todo, una ración abundante de anillas que te costará mantener entre pan y pan.
   Si lo acompañas de un doble o un par de cañas bien tiradas, serás la persona más feliz del mundo por unos minutos. 

Escaleras de Madrid. Museo Arqueologico Nacional

    La nueva escalera principal del Museo Arqueológico Nacional (MAN) en Madrid, remodelada por el arquitecto Juan Pablo Rodríguez Frade, destaca por su diseño funcional y moderno, integrado dentro de la gran rehabilitación inaugurada en 2014 que actualizó el edificio del siglo XIX.

   Forma parte de la profunda reestructuración que convirtió el antiguo sótano en un nuevo acceso diáfano, mejorando la conexión entre plantas.

    La intervención, premiada por el COAM en 2014, priorizó la creación de espacios amplios y la accesibilidad, incluyendo rampas y ascensores que se integran en la nueva circulación vertical del edificio.

     La nueva configuración conecta la zona de entrada con los nuevos patios interiores cubiertos, permitiendo una visión renovada del edificio de estilo neoclásico. Esta intervención, dirigida por Frade Arquitectos y que concluyó en 2014, ha sido fundamental para la transformación del museo, integrando los elementos históricos con una funcionalidad moderna y luminosa.