miércoles, 29 de octubre de 2014

¿Otra morcilla mañana?

  No salimos de Málaga cuando estamos en Malagón. De la operación nécora, al caso campeón, pasando por el caso Zeta; de lo de Fabra, al caso Malaya... 
 Además, no terminamos con  el caso Gurtel y entramos en el de Urdangarín. Con todos esto en marcha, operaciones, redes y redadas incluidas, estallan los ERE de Andalucía. Para no ser menos, los del PP nos obsequian con el caso Bárcenas y, claro, se monta la tremolina. "Tú sí que sí"  "Pues anda que tú"... "Tú más" "y tú más, que más". 
   Con tanto más y más, Mas se creyó que le llamaban y se acercó a Madrid a pedir parné, el mismo que le negaron. Cabreado y sin parné, se volvió independentista y otro lío  liado. 
    ¡Dios! ¿Puede haber más? Pues sí, no se sabe de dónde sale, pero sale.  Resulta que el honorable Puyol se lo llevaba crudo y, en vez de guardarlo en su amado país Catalan, se lo llevaba a Suiza, a Andorra y a otros sitios cuyo nombre desconocía. Detrás del honorable va toda su prole, incluidas señoras, novias y amantes.
 Las última semanas salta Bankia y las tarjetas negras, que se llevan por delante a políticos de derechas, de izquierdas, sindicalistas, empresarios y hasta un ministro de Hacienda. 
  ¡Joder! ¡Joder! y ¡Joder! Esto es un sindiós, no hay calificativos para tal situación. 
 Cuando parece que hemos tocado fondo, irrumpe en la pista del circo el director, y con megáfono en mano anuncia, a bombo y platillo, que detienen dentro de la operación Púnica, al señor Granados y a otros muchos alcaldes -de todos los colores-,también a  empresarios, gobernadores, funcionarios  y otras gentes de mal vivir. 

   ¿Qué os parece? 

   En cualquier país del mundo esto sería una hecatombe. Pero  en España, no. Estas cosas se han vuelto normales, cotidianas. Ahora que, si continúan mirando debajo de las alfombras, en los trasteros, en cajas y cajones nos vamos a encontrar con más sorpresas. 
No, si  al final lo de la recuperación económica va a ser cierto. Una recuperación basada nuevamente en el sector de la construcción y la obra pública, edificando cárceles y más cárceles. 
 Mientras tanto, los casos están en proceso de instrucción. Pero juzgados, en realidad,  solo hay dos jueces. 
   ¿Con qué caso nos levantaremos mañana? ¿Quién da más? -Perdón, más no, que se nos lía otra- . ¿Quien añade algo? 

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