
Los paseos del botánico están jalonados por treinta sencillos pilones o fontines labrados en granito.
Fue en 1974 cuando comienza la recuperación del Botánico, ya que se encontraba en una situación de abandono total. No se había realizado ninguna reparación desde el 1929.
El estado de los fontines era paralelo al estado del Real Jardín Botanico, lamentable. Tanto por el descuido de los años como por la falta de mantenimiento. Los fontines de la etapa fundacional estaban prácticamente enterrados en el suelo.


Alrededor del estanque ovalado con la fuente de granito en el centro, hay dos fontines colocados a ambos lados, con pilón de ocho lóbulos y una verja de hierro en el borde, que probablemente sean los originales que aparecen en los planos conservados de la primera época del jardín.
Actualmente podemos admirar los diferentes estilos que se han sucedido en el jardín, el neoclásico del XVIII y el paisajista del XIX.
Los antiguos pilones son circulares con una moldura en el borde superior, aunque no todos son iguales; en el centro los pequeños surtidores están colocados sobre mojones de granito que muestran distintas formas, redondeada, octogonal o cuadrada. Inicialmente su misión fue proporcionar el riego de los espacios que los rodean y que forman los parterres del jardín, aunque también sin duda fueron construidos como adorno encantador.
Fotografía: J Ruiz
Fotografía: J Ruiz
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