Etapa 16ª. Olveiroa - Fisterra. Día 17/6/2014.
Hasta la aldea de Hospital es un espectáculo gracias a las vistas de un encajonado río Xallas. Cee y Corcubión bien merecen una visita pausada. La llegada al faro de Fisterra y presenciar como se oculta el sol en el horizonte es una experiencia única.
El itinerario:
El itinerario:
Km 0. Olveiroa (Albergues. Bares)
Vistas increíbles del río Xallas, que fluye encajonado por una tupida vegetación.
Km 3,7. Logoso (Albergue-Tienda. Bar)
Km 5,1 Hospital, Último punto de avituallamiento hasta Cee, así que conviene comer algo o aprovisionarse de bebida y algún bocadillo.
Km 6. Bifurcación Fisterra y Muxía
Km 19,5. Cee (Todos los Servicios)
Km 21. Corcubión (Todos los Servicios)
Km 21,8. Vilar (Albergue)
Km 25,7. Sardiñeiro (Bares. Tienda)
Km 28,8. Calcoba (Bar)
Km 31,7. Fisterra (Todos los Servicios)
Km 34,9. Faro de Fisterra.
Observaciones:
- La etapa es larga pero puede dividirse en dos partes: hasta Camiños Chans o Cee, con varios albergues, o Corcubión y San Roque, y al día siguiente hasta Fisterra. Si lo hacemos así llegaremos a Fisterra al mediodía y podemos esperar al atardecer para subir al Faro para ver la puesta de sol.
- Horarios para regresar de Fisterra a Santiago:
Monbus y su empresa asociada Castromil, S.A hacen los trayectos en autobús entre Fisterra y Santiago. La ruta es Fisterra, Cee, Carnota, Muros y Santiago y dura aproximadamente 3 horas. Los horarios desde Fisterra son (el bus sale junto al albergue de la Xunta): 8:20 de lunes a viernes, 11:45 y 16:45 de lunes a domingo y a las 14:00 los sábados. Estos horarios cambian de junio hasta septiembre, así que hay confirmarlos en la web de Monbus o en el teléfono 902 29 29 00. - También se puede regresar con la empresa Vázquez, aunque hay que hacer trasbordo en Baio para ir a Santiago. Para informarse con exactitud sobre los horarios de cada día consultar en el albergue público o en los privados.
- Descenso desde el Cruceiro da Armada hasta Camiños Chans:
Es un punto a tener en cuenta, sobre todo para los ciclistas. El desnivel es importante y las numerosas piedras sueltas pueden provocar más de una caída. - Varios cruces con la AC-445 a partir de Vilar:
Prestad atención a los cruces para acceder a Amarela, Sardiñeiro y la Cala del Talón.
- Descenso desde el Cruceiro da Armada hasta Camiños Chans:
Es un punto a tener en cuenta, sobre todo para los ciclistas. El desnivel es importante y las numerosas piedras sueltas pueden provocar más de una caída. - Varios cruces con la AC-445 a partir de Vilar:
Prestad atención a los cruces para acceder a Amarela, Sardiñeiro y la Cala del Talón.
Qué ver, que hacer:
CEE:
Cee y su vecina Corcubión reposan sobre la gran ensenada que sucede al rápido y descarnado descenso. Cee es el municipio con mayor población de la figurada comarca de la Costa da Morte, formado por seis parroquias que suman cerca de 8.000 habitantes. Cuna de los celtas nerios del Atlántico, el término Cee deriva de un vocablo latino relativo a cetáceo, no en vano la documentación histórica remite a un puerto ballenero y sus pobladores se dedicaron durante siglos a la pesca de ballenas y cachalotes. En la parroquia de Gures, en la playa de Caneliñas, hay una fábrica abandonada que desde los años veinte a 1985 se dedicó a la pesca de cetáceos y a su transformación y venta. El itinerario jacobeo ha recuperado el paso por el casco antiguo de Cee, un entramado de callejuelas y casas de piedra en torno a la iglesia de Santa María de Xunqueira, que aún conserva elementos góticos a pesar de los daños causados por la ola de destrucción de la Guerra de la Independencia.
En Cee Se puede visitar el Museo Fernando Blanco, en la plaza de la Constitución, que alberga desde instrumental científico y material didáctico hasta colecciones de animales, minerales y fósiles. También esconde muestras de arte, pintura y orfebrería religiosa. Además de la iglesia parroquial, merecen las modernistas Casa Mayán y Guillén; la casa rectoral y el noble pazo de Cotón, situado en la calle Magdalena, de principios del XVII y residencia de familias como los Carantoña. Un excelente lugar de descanso es la playa de la Concha y el conocido Relleno, el terreno ganado al océano a finales de los setenta. Cee es industria: la factoría Ferroatlántica -de ferroaleaciones-, que se pasa al tomar la bifurcación hacia Fisterra, da empleo a cientos de personas; es también agricultura: el sustento y forma de vida en muchas de sus aldeas; y es servicios: hasta cuatro albergues privados se abrieron entre 2010 y 2012 y cuenta con centros comerciales, tiendas, mercado dominical, bancos, farmacias y hospital.
CORCUBIÓN:
Corcubión, vocablo formado por dos voces que puede traducirse como fondo de lago, es un municipio modesto pero entrañable - el de menor superficie de A Coruña - compuesto por dos parroquias: el propio San Marcos de Corcubión y San Pedro de Redonda, y habitado por unos 1.800 habitantes. Fue declarado Conjunto Histórico - Artístico en 1984. Este recodo del Atlántico fue habitado por celtas que dejaron sus huellas en el castro defensivo del monte Quenxe, un mirador privilegiado que controla toda la ría. A partir del siglo XIII los habitantes se fueron desplazando desde la ladera de la montaña - esta especie de península tiene un gran desnivel que el peregrino cata en la subida a la aldea de Vilar - hacia el mar. La parroquial de San Marcos, declarada Bien de Interés Cultural, se construye tras esa época y gran parte de su estilo puede considerarse gótico marinero, aunque la fachada es neogótica y alguna capilla barroca. Luciano Huidobro resalta la relación de Corcubión con Venecia: "caso curioso y digno de notarse, la advocación a San Marcos: La Señorísima Señoría de Venecia se halló durante la Edad Media íntimamente ligada por los vínculos de su activismo y astuto comercio con este puerto galaico. Aquí arribaban las naves venecianas en busca de metales y los ricos productos del país".
En la calle Antonio Porrúa se puede ver la capilla del Pilar, de 1931 y ahora destinada a diversas actividades culturales. En la parroquia de Redonda, a desmano del caminante, se encuentra la iglesia románica de San Pedro, del siglo XIII con varias tallas de San Pedro, San Juan Bautista y las Vírgenes del Rosario y de las Mercedes. Una visita más detenida a la localidad permite descubrir los pazos de los Condes de Traba y el de Altamira y también edificios modernistas y burgueses como Casa Miñones. En punta Pión se alza el castillo del Cardenal que, junto al castillo del Príncipe de Cee, se construyeron en el siglo XVIII para sellar la ría de las posibles incursiones extranjeras defendiéndola de los ataques.
FISTERRA:
Fisterra, la última porción conocida de tierra habitable durante siglos y siglos para muchos. Donde el sol sucumbía al ocaso y desaparecía tras las oscuras aguas del Atlántico, un tenebroso escenario pero a su vez apacible hogar para criaturas fantásticas y monstruos. Fue poblada por tribus celtas, como los nerios, que adoraban en sus altares al dios sol, y también por romanos. Hasta aquí llegó el general Décimo Junio Bruto y su ejército cuando conquistaron lo que sería su futura Gallaecia. En Duio, una de las parroquias del municipio, hay vestigios de la legendaria ciudad de Dugium, que al parecer fue sepultada bajo las aguas. Aparece citada en el libro III del Codex Calixtinus, que narra la traslación del cuerpo de Santiago, cuando los discípulos del Apóstol visitan al prefecto de Duio y éste ordena su arresto pero consiguen huir. Fisterra es, ahora más que nunca, y desde siempre, lugar de viaje y peregrinación. Ya en el siglo XII hay documentos que citan la llegada de peregrinos a este confín apartado y son varios los viajeros que en los siglos XIV, XV y XVI relatan sus experiencias personales hacia el Finis Terrae.
El actual municipio tiene 5.000 habitantes y está formado por el núcleo principal y las parroquias de San Vicenzo de Duio, San Martiño de Duio y San Xoán de Sardiñeiro. Fisterra es un claro exponente de villa marinera, con su puerto, sus embarcaciones de bajura, su lonja y un trazado urbano poblado de casas de piedra dispuestas en calles estrechas.
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Capilla de Nuestra Señora del Buen Suceso:
Iglesia barroca de 1743 situada en la plaza de Ara Solis. El crucero muestra a Cristo crucificado y a la Virgen del Socorro.
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Castillo de San Carlos:
Es de mediados del siglo XVIII y está situado sobre la céntrica playa de Ribeira. Su construcción fue parte de un plan defensivo de la ría junto a dos castillos de los municipios de Cee y Corcubión.
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Iglesia de Santa María das Areas:
Se encuentra junto a la carretera que sube al Faro. Su origen se remonta al siglo XII. Alberga la talla gótica del Cristo de Fisterra, una imagen envuelta en leyendas. Tiene Puerta Santa y un Santiago Peregrino del siglo XVII.
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CEE:
Cee y su vecina Corcubión reposan sobre la gran ensenada que sucede al rápido y descarnado descenso. Cee es el municipio con mayor población de la figurada comarca de la Costa da Morte, formado por seis parroquias que suman cerca de 8.000 habitantes. Cuna de los celtas nerios del Atlántico, el término Cee deriva de un vocablo latino relativo a cetáceo, no en vano la documentación histórica remite a un puerto ballenero y sus pobladores se dedicaron durante siglos a la pesca de ballenas y cachalotes. En la parroquia de Gures, en la playa de Caneliñas, hay una fábrica abandonada que desde los años veinte a 1985 se dedicó a la pesca de cetáceos y a su transformación y venta. El itinerario jacobeo ha recuperado el paso por el casco antiguo de Cee, un entramado de callejuelas y casas de piedra en torno a la iglesia de Santa María de Xunqueira, que aún conserva elementos góticos a pesar de los daños causados por la ola de destrucción de la Guerra de la Independencia.
En Cee Se puede visitar el Museo Fernando Blanco, en la plaza de la Constitución, que alberga desde instrumental científico y material didáctico hasta colecciones de animales, minerales y fósiles. También esconde muestras de arte, pintura y orfebrería religiosa. Además de la iglesia parroquial, merecen las modernistas Casa Mayán y Guillén; la casa rectoral y el noble pazo de Cotón, situado en la calle Magdalena, de principios del XVII y residencia de familias como los Carantoña. Un excelente lugar de descanso es la playa de la Concha y el conocido Relleno, el terreno ganado al océano a finales de los setenta. Cee es industria: la factoría Ferroatlántica -de ferroaleaciones-, que se pasa al tomar la bifurcación hacia Fisterra, da empleo a cientos de personas; es también agricultura: el sustento y forma de vida en muchas de sus aldeas; y es servicios: hasta cuatro albergues privados se abrieron entre 2010 y 2012 y cuenta con centros comerciales, tiendas, mercado dominical, bancos, farmacias y hospital.
CORCUBIÓN:
Corcubión, vocablo formado por dos voces que puede traducirse como fondo de lago, es un municipio modesto pero entrañable - el de menor superficie de A Coruña - compuesto por dos parroquias: el propio San Marcos de Corcubión y San Pedro de Redonda, y habitado por unos 1.800 habitantes. Fue declarado Conjunto Histórico - Artístico en 1984. Este recodo del Atlántico fue habitado por celtas que dejaron sus huellas en el castro defensivo del monte Quenxe, un mirador privilegiado que controla toda la ría. A partir del siglo XIII los habitantes se fueron desplazando desde la ladera de la montaña - esta especie de península tiene un gran desnivel que el peregrino cata en la subida a la aldea de Vilar - hacia el mar. La parroquial de San Marcos, declarada Bien de Interés Cultural, se construye tras esa época y gran parte de su estilo puede considerarse gótico marinero, aunque la fachada es neogótica y alguna capilla barroca. Luciano Huidobro resalta la relación de Corcubión con Venecia: "caso curioso y digno de notarse, la advocación a San Marcos: La Señorísima Señoría de Venecia se halló durante la Edad Media íntimamente ligada por los vínculos de su activismo y astuto comercio con este puerto galaico. Aquí arribaban las naves venecianas en busca de metales y los ricos productos del país".
En la calle Antonio Porrúa se puede ver la capilla del Pilar, de 1931 y ahora destinada a diversas actividades culturales. En la parroquia de Redonda, a desmano del caminante, se encuentra la iglesia románica de San Pedro, del siglo XIII con varias tallas de San Pedro, San Juan Bautista y las Vírgenes del Rosario y de las Mercedes. Una visita más detenida a la localidad permite descubrir los pazos de los Condes de Traba y el de Altamira y también edificios modernistas y burgueses como Casa Miñones. En punta Pión se alza el castillo del Cardenal que, junto al castillo del Príncipe de Cee, se construyeron en el siglo XVIII para sellar la ría de las posibles incursiones extranjeras defendiéndola de los ataques.
FISTERRA:
Fisterra, la última porción conocida de tierra habitable durante siglos y siglos para muchos. Donde el sol sucumbía al ocaso y desaparecía tras las oscuras aguas del Atlántico, un tenebroso escenario pero a su vez apacible hogar para criaturas fantásticas y monstruos. Fue poblada por tribus celtas, como los nerios, que adoraban en sus altares al dios sol, y también por romanos. Hasta aquí llegó el general Décimo Junio Bruto y su ejército cuando conquistaron lo que sería su futura Gallaecia. En Duio, una de las parroquias del municipio, hay vestigios de la legendaria ciudad de Dugium, que al parecer fue sepultada bajo las aguas. Aparece citada en el libro III del Codex Calixtinus, que narra la traslación del cuerpo de Santiago, cuando los discípulos del Apóstol visitan al prefecto de Duio y éste ordena su arresto pero consiguen huir. Fisterra es, ahora más que nunca, y desde siempre, lugar de viaje y peregrinación. Ya en el siglo XII hay documentos que citan la llegada de peregrinos a este confín apartado y son varios los viajeros que en los siglos XIV, XV y XVI relatan sus experiencias personales hacia el Finis Terrae.
El actual municipio tiene 5.000 habitantes y está formado por el núcleo principal y las parroquias de San Vicenzo de Duio, San Martiño de Duio y San Xoán de Sardiñeiro. Fisterra es un claro exponente de villa marinera, con su puerto, sus embarcaciones de bajura, su lonja y un trazado urbano poblado de casas de piedra dispuestas en calles estrechas.
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Capilla de Nuestra Señora del Buen Suceso:Iglesia barroca de 1743 situada en la plaza de Ara Solis. El crucero muestra a Cristo crucificado y a la Virgen del Socorro. -
Castillo de San Carlos:Es de mediados del siglo XVIII y está situado sobre la céntrica playa de Ribeira. Su construcción fue parte de un plan defensivo de la ría junto a dos castillos de los municipios de Cee y Corcubión. -
Iglesia de Santa María das Areas:Se encuentra junto a la carretera que sube al Faro. Su origen se remonta al siglo XII. Alberga la talla gótica del Cristo de Fisterra, una imagen envuelta en leyendas. Tiene Puerta Santa y un Santiago Peregrino del siglo XVII.
Alojamiento:
CEE
HOTEL INSUA 981 747575
ALBERGUE TURISTICO O CAMIÑO DAS ESTRELAS 981 747 575
FISTERRA
HOTEL PLAYA LANGOSTEIRA 981 70 68 30
HOTEL FINISTERRE 981740000
ALBERGUE DO SOL 981740655/61756864



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