¡Hola, peregrinos!
La semana termina con lluvias, pero ya tenemos aquí la siguiente, que nos viene empujada por vientos cálidos del sur.
Han pasado treinta y tres semanas. Ya tan solo quedan cuatro. Es increíble, ¿os dais cuenta? Tan solo cuatro semanas y estaremos pateando el camino.
A los despistados os recuerdo que salimos el día 1 de junio desde León. El día 14 esperamos llegar a Santiago, si el Santo y Dios quieren.
Ya empiezo a tener un poquito de miedo a que una lesión imprevista rompa con toda la preparación que llevamos hecha. Esperemos que Santiago, como San Fermín, tenga a mano un capote que nos salve de las torceduras, de las fascitis y demás males que nos acechen.
La semana próxima vamos a dedicarnos a caminar entre tres y cuatro horas diarias a un buen ritmo. Nuestra meta debe ser alcanzar los viente kilómetros.
Esto no es novedoso ¿Verdad? La diferencia estriba en que procuremos pasear mirando mucho a nuestro alrededor, enterandonos de todo, sin que se nos escape un detalle. En general, solemos andar mucho tiempo ensimismados y ese estado nos lleva a mirar mucho hacia el suelo. Pues esta semana, no. ¡A caminar como cotillas!
Espero que lo paséis bien. Nos escribimos y nos leemos la semana que viene. Que seáis muy felices y que disfrutéis con el ejercicio.
¡Buena semana!
La semana termina con lluvias, pero ya tenemos aquí la siguiente, que nos viene empujada por vientos cálidos del sur. Han pasado treinta y tres semanas. Ya tan solo quedan cuatro. Es increíble, ¿os dais cuenta? Tan solo cuatro semanas y estaremos pateando el camino.
A los despistados os recuerdo que salimos el día 1 de junio desde León. El día 14 esperamos llegar a Santiago, si el Santo y Dios quieren.
Ya empiezo a tener un poquito de miedo a que una lesión imprevista rompa con toda la preparación que llevamos hecha. Esperemos que Santiago, como San Fermín, tenga a mano un capote que nos salve de las torceduras, de las fascitis y demás males que nos acechen.La semana próxima vamos a dedicarnos a caminar entre tres y cuatro horas diarias a un buen ritmo. Nuestra meta debe ser alcanzar los viente kilómetros.
Esto no es novedoso ¿Verdad? La diferencia estriba en que procuremos pasear mirando mucho a nuestro alrededor, enterandonos de todo, sin que se nos escape un detalle. En general, solemos andar mucho tiempo ensimismados y ese estado nos lleva a mirar mucho hacia el suelo. Pues esta semana, no. ¡A caminar como cotillas!
Espero que lo paséis bien. Nos escribimos y nos leemos la semana que viene. Que seáis muy felices y que disfrutéis con el ejercicio.
¡Buena semana!
¡Podéis! ¡Podemos!
¡Bo camiño! ¡Buen camino!
No hay comentarios:
Publicar un comentario