Salvado de las aguas del gran río sagrado fue trasladado desde su ciudad natal, Debod, al Parque del Oeste de Madrid. El templo, alzado en honor del gran dios Amon y de la diosa Isis es día tras día, testigo mudo de la lucha entre Ra, dios del sol y de la luz y Neftis, diosa de la noche y la oscuridad. Mantienen una batalla equilibrada en la que la victoria efímera se mide por el tiempo en que cada uno reina sobre la tierra. Su confrontación, a veces sangrienta, deja su rastro en el horizonte: señal inequívoca del triunfo de un dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario