Pedir perdón es un acto en el que el solicitante se arrepiente de algo mal hecho por él mismo o por otra persona de la que es responsable.
El hecho de solicitarlo lleva aparejado un reconocimiento de la culpa, un arrepentimiento de lo hecho, un propósito de no volver a repetirlo y una asunción de las consecuencias. La concesión del perdón dependerá del agraviado y no se da siempre de forma gratuita.
En esto se basa el sacramento del perdón de los pecados de la religión Católica. Ni que decir tiene que todos sus hijos lo deben saber desde su más tierna infancia.
Cuando el presidente Rajoy pide perdón por la corrupción, debería saber, dada su condición religiosa, que asume la culpa de la corrupción, que está arrepentido de incurrir en ella aunque sea por omisión, que no desea volver a repetir su falta y que asume la pena o las condiciones que le ponga el ofendido para la reparación.
Si don Mariano pide y vuelve a pedir perdón, se desprende que sus solicitudes son falsas y lo que intenta es pasar el escoyo y continuar con la misma falta (doble pecado).
De todas formas, yo como damnificado de la corrupción por la que me pide perdón don Mariano y como penitencia para concederle mi perdón, le solicito que dimita de una vez de todos los cargos políticos que desempeña y que vuelva a realizar el preparatorio de la primera comunión.
De no ser así, no le doy mi perdón, es más le auguro un futuro muy calentito ardiendo en los infiernos.
La paz del señor sea contigo Hermano Mariano.
La paz del señor sea contigo Hermano Mariano.
Hermano Javier , eres mejor confesor que el cardenal Cisneros.
ResponderEliminarBravo por tu blog!!