Cada domingo, los puestos ambulantes de El Rastro abren al público de 9 de la mañana a 15 de la tarde, hora a la que empiezan a desmontar los puestos.
Tiene su ubicación en la Ribera de Curtidores, lugar donde antaño estaban instaladas las locales donde se curtían las pieles de los animales. Precisamente el rastro de sangre que dejaban los animales, dio nombre al mercadillo ambulante que se instaló en la zona.
El Rastro actual se articula en torno a las calles de la Ribera de Curtidores, de Lavapiés y Arganzuela. Desde siempre cada calle ha estado especializada en un tipo de producto. La calle de los pintores (San Cayetano) las de libros antiguos (Carnero y Carlos Arniches), o la de revistas, cromos y juegos de cartas (Rodas, plaza General Vara del Rey y plaza del Campillo del Mundo Nuevo).
Ya antes de las 9 de la mañana, la zona desde hace más de 400 años se convierte en un hervidero de gente que compra y curiosea. Casi cinco siglos de venta ambulante de antigüedades, artesanía, ropa, bisutería, marroquinería... No se nos debe olvidar que entre puesto y puesto, compra y compra debemos tomar el vermut con aperitivo de los domingos.
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