Hoy día de San Isidro patrono de Madrid, quiero traer este pincho tan madrileño. Hay discusiones sobre el origen del peculiar nombre que se da a los pinchos de bacalao rebozados. Se cree que provienen de su parecido al color del uniforme de los soldados del Regimiento de Caballería de Usares del general Pavía, cuyo golpe de estado acabo con la Primera República. Los más típicos son los del centenario restaurante Casa Labra, lugar en el que, se cree, empezaron a servirse en la capital.
Ingredientes:
Lomos de bacalao
Huevos
Harina de trigo
Cucharadita de levadura química
50 ml de cerveza
Aceite de oliva
Sal
Perejil
Ajo.
Elaboración:
Necesitamos unos lomos de bacalao desalado que habremos comprado ya de esta forma o habremos desalado nosotros mismos en agua fría, cambiándola cada 12 horas y manteniendo según el grosor durante dos o tres días en la nevera.
Cortamos los tacos, guardando las zonas más finas o las laterales para otras recetas de bacalao.
Preparamos el rebozado, picamos un diente de ajo en trozos minúsculos, batimos un huevo, añadimos la mitad de la harina, la levadura y la cerveza y batimos con unas varillas hasta que quede homogéneo. Después, vamos incorporando el resto de la harina hasta conseguir una crema tirando a espesa.
Si la crema nos queda demasiado espesa, añadimos un poco más de cerveza y si nos queda demasiado ligera, añadimos un poco más de harina. Espolvoreamos con un poco de perejil y removemos y ya lo tenemos listo para el rebozado.
Ponemos abundante aceite a calentar en una sartén y vamos rebozando cada porción de bacalao friéndolo durante unos dos minutos por cada lado hasta que quede dorado y crujiente en su exterior.

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