Portomarín - Palas de Rei
A medida que descendíamos para cruzar el río, la niebla se ha ido haciendo tan densa, enigmática y hasta fantasmagórica que hemos tenido la sensación de que en cualquier momento iba a aparecer el famoso bandido Fendetestas o La Santa Compaña o una meiga. Desafortunadamente, no ha ocurrido nada de esto y nos hemos tenido que conformar con el esfuerzo, el cansancio y la humedad. Ahora que, entre nosotros, algunos cuerpos que nos han adelantado con aspecto distraído y piernas cerúleas, nos han parecido peregrinos difuntos, en estado digamos que indefinido, en busca de una salida. No sé, no sé.
Un poco más adelante, la mañana ha ido abriendo y haciendo cierto el refrán "Mañanita de niebla, tarde de paseo" . A partir de ahí, el paisaje ha cambiado de forma radical y nos hemos encontrado con campos verdes, repletos de flores radiantes, resplandecientes y un calor un poco molesto. Aunque, bueno, no nos quejaremos.
Pasaremos la tarde reponiendo energía. Ya quedan pocos días para llegar a Santiago y menos fuerzas para lograrlo. No obstante, estamos contentos por las dificultades superadas y preocupados por las que nos queden por afrontar. Estamos felices, a pesar de echar de menos a las personas que nos quieren.
Un abrazo a todos, en especial a los faceperegrinos que nos acompañan cada día en el Camino virtual a Santiago.
Un abrazo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario