En el verano de 2013 Mariano pidió perdón y aseguró que, en breve, presentaría medidas contra la corrupción. Aunque ahora que lo pienso, no sé si dijo: "contra la corrupción" o "para la corrupción".
Parece lo mismo, pero no es igual. Si dijo: "medidas contra la corrupción", este señor lleva 14 meses de retraso y un montón de casos y corruptos en su mochila. Ahora bien, si lo que dijo es: "medidas para la corrupción", entonces ha cumplido con su promesa y lleva una mochila repleta de proyectos, sostenida por una legión de aplicados colegas corruptos.
Hace años que, a la puerta de los grandes almacenes, merodeaban personas que por un módico precio te sacaban -es decir, robaban para ti- la prenda, los zapatos o cualquier otra mercancía que deseases. A estos personajes se les conocía con el nombre de ladrones, rateros, mecheras, etc.
Ahora hay unos caballeretes que merodean por las sedes de los partidos, los ayuntamientos y ministerios que te consiguen comisiones ilegales, negocios ilícitos, un puesto en la cacería, una partida ilegal o un burdel adecuado; todo ello en el momento oportuno. Se les conoce con el sonoro nombre de conseguidores.
Yo me pregunto: ¿Por qué los llaman conseguidores cuando lo que son, verdaderamente, es ladrones sinvergüenzas?
Por no tener, no tenemos ni chorizos con clase. Porque, puestos a tener, podíamos disfrutar de ladrones que inviertieran el botín en obras de arte, en incunables, en actividades culturales... Pues no, se lo gastan en safaris asesinos, en burdeles de lujo, en partidas de póker con billetes de 500 o... en todo junto: cacerías donde matan animales, juegan al póker y les amenizan señoritas de lujo. ¡Qué ordinarios! Por segunda vez el Presidente Rajoy pide perdón a todos los españoles por la corrupción de cargos de libre designación y de militantes del Partido Popular.
Me gustaría que, además de pedir perdón, de llorar por los rincones y de escurrirse cual sabandija, tuviera la hombría y el valor de dimitir de su cargo de Presidente del Gobierno y de su partido. Al final, el responsable máximo de toda la corrupción que nos atenaza es él, nuestro ínclito presidente.
Si yo fuera el mandamás de la empresa de caza-talentos en la que trabaja Esperanza Aguirre, la pondría de patitas en la calle mañana mismo. El ojo clínico de la señora a la hora de elegir colaboradores y responsables no está a la altura de una empresa tan exclusiva. El ayuntamiento de Sevilla, con su alcalde don Zoilo a la cabeza, multa con 750 euros por rebuscar en los cubos de la basura.
¡Muy bien por don Zoilo!
A don Zoilo se le debe poner al frente del Comité anticorrupción, para que con ese brazo -al que no le tiembla el pulso mientras multa al pobre diablo hambriento o al padre de familia que no puede dar de comer a sus hijos-, aplique en la misma proporción las multas y las penas a los políticos corruptos que rebuscan y manipulan en los bolsillos de todos los españoles. ¡Bravo, don Zoilo!Individuo con el pelo engominado, ricitos en la nuca, chaqueta con coderas rojas, habitual de cacerías, que mira por encima del hombro y que intenta convencer a los demás de la suerte que tienen de haberle conocido. ¿Quién es?
¿No lo sabéis? Es de lo más granado de los choripoliticos que tenemos. ¿Seguís sin caer?
No hay comentarios:
Publicar un comentario