Comenzamos desde los cielos de esta increíble ciudad, Edimburgo. El frio es penetrante, el uso de gorro y guantes térmicos se hace imprescindible.
Damos plena libertad a las botas y que nos lleven por donde quieran. Será el primer paseo, y al libre albedrio, acabará donde Dios quiera. Espero que lo disfrutéis como lo hice yo en su momento.
















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