jueves, 23 de octubre de 2014

PASEÍTOS 2 - La Plaza de la Villa.

Plaza de la Villa
   Nos encontramos en la Plaza de la Villa, antiguo centro neurálgico de la ciudad . Esta plaza, poco a poco, ha ido cediendo protagonismo a otras que, por su situación o quizás por contar con edificios o estatuas singulares, han ido ganando el favor de los madrileños.
   Lo que no se puede negar es que la Plaza de la Villa conserva la belleza, el sabor y la tranquilidad de las plazas de pueblo, aunque le falten  bancos donde poder  disfrutar tranquilamente del lugar.
Don Alvaro de Bazan
    Si nos plantamos en el centro de la plaza, frente a la estatua de  don Alvaro de Bazán -obra de Maria Benlliure-, contemplamos al frente la Casa de Cisneros, a la izquierda la Torre y Casas de los Lujanes, a la derecha la Casa de la Villa y a nuestra espalda la calle Mayor. Antiguamente, estaba la iglesia del Salvador, que daba nombre a la plaza y en cuyo pórtico se celebraban las sesiones del ayuntamiento.
     En la plaza nacen tres pequeñas calles, correspondientes al primitivo trazado medieval de la ciudad: la del Codo aparece por el este; la del Cordón, por el sur y la de Madrid, por el oeste.
    Los tres edificios destacados antes gozan de un gran valor histórico-artístico. A continuación nos detendremos en ellos. 

       - La Torre y casas de los Lujanes.

Torre de los Lujanes
Casa de los Lujanes
 Estos dos edificios, construidos en estilo gótico-mudéjar, son los más antiguos, entre los de carácter civil, que se conservan actualmente en la capital. Fueron erigidos en el siglo XV.             Según la tradición, en la torre estuvo confinado el rey Francisco I de Francia. Cuentan también que, al no haber inclinado la cabeza el rey  francés ante Carlos I, este mandó construir una puerta  más baja de lo normal en la torre, sita en la calle del Codo, para hacer el acceso más bajo y así obligar al francés a inclinar su real cabeza. Enterado el rey galo de la estratagema, entró en la torre de espaldas y dio el culo a Carlos I. 

        - La Casa Cisneros. 
  Se trata de una casa-palacio, construida en estilo plateresco en  1537, a instancias de Benito Jiménez de Cisneros, sobrino del cardenal Cisneros.
La Casa Cisneros
  La fachada que da a la Plaza de la Villa fue alzada a principios del siglo XX, cuando el Ayuntamiento adquirió la propiedad  y procedió a su reforma para integrarla en las dependencias de la Casa de la Villa. 
  La fachada principal, que da a la calle de Sacramento, es la que reúne los mayores valores histórico-artísticos.
  Según la tradición, este palacio sirvió de prisión a Antonio Pérez, secretario del rey Felipe II. El general Narváez, uno de sus moradores, murió en este lugar.

       - La Casa de la Villa.

Casa de la Villa
 Adquirida la casa del Marques de Vallecerrato  por el concejo madrileño a sus herederos, comienzan la obras del nuevo edificio en 1645 y finalizan en 1693. Fue la sede del Ayuntamiento de la villa de Madrid de 1693 a 2007.

   Terminamos nuestro Paseíto por las calles que nacen en esta plaza:      


  - La calle del Codo pasa sus días tranquila y relajada guardando lo visto y vivido  en sus apenas 75 metros en forma de V, durante sus 300 años de vida.


  Muchas leyendas del Madrid antiguo impregnan esta calle pequeñita. A la de la puerta de los Lujanes y el rey francés, se une la de Quevedo y su afición a realizar aguas menores en ella. También se comenta que era el lugar preferido por los espadachines para celebrar sus temidos duelos. 
Hoy se puede visitar la iglesia de las Carboneras para admirar su belén o degustar los dulces de las monjitas, también podemos observar a grupos de extranjeros o ejecutivos agresivos salir con casco y un vehículo eléctrico, a comerse la ciudad.

 - La calle Sacramento se llamó inicialmente "de San Salvador a San Pedro". Posteriormente tuvo el nombre de Calle de los Azotados, pues por aquí pasaban los reos condenados a la pena de   azotes, dada su proximidad con la cárcel de Villa. Los azotes se efectuaban a la vista del público y los azotados necesitaban dos semanas de hospital para reponerse de los latigazos.

 En el XIX la calle pasó a llamarse del Cordón por su proximidad con la Casa del Cordón.
        Espero que disfrutéis de este paseíto de corto recorrido y gran interés   

Unión de la Casa de la Villa y la de Cisneros
Llamadores de la Casa Cisneros


Torre de los Lujanes

Casa de la Villa
Ejecutivos agresivos a comerse la ciudad




Antiguo escudo de Madrid con un Dragón
Calle Mayor



Fotografía: J Ruiz

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