La catedral de la Santa Cruz y su entorno esta envuelto en una atmósfera de sosiego y paz, que hace que pase el tiempo sin sentir, las horas se hacen minutos y los segundos eternos. Es tal el estado de placidez que se experimenta que podrías estar contemplando tanta belleza días y días sin parar.

Fotografía: J Ruiz

































No hay comentarios:
Publicar un comentario