Por Taburiente podríamos estar paseando días y días sin aburrirnos, cada paso es un descubrimiento nuevo.
Como ayer, continuamos nuestro paseo intentando respirar libertad, la misma que nos falta en este confinamiento.
Sin objetivos previos, ni metas, tan solo dejándonos al viento del Atlántico que entra por el barranco y a los rayos de sol que templan nuestra piel.
Sin objetivos previos, ni metas, tan solo dejándonos al viento del Atlántico que entra por el barranco y a los rayos de sol que templan nuestra piel.


Fotografía: J Ruiz










No hay comentarios:
Publicar un comentario