viernes, 19 de diciembre de 2014

¿Nos vamos de belenes?


    En Madrid ir de belenes es tan natural como ir de cañas. Cuando llega el mes de diciembre, en las iglesias, en los edificios oficiales, en las oficinas, en las plazas y, por supuesto, en los hogares, surgen los belenes. Brotan sencillos y humildes como las mimosas en primavera, como las setas en el otoño.
   Belenes que van, de las figuras artísticas -verdaderas esculturas trabajadas con habilidad y amor ancestral-, a las piezas hechas en China por manos que ni siquiera han oído hablar de pastores o reyes magos. 
    Pero dejemos eso, lo importante en los belenes es la intención y el arte de recrear la vida cotidiana de Belén en el año cero; El humor, el buen gusto y la comunicación con los que disfrutan del espectáculo es el objetivo de todo belenista que se precie.  
   Anacronismos, protagonistas fuera de lugar, animalitos minúsculos, utensilios, herramientas, escenas escatológicas, Homer Simpson , Escribá de Balaguer o Belen Esteban  pueden encontrarse junto a una oveja o un borrico. 
   Hoy, os invito a ir de belenes. Hay que  pasar por  San Francisco El Grande, San Miguel, las Carboneras, la Plaza Mayor, San Sebastian y  El Santo Cristo de la Fe.
   Y como visitar Belenes o ir de visita a cualquier museo despiertan un hambre atroz en los caminantes, no olvidéis rematar la jornada con un buen chocolate con churros y un crujiente bocadillo de calamares.  Lo dicho, luego nos tomamos algo. 

San Francisco El Grande.







  Como podeis observar el niño no está en la cuna ya que no ha nacido todavía.



 San Miguel.








 Monseñor Escribá predicando. ¿A quien pertenece la iglesia?




Las Carboneras.




Plaza Mayor.










 










San Sebastián.







Santo Cristo de la Fe.











   ¿Ahora qué? ¿Churros o calamares?

Fotografía: J Ruiz

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