Lo cortés no quita lo valiente y hoy Alberto eres el protagonista de un día importante para este país. Has sido un pésimo ministro de justicia, un alcalde manirroto y un Presidente de Comunidad Autónoma intrascendente, pero siempre has estado ahí, al pie del cañón. Por eso, hoy has conseguido tu mayor éxito en política.
Hoy acabas de dar una lección de coherencia, has dejado en evidencia una vez más al señor Rajoy, que con tal de salvar el culo, pone al pie de los caballos a sus hombres, No olvidemos que el proyecto de ley del aborto, que ha precipitado tu dimisión, no es tuyo Alberto. Es un proyecto del Gobierno, de su Presidente y de tu partido: una promesa electoral más, incumplida .
Con tu dimisión has indicado a Rajoy el camino a seguir en la regeneración democrática, que no consiste, precisamente, en elegir al alcalde más votado y demás inventos ventajistas. Regeneración es dimitir cuando tus ideas no las puedes llevar a efecto; no tener apego al puesto, ser consecuente con tus ideas y no ir cambiando cual veleta dependiendo de la dirección del viento que más conviene.
Por todo esto, Alberto, gracias. Tu último sacrificio será de gran provecho para el país. Muchísimas más gracias por irte del Ministerio y de la política, y por privarnos de tus ideas rancias y opusianas.
Durante cinco minutos te subo al quinto cielo para luego devolverte de inmediato al lugar que te corresponde. Ya sabéis, ¿no?
No hay comentarios:
Publicar un comentario