miércoles, 12 de noviembre de 2014

Diario 12/11/2014

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  12   Noviembre Novembre Novembro Azaroa                                        
                     Semana 45 - 316 día Gregoriano 
ANOCHECER EN RIBADEO




Orto  - Ocaso                               Santoral Católico: 
07,57 -  18,00   Madrid                     S. Emiliano de la Cogolla 
07,35 - 17,36   Barcelona                 
08,22 - 18,12   A Coruña                 
07,59 - 17,52   Bilbao                    Santoral Ortodoxo:
                                                          Menas, Victor y Vicente                         


Previsión Meteorológica:




                                                                                         
Cumpleaños:


Celebraciones:


Tal día como hoy:


Frase del día: 

   Trata de mejorarte que es lo único que puedes hacer por mejorar el mundo.

                             Ludwig Wittgenstein



     

Palabra del día:

Violín

Instrumento de madera, de cuerdas friccionables, el más agudo del cuarteto de cuerdas que forma junto con la viola, el violonchelo y el violón o contrabajo.

La ravanastra, un antiquísimo instrumento de la India, es el precursor más antiguo que se conoce del violín, junto con el rebab de los árabes. El violín fue creado en la segunda mitad del siglo XVI, cuando el fabricante de violas Gasparo da Salò adaptó un modelo de la viola da braccio. Pero el primer gran fabricante de violines fue Andrea Amati, de Cremona, cuyo nieto Nicolás fue maestro de Antonio Stradivari.

La viola se llamó antes en español vihuela, nombre que todavía conserva, aunque es menos usado. El poema Martín Fierro, del argentino José Hernández, empieza con una estrofa en la que se usa la variante 'vigüela':
Aquí me pongo a cantar
al compás de la vigüela
que al hombre que lo desvela
una pena estrordinaria
como la ave solitaria
con el cantar se consuela.
En realidad, Martín Fierro usaba vigüela para referirse a la guitarra española, así que algunos autores de tangos de la primera mitad del siglo XX, llamaban viola, según vemos en esta letra de Humberto Correa Mi vieja viola (1950): 
Vieja viola garufera y vibradora
de las horas de parranda y copetín,
de las tantas serenatas a la lora que
hoy es dueña de mi cuore y la trompa del bulín.


Viola tiene origen común con viula en la lengua de Oc, en sur de Francia, que deriva del verbo viuler 'tocar la viola', de origen probablemente onomatopéyico. El instrumento se ha llamado en catalán viola, en catalán antiguo viula y en francés antiguo vielle (siglo XII).

Latín del día.  

  
omne ignotum pro magnifico est

Todo lo que no se conoce se considera prodigioso. Tácito


Píldoras gramaticales.



¿Cómo se dice: el haba, o la haba?

R.: Se dice el haba, un haba por ser haba sustantivo femenino que comienza porha- tónica. Pero: las habas, la verde haba, una verde haba. Note que, según la normativa actual, la conjunción o no lleva tilde en ningún caso. 


San Emiliano o San Millán

San Millán (en latín figura en ocasiones como Æmilianus), también conocido como San Emiliano (Berceo, 473 - Monasterio de San Millán de Suso, 574), fue un ermitaño, discípulo de san Felices de Bilibio. Las reliquias de ambos santos se conservan en el Monasterio de San Millán de Yuso.


Hijo de un pastor, Millán ejerció ese oficio hasta la edad de veinte años. Desde finales del siglo IV se dio con cierta frecuencia entre los cristianos de Occidente la conversión ascética. San Millán fue uno de estos que eligió ser un eremita ascético en un lugar retirado. El sitio escogido fue en medio de una exuberante vegetación, en la vertiente oriental de la sierra de la Demanda, que separa la meseta del valle del Ebro. En la roca del monte excavó su propia celda y allí vivió como asceta hasta su muerte.

Su vida como ermitaño.



La iniciación como ermitaño la comenzó con otro eremita llamado Félix, del que se dice fue "varón santísimo" y con quien estaría tres años en los Riscos de Bilibio próximos a Haro. Después marchó a refugiarse en los montes Distercios o Cogollanos, rincón escondido en el que levantaría altares y donde vivió 40 años en soledad.
Sabedor el obispo Didimo de Tarazona de sus virtudes, le nombró sacerdote de su villa natal, Berceo, cargo que ejerció durante tres años. Otros clérigos le acusaron de malgastar los bienes eclesiásticos, dada su generosidad con los menesterosos, por lo que se apartó a las cuevas de Aidillo, lugar donde se construiría más adelante el Monasterio de Suso. Rápidamente se le unieron otros clérigos: Aselo, Cotonato, Geroncio, Sofronio, etc., incluso una mujer llamada Potamia, venida de Narbona. Este grupo iría incrementándose en lo sucesivo.
Cerca del año 550, siendo rey Agila I, excavaron nuevas cuevas, colocadas en dos pisos que estaban unidos por un pozo, donde habitaba Millán. Allí falleció y fue enterrado a la edad de 101 años.

Cenotafio de San Millán.
Con la llegada de los árabes no cambió nada en aquel lugar y sus alrededores. Las tierras de las cuencas del Ebro y del Duero eran tierras de nadie, habitadas únicamente por ermitaños como Millán.
Su sepulcro se convirtió en lugar de peregrinaje al que acudían condes y reyes castellanos para encomendar sus batallas contra los musulmanes.
El rey García Sánchez, tras inaugurar en 1052 el Monasterio de Santa María la Real de Nájera, quiso enriquecerlo trayendo los cuerpos de Santos de la comarca. Así el 29 de mayo de 1053 intentó llevar a dicho monasterio los restos de Millán sin conseguirlo, por el milagro de los bueyes que no querían continuar con el traslado. Por este milagro decidió construir un nuevo monasterio para albergar su cuerpo en el lugar donde los bueyes habían quedado parados, este sería el Monasterio de Yuso.

Biógrafos de San Millán

La vida de san Millán la contó, en latín y por primera vez, Braulio de Zaragoza, obispo, cincuenta años después de su fallecimiento, en una famosa Vita Aemiliani.
Más tarde, en el siglo XIII, contó su vida Gonzalo de Berceo en versos alejandrinos con el título "Estoria del Sennor Sant Millan".

Milagros y creencias

En el siglo X, en tiempos de García Sánchez I de Navarra y el conde Fernán González de Castilla, se multiplicaron los milagros de san Millán junto a su tumba y el cenobio pasó a ser lugar sagrado.

Patrón de Castilla


En la batalla de Simancas, año 939, Ramiro del reino astur-leonés, Fernán González del condado de Castilla y García Sánchez del reino de Pamplona-Nájera se enfrentan a Abd al-Rahman III. San Millán se aparece en mitad del combate en defensa de los cristianos y fue hecho patrono de castellanos y navarros comprometiéndose a pagar tributos; son los llamados "Votos de San Millán". Fernán González favorecerá enormemente al monasterio de San Millán con privilegios y donaciones.
Gonzalo de Berceo en su Vida de San Millán cuenta la promesa de los votos legendarios, de una parte Ramiro II de León a Santiago y de la otra, Fernán González a San Millán. Luego refiere la maravillosa aparición de ambos patronos en la batalla de Hacinas, en la que elogia la intervención a favor de los vasallos con estos versos:
non quisieron embalde la soldada levar
primero la quisieron merecer e sudar,
tales sennores son de servir e onrar
Pese a la "imposición" del patronazgo de Santiago tras la unificación de Castilla y León, los castellanos continuaron reclamando que San Millán era su patrono y así en tiempos de Enrique II de Castilla en 1373, la Universidad de Ciudad y Tierra de Ávila llegó a negarse a pagar el voto a Santiago y sus procuradores llevaron el asunto a las cortes. Los castellanos pagaban el Voto a San Millán.
En el siglo XVII, al desarrollarse un amplio debate sobre patronos, San Millán volverá a ser reclamado como patrón de Castilla y por lo mismo copatrón de España junto a Santiago, patronazgo que se mantuvo en los misales hasta la reforma litúrgica del concilio Vaticano II.

Iconografía de San Millán

La iconografía de San Millán es muy rica, ya que puede aparecer como pastor, ermitaño, monje benedictino o sacerdote diocesano. Al ser patrón de Castilla y Navarra, en muchas iglesias de pueblos aparece de distintas maneras.
En los marfiles del arca relicario aparece como pastor o como venerable sacerdote curando enfermos o enfrentándose a Satán, al que vence una y otra vez.
En la portada del Monasterio de San Millán de Yuso y en el altar mayor, lo mismo que en la iglesia de san Millán y san Cayetano de Madrid, aparece representado san Millán luchando contra los moros, al igual que el apóstol Santiago. Es la iconografía que se pone de moda en el Barroco.

Cruz de San Millán

La Cruz de San Millán está en el epitafio románico del siglo XII del Monasterio de Suso y es el emblema desde 1980 de la Asociación Amigos de San Millán. Es una cruz visigótica de plata, de ocho cabos, fileteada de gules y diapedrada en sinople. Cargada con cruz de plata de cuatro cabos iguales rematados en tres salientes trebolados, el central más alto, fileteada de gules y cargada en abismo con florón de plata fileteado de gules.

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