viernes, 26 de septiembre de 2014

Exposiciones otoñales para entrar en calor..

  Cada letra que escribimos conforma parte de nosotros, lleva nuestra herencia genética; cada letra tiene un rostro, nuestro rostro, y es imposible de clonar.

Sala Alcalá, 31
28014 Madrid





Miguel-de-Unamuno


La Sala Alcalá 31 de la Comunidad de Madrid ofrece hasta el 11 de enero una interesante muestra de fotografía histórica centrada en el retrato y, más concretamente, en el retrato de grandes escritores españoles. Su título explica perfectamente el ámbito de la exposición: El rostro de las letras. Escritores y fotógrafos en España desde el Romanticismo hasta la Generación de 1914.
Con este planteamiento el comisario Publio López Mondéjar (fotógrafo, fotohistoriador, periodista y académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando) ha reunido más de 250 piezas -entre fotografías, objetos y documentos- que es posiblemente la galería más completa de la literatura española de esa época. Incluye desde los retratos de románticos y postrománticos (duque de Rivas, Bécquer, Mesonero Romanos, Hartzenbusch, Pedro Antonio de Alarcón, Zorrilla…) a los miembros más destacados de la generación que le siguió (Valera, Pereda, Pérez Galdós, Echegaray, “Clarín”, Emilia Pardo Bazán o Ramón y Cajal), los escritores en lengua gallega y catalana que protagonizaron movimientos como el Rexurdimento y la Renaixenca (Rosalía de Castro, Eduardo Pondal, Manuel Murguía, Jacinto Verdaguer, Ángel Guimerá o Joan Maragall), los miembros de la generación del 98 (Pío Baroja, Valle- Inclán, Unamuno, Ramón y Cajal, Azorín, Juan Ramón Jiménez, los Machado, Blasco Ibáñez …) y los protagonistas de la Generación de 14 (Ortega y Gasset, Marañón, Eugenio d´Ors, Ramón Gómez de la Serna …).
Pero además de la mirada a lo literario, la colección reunida refleja la evolución del retrato fotográfico español a lo largo de un siglo: desde los días del daguerrotipo y el calotipo, hasta el desarrollo de la prensa ilustrada y el mundo de los reporteros gráficos, en los inicios del siglo XX. Entre los fotógrafos representados se cuentan nombres como los de Kaulak, Alfonso, Compañy, Franzen, Juliá, , Nicolás Muller Santos Yubero, Catalá-Roca o Ramón Masats, entre otros.
Valle-InclánPublio López Mondéjar lleva en su cabeza las imágenes de los muchos archivos de fotografía histórica que habitualmente frecuenta y cuyos fondos combina para crear muestras de gran interés con distintas orientaciones de alguna de las cuales ya hemos hablado en estas páginas. De hecho, no es ésta su primera aproximación a la fotografía de literatos sino que hace tiempo vio la luz otra muestra titulada Un Madrid Literario que se expuso en el Museo de la Ciudad.
El rostro de las letras se organiza en cinco ámbitos diferentes y, en cada uno de ellos, se incluyen citas y frases de los autores más representativos de la época. Los cinco apartados son: “Los escenarios de la cultura”, que recoge diferentes imágenes panorámicas de Madrid reproducidas en gran formato; “Los primeros retratos fotográficos”, con los primeros retratos conocidos de los literatos españoles; “Los viejos estudios fotográficos”, dedicado exclusivamente a estos profesionales y a sus recordadas galerías de retrato; “Tertulias y cafés”, en el que se reunirán fotografías de cafés y otros lugares de reunión de los literatos, y “El siglo XX”, protagonizado por reporteros gráficos, grandes retratistas, los miembros de la Generación del 98 y los escritores de la emergente Generación del 14.
Además de las fotografías, la sala Alcalá 31 ofrece a los visitantes colecciones de postales, folletos, ediciones de novelas populares con las efigies de los escritores, álbumes en los que se guardaban los retratos familiares y de las celebridades, y ejemplares de las grandes revistas ilustradas de la época, en las que se publicaban regularmente los retratos de los escritores. Hay también un audiovisual elaborado para esta muestra que pasa revista a los retratos de los más importantes literatos de este período de la literatura española, así como una selección de registros sonoros y numerosas filmaciones cinematográficas de la época.
Junto a la Comunidad de Madrid en la organización de la muestra han participado Acción Cultural Española (AC/E) y la Real Academia Española (RAE), que la ha incluido en la programación de su III Centenario. La RAE ofrece en su página web acceso al primer capítulo del catálogo que contiene el texto del comisario para la exposición: El rostro de las letras texto de Publio López Mondéjar

Blasco-Ibañez-recibido-en-el-Puerto-de-Buenos-Aires

* Metro: Sevilla (Línea 2)
* EMT: Autobuses 46, M2, 9, 5 y 150
HORARIO
Martes a sábado de 11:00 a 20:30 h.
Domingos y festivos de 11:00 a 14:00 h.
Lunes cerrado










Sala Recoletos

Sorolla y Estados Unidos

Del 26 de septiembre de 2014 al 11 de enero de 2015
Joaquín Sorolla y Bastida

¡Triste herencia!, 1899
Óleo sobre lienzo, 212 x 288 cm
Colección Fundación Bancaja, Valencia
Foto: Colección Fundación Bancaja, Valencia (Juan García Rosell)

EFE 23.09.2014


Con obras que nunca han viajado a España y otras muy poco conocidas, la exposición que la Fundación Mapfre dedica a Joaquín Sorolla investiga en profundidad el gran éxito que el pintor consiguió en Estados Unidos, faceta no estudiada bien hasta el momento.
Alrededor de 150 obras son testigo del interés que despertó el artista en aquel país y permiten "seguir descubriendo ese auténtico Sorolla que está en todo, no solo en las escenas de playa", en opinión de Blanca Pons-Sorolla, bisnieta del artista y comisaria de la exposición, que podrá visitarse entre el 26 de septiembre y el 11 de enero.
El interés que el pintor sigue despertando en Estados Unidos se manifiesta en el gran éxito que ha tenido esta exposición en el Museo Meeadows de Arte de Dallas y el Museo de Arte de San Diego, donde registró récord de visitantes. Desde hace tiempo, Pons-Sorolla centra su trabajo en el catálogo razonado de la obra del artista y por eso "era imprescindible" que esta exposición le aportara "lo necesario para hacer un repaso completo por la obra de Estados Unidos", ha comentado en una entrevista a la agencia EFE.
Para ello, el recorrido de la muestra se centra fundamentalmente en las exposiciones que Sorolla (1863-1923) celebró en Estados Unidos en 1909 y 1911, y en los grandes encargos que surgieron de ellas. "Seguir su llegada a América, el éxito que tuvo a nivel de medios y coleccionistas, el interés que despertó y las enormes ventas que hizo" es una historia fascinante "que la exposición permite reconstruir".

Hablar de su tierra al otro lado del océano

Sorolla era "un enamorado de su tierra y España le entusiasmaba, era donde pintaba a gusto", pero "siempre quiso ser un pintor internacional. Veía que el nuevo mundo estaba en ebullición y que los ricos norteamericanos querían llevar obra de pintores europeos". Siempre deseó "ser el mejor embajador de su tierra y de su país y para él era muy importante que la imagen que se diera de España fuera la auténtica, con cosas muy positivas y maravillosas".
Ese sentimiento de optimismo "es lo que refleja la exposición" en la que sus dos grandes mecenas, Archer M. Huntington y el menos conocido Thomas Fortune Ryan, al que Huntington le presentó, ocupan una parte principal. "En la historia de los mecenas creo que no he visto otro como Huntington", gracias al cual Sorolla retrató a las personalidades más influyentes de la sociedad estadounidense, desde la familia Morgan al presidente William Howard Taft, "cuyo retrato no ha podido viajar a España".
En cuanto a Thomas Fortune Ryan, la exposición supone un descubrimiento de este mecenas que compró más de 30 cuadros del artista "que tenía colocados en su casa" y le hizo destacados encargos. Uno de ellos fue la pintura de gran formato Cristóbal Colón saliendo del puerto de Palos que se puede contemplar en la exposición junto con nueve estudios para la misma.

Los retratos

Parte importante es la dedicada a los retratos pintados en Estados Unidos. En total, realizó por encargo 54 retratos, la mayoría de ellos pintados en sus dos viajes y de otros recibió el encargó y los ejecutó en París y Biarritz. Se trata, en su mayoría, de retratos elegantes, dentro del gusto decorativo "que condicionó en muchas ocasiones su libertad creativa", aunque los realizados en 1911 muestran una mayor libertad compositiva. Entre estos se encuentran los que pintó al aire libre a Mary Lillian Duke o el espectacular del pintor Louis Comfort Tiffany.
Además de los pintados allí, "Sorolla llevó a sus exposiciones de Estados Unidos retratos de familiares suyos con el fin de mostrar su dominio del género y estas obras tuvieron gran éxito de ventas", como Clotilde con traje negro adquirida por el Metropolitan de Nueva York o Clotilde con traje blanco.
También tuvieron gran acogida los de personalidades españolas como Federico Madrazo, Beruete o Vicente Blanco Ibañez, ha afirmado Blanca Pons-Sorolla, quien destacó que muchas de estas obras regresan por primera vez a España. Los paisajes y jardines, en los que plasmaba una nueva imagen de España alejada de tópicos, y las escenas de mar y playa, que enamoraron a los estadounidense, tienen también una presencia destacada en el recorrido en el que se puede disfrutar de dos pequeñas salas en las que se muestran estudios, apuntes y notas de color.
En la primera ellas se han reunido los gouaches que pintó desde su ventana del hotel Savoy de Nueva York, en el que estuvo alojado en 1911. Las vistas de la Grand Amy Plaza, el Central Park o el cruce de la Quinta Avenida con la Calle 59, que se exhiben por primera vez.
Otra de las sorpresas son los dibujos que hizo en el reverso de los menús de los hoteles, una serie de dibujos a lápiz protagonizados por los clientes de los restaurantes.

Sala Bárbara de Braganza

Stephen Shore

Del 19 de septiembre al 23 de noviembre de 2014
Stephen Shore

Stephen Shore
Ginger Shore, Causeway Inn, Tampa, Florida, 17 de noviembre de 1977. De la serie Uncommon Places

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