sábado, 17 de octubre de 2020

Leyendas y lugares. LOS AMORES DE FÁTIMA Y ALONSO. Mora de Rubielos y Rubielos de Mora

   Tras la conquista de la ciudad de Teruel, iban cayendo a manos del ejército aragonés otras plazas del sur de la actual provincia de Teruel. Una de esas poblaciones era Rubielos, custodiada por el caballero Don Alonso de Rubielos. 
  Don Alonso ya había intentado  y no logrado ocupar la población cercana de Mora, en poder de los musulmanes y gobernada por la joven y bella princesa Fátima. 
  Declarada una tregua y como era costumbre en la época, se organizaron torneos y justas, para rivalizar los mejores caballeros, tanto en el manejo de las armas como en el dominio de los corceles.    A uno de estos torneos, convocado en la población musulmana de Mora, acudieron los mejores jinetes sarracenos, llegados de todo el mundo islámico, acompañados de fastuosas comitivas.
 El torneo estuvo muy competido, hasta que finalmente un enigmático caballero que había llegado solo, obtuvo la victoria. Nadie conocía su identidad oculta bajo una impenetrable celada. Cuando dejó ver su rostro resultó ser Don Alonso, señor de Rubielos, que estaba enamorado de la princesa mora.
  El desconcierto fue general entre todos los presentes. Fátima, deslumbrada por el valor del solitario jinete, también se enamoró de Don Alonso.
  La relación entre ambos no resultó fácil; sin embargo, los obstáculos motivados por la diferentes costumbres y la religión no fueron suficiente inconveniente para que los enamorados contrajeran matrimonio poco tiempo después.

   Antes de que los notables de Mora aceptaran a Don Alonso como su señor y temerosos de perder su independencia, le exigieron que nombrara a Fátima señora de Rubielos. De este modo, ambas poblaciones y dominios de Mora y Rubielos dependerían de ambos por igual, siendo "RUBIELOS" de "MORA" y "MORA" de "RUBIELOS". 
 A partir de ese momento, las poblaciones comenzaron a denominarse Mora de Rubielos y Rubielos de Mora.

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