María y Marcos son los dueños de este coqueto restaurante en la bulliciosa calle de Ponzano, 48. Han sido pioneros en apostar, desde hace muchos años, por productos locales (principalmente del Bierzo), por comida reconfortante y también de aprovechamiento. Su cocina es casera y muy concienciada con la tradición y el medioambiente.
Sus patatas bravas son especiales. Utilizan patatas baby a las que realizan una doble cocción, llevan salsa maragata y un velo de papada ibérica por encima. En el 2022 fueron subcampeones en el concurso de Las mejores Bravas del Mundo.

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