Donde hay satisfacción no hay revoluciones.
Cuando el reino es administrado con justicia y equidad, bastará su palabra para que le sea conferida la dignidad que merece; cuando el reino sea mal gobernado, y se produzca disturbios y sediciones, bastará su silencio para salvar su persona.
Nadie debe comer sin habérselo ganado.
Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro.
Cuando empecé a tratar con los hombres, escuchaba sus palabras y confiaba en que sus acciones se ajustarían a las mismas. Ahora, al tratar con los hombres, escucho sus palabras y al propio tiempo observo sus acciones.
Las palabras han de expresar con fidelidad nuestro pensamiento.
El que domina su cólera domina su peor enemigo.
Tan malo es pasar de la medida como no alcanzarla.
Si el gobernante se impone por sus cualidades y mantiene el orden en armonía con las buenas costumbres, el pueblo sentirá vergüenza de actuar mal y avanzará por el camino de la virtud.
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