domingo, 26 de octubre de 2014

Arte, mucho arte.

  Hoy me he salido del mapa, no me importa, se que alguien pasará por allí y podrá disfrutar de las exposiciones y por ello le felicito y le envidio. 

Fundación Juan March

DEPERO FUTURISTA (1913-1950)

10 de octubre18 de enero 2015


La Fundación Juan March presenta la exposición Depero futurista (1913-1950), dedicada a la obra y la figura de Fortunato Depero (Fondo, provincia de Trento, 1892-Rovereto, 1960) a través de las cuales quiere plantear una visión renovada de la que ha sido llamada "la Vanguardia de las vanguardias": el futurismo italiano.
El movimiento plástico y literario cuyo pistoletazo de salida fuera el manifiesto publicado por Filippo Tommaso Marinetti el 20 de febrero de 1909 en el periódico parisino Le Figaro ha pasado a la historia por la radicalidad de sus propuestas: abolir todo enfoque tradicional del arte del pasado (considerado puro "passatismo"), glorificar el dinamismo, la máquina, la velocidad y la guerra, liberar a las palabras de la gramática y multiplicar los puntos de vista para expresar la interacción dinámica de la materia con el espacio circundante. Los efervescentes años fundacionales del movimiento, entre 1909 y 1915, supusieron, efectivamente, una novedosa y dinámica contribución a la plástica y la literatura europeas, marcada finalmente por la primera guerra mundial, que supuso una cesura por la entrada en combate de muchos futuristas y la muerte de Umberto Boccioni, entre otros.

Fortunato Depero, I Miei Balli Plastici [Mis bailes plásticos], 1918. Colección particular, Suiza
Fortunato Depero, I Miei Balli Plastici [Mis bailes plásticos], 1918. Colección particular, Suiza

Fortunato Depero, por su parte, había viajado a Roma ya en 1913 y conocido a Marinetti. Allí visitaría la exposición de Boccioni en la Galería Sprovieri, y el contacto con la obra de éste y de Giacomo Balla provocaría un cambio radical en su producción artística: de Boccioni tomó el dinamismo plástico y de Balla la tensión producida por la abstracción de las formas. En la primavera de 1915 Depero fue oficialmente admitido en el movimiento futurista.
Es un artista enormemente contemporáneo, verdadero precursor de una serie de rasgos tan propios del artista actual como el arte concebido como trabajo multimedial y colectivo, la necesaria "autopublicidad" del artista en los medios o la práctica del diseño gráfico
Fortunato Depero y Giacomo Balla firman, el 11 de marzo de 1915, el manifiesto Ricostruzione futurista dell'universo (Reconstrucción futurista del Universo) –uno de los hitos más importantes en la evolución de la estética futurista– en el que proponen la globalización de las artes y la fusión del arte la vida cotidiana. Y, de hecho, el propio Fortunato Depero fue mucho más que un pintor que abrazara con entusiasmo el credo futurista y dejase atrás sus primeros pasos en la pintura, de clara raíz simbolista. Fue un artista constructor de todo un universo futurista, un artista polifacético, multimedial, total y global: fue incansablemente pintor, escultor, dramaturgo y escenógrafo, escritor, poeta, ensayista, diseñador gráfico de publicidad comercial, de pabellones de ferias, de libros, revistas y logotipos comerciales, creador de juguetes y tapices, empresario cultural –creador de uno de los primeros museos de artista del mundo, la Casa d'Arte Futurista Depero en Rovereto– e inventor de uno de los primeros libros de artista de la historia, el célebre libro "atornillado". Depero abandonó Italia en 1928 para conquistar Nueva York, a la que llamó "nuova Babele" y en la que vivió y trabajó entre 1929 y 1931, y a la que volvería en 1948.
Depero es, sin duda, un artista enormemente contemporáneo, verdadero precursor de una serie de rasgos tan propios del artista actual como el arte concebido como trabajo multimedial y colectivo, la necesaria "autopublicidad" del artista en los medios o la práctica del diseño gráfico, entre otros.
Depero futurista (1913-1950) pretende mostrar, a través de casi 300 piezas procedentes de instituciones y colecciones internacionales, publicas y privadas, la obra de Depero en su totalidad: mostrar el "Tutto Depero", como tituló el artista uno de los últimos balances personales de su obra.




Emmet Gowin

Fechas: 4 de septiembre – 7 diciembre de 2014
Lugar: Museo de Arte Moderno del Banco de la República, Bogotá 


Emmet Gowin (Danville, Virginia, 1941) es uno de los fotógrafos más originales de los últimos cuarenta años y ocupa un lugar prominente dentro de la historia de la fotografía de la segunda mitad del siglo XX. La creación de una extensa obra original no le ha impedido ejercer además un influyente magisterio desde la Universidad de Princeton, donde ha formado a varias generaciones de artistas.

Esta muestra permite un acercamiento a las diferentes etapas de su trabajo, a través de las cuales el espectador podrá contemplar la visión del fotógrafo sobre la realidad, desde lo más íntimo hasta lo más universal.


Lynne Cohen

Lynne Cohen

Fechas: 24 de octubre 2014 - 25 de enero 2015 
Lugar: Sala Rekalde, Bilbao

     La fotógrafa canadiense Lynne Cohen (1944 - 2014) estuvo casi medio siglo en la vanguardia de la práctica fotográfica. Su obra nos muestra los interiores de diversos lugares cuya tipología ha ido variando con el transcurso de los años. En todos ellos, la artista ofrece al espectador la oportunidad de experimentar un amplio abanico de sensaciones en espacios aparentemente deshabitados. Sin perder el tono irónico, Cohen ha tratado temáticas tan relevantes como el control, la vigilancia y la decepción. Esta muestra realiza un recorrido a lo largo de toda su carrera a través de más de 70 obras, llegando hasta sus últimos trabajos.



El Museo Picasso de París.


Un visitante fotografía 'La flauta de Pan', de Picasso, en el museo del pintor en París. / Thierry Chesnot (GETTY)


El Museo vuelve a abrir sus puertas el día en que el pintor hubiera cumplido 133 años y ha contado con la presencia de François Hollande. 
El museo recorre la integralidad de su trayectoria: las monocromías pintadas en los periodos rosa y azul, la breve pero intensa tentación del primitivismo y su más conocida adhesión al cubismo, el giro de los cincuenta y sesenta —cuando Picasso empieza a trabajar con objetos encontrados, cualificado por Baldassari como “sus años pop”— y la temática bélica ante los grandes cataclismos de su siglo, que reprodujo en un puñado de memento mori llenos de bombardeos y otras atrocidades. En una de las salas, su óleo de denuncia a la actuación estadounidense en la guerra de Corea —pintado a inicios de los cincuenta, contemporáneamente al conflicto— tiene de vecino a un gato que despedaza a un pájaro. 

La última planta del museo acoge la colección particular del artista, con nombres como Cézanne, Gauguin, Degas, Matisse, Braque, Renoir, Modigiliani, Balthus o Miró.

“Uno es lo que conserva”, dejó dicho Picasso. Dan fe de ello los 200.000 documentos que dejó al fallecer. Este archivo, ha prometido el director del museo, formará parte de un nuevo centro de investigación picassiana.

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