martes, 30 de diciembre de 2014

El Prado dentro y fuera







En el Museo

Vistas monumentales de ciudades españolas. El pintor romántico Genaro Pérez Villaamil.




17 de diciembre de 2014 - 6 de septiembre de 2015

Comisario: Javier Barón

Vistas monumentales de ciudades españolas, Pérez Villaamil, 1833-1839, Museo Nacional del Prado
Se trata de un conjunto inédito, pintado entre 1835 y 1839, formado por 42 vistas pintadas sobre soportes de hojalata organizadas, por el propio artista, en un díptico de hojas simétricas rematadas en sobrias arquivoltas ojivales sobre columnas. Por su concepción y carácter, se trata de un conjunto único en su género en el Romanticismo español.
Las vistas son testimonios excepcionales de su trabajo del natural en la técnica del óleo, que habitualmente utilizaba solo en su estudio. Muestran la habilidad del artista en la representación de exteriores e interiores arquitectónicos algunos de los cuales, ya en ruinas, desaparecerían después. También, la destreza en el trabajo directo al óleo con el pincel sobre la hojalata, con una superposición de capas muy diluidas de pintura y un toque final con pigmentos que resaltan los efectos de la luz sobre las ricas ornamentaciones mudéjares y góticas, los estilos que predominan en las vistas.
Suponen un ensayo de su amplia dedicación posterior a la representación de monumentos, que le llevó a asumir la dirección artística de la España artística y monumental (1842-1850), proyecto editorial para cuyas litografías proporcionó dibujos y acuarelas muy relacionados en sus encuadres con algunas de estas obras, según revelan los ejemplos de los libros en la exposición.

Goya en Madrid

8 de noviembre 2014 – 3 de mayo 2015

Comisarios: Manuela Mena y Gudrun Maurer.
 Conservadora del Área Pintura del siglo XVIII y Goya del Museo del Prado



La cometa, Francisco de Goya, 1777-1778
La cometa 1777-1778
Goya llegó a Madrid en enero de 1775 para colaborar, bajo la dirección de Anton Raphael Mengs, primer pintor de cámara y director artístico de la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara, en el proyecto de los cartones de tapices destinados a los Sitios Reales. Pero su reconocimiento en la Corte no llegó hasta once años después, cuando fue nombrado pintor del rey en 1786, y luego con su nombramiento como primer pintor de cámara, compartido con Maella, en 1799.
El artista recibió siete encargos de cartones, en cuyas composiciones reflejó la diversidad del pueblo en escenas llenas de alegría y animadas por las diversiones, los juegos, los niños y las fiestas, pero también de violencia, engaños y tristeza, donde el deseo y la seducción actúan como trasfondo de la vida. Goya consigue una gran variedad de sentimientos por su extraordinaria capacidad para captar la riqueza de los tipos humanos, los diferentes atuendos masculinos y femeninos y la sugerencia de infinitas situaciones.
En esta exposición se conjugan los cartones de Goya con los de otros artistas y se exhiben pinturas y esculturas que le sirvieron de modelo para sus creaciones llenas de novedades. Unos cartones de tapices, que Goya no concibió como pintura secundaria sino como invención metafórica de la sociedad, encontrando en ellos el camino de creaciones posteriores con las que alcanzó la fama, como los aguafuertes de los Caprichos.


Las Ánimas de Bernini. Arte en Roma para la corte española

6 de noviembre 2014 - 8 de febrero 2015

Comisario: Delfín Rodríguez Ruiz, Catedrático de Historia del Arte de la Universidad Complutense de Madrid




Rafael Alberti, escritor. Impresión fotográfica sobre papel baritado, 40 x 30 cm. 1985 © Alberto Schommer, VEGAP, Madrid, 2014
Anima Beata
Gian Lorenzo Bernini (Nápoles, 1598- Roma, 1680) fue el más grande artista de la Roma barroca que desarrolló facetas de escultor, arquitecto, pintor, diseñador de fiestas y ceremonias, fuentes y otros repertorios ornamentales.

Las complejas relaciones diplomáticas y políticas de Roma con España se vieron reflejadas en los encargos a Bernini tanto de mecenas españoles en Roma (figuras tan fundamentales como el duque del Infantado, el cardenal Pascual de Aragón o el marqués del Carpio) como de la propia corona. Tienen que ver, muy especialmente con que Felipe IV buscara una presencia diplomática, religiosa y política en Roma, y financiara obras en algunas de las basílicas más simbólicas, desde San Pietro a Santa Maria Maggiore, así como se hicieran encargos para El Escorial o el Real Alcázar de Madrid.

La muestra se vertebra en tres secciones que ilustran la compleja relación de Bernini con España y, al tiempo, constituye casi una síntesis de su propia evolución como artista polifacético, recorriendo un rico itinerario desde algunos de los grandes proyectos arquitectónicos y urbanísticos a sus escenográficas capillas y esculturas, así como a sus fuentes, pinturas y dibujos para otros proyectos, ya fueran efímeros y festivos, decorativos o suntuarios




Dibujos españoles en la Hamburger Kunsthalle: Cano, Murillo y Goya

30 de octubre 2014 - 8 de febrero 2015

Comisario: José Manuel Matilla, Jefe del Departamento de Dibujos y Estampas del Museo Nacional del Prado
Ana de Austria (?), Anónimo. Pluma, tinta parda, 116 x 94 mm, fines del siglo XVI o comienzos del siglo XVII. Hamburg, Hamburger Kunsthalle, Kupferstichkabinett © Hamburger Kunsthalle / bpk, Foto: Christoph IrrgangLa Kunsthalle de Hamburgo alberga una de las más importantes, en calidad y cantidad -más de dos centenares de obras-, colecciones de dibujo antiguo español fuera de nuestras fronteras. Una colección reunida en Sevilla a comienzos del siglo XIX, que fue vendida en el mercado londinense y adquirida por el museo de Hamburgo en 1891
El núcleo de la colección está formado por los dibujos de Bartolomé Esteban Murillo y algunos de sus más importantes coetáneos y seguidores, muchos de ellos vinculados a la Academia fundada en Sevilla por el maestro junto con Juan de Valdés Leal y Francisco de Herrera el Mozo. Además, se presenta importantes obras de otros destacados maestros del Siglo de Oro como Alonso Cano o Antonio del Castillo.
Los dibujos de Francisco de Goya, sobre todo los realizados a partir de cuadros originales de Diego Velázquez hoy conservados en el Museo, conforman el otro gran foco de la colección.


Fuera del Museo.

Los objetos hablan. Colecciones del Museo del Prado

Tarragona - 17 de septiembre de 2014 - 11 de enero de 2015

Isabel de Francia, reina de España, Pourbus “el Joven”. Hacia 1615. Óleo sobre lienzo. 61 x 51 cm. Madrid, Museo Nacional del Prado
Hombres y mujeres pueden reconocerse a través de ciertos objetos que les han acompañado a lo largo de los tiempos –a la hora de alimentarse, de vestirse, de desarrollar un trabajo o, simplemente, disfrutar de su ocio–, ya que esos objetos son depósitos de la memoria, tanto individual como colectiva. Nos informan sobre costumbres y creencias, y también sobre las circunstancias históricas y sociales del momento en que fueron utilizados. Pero al mismo tiempo sugieren ideas, permiten establecer relaciones entre conceptos muy diversos, despiertan en quienes los contemplan todo tipo de sentimientos e invitan a soñar, a imaginar y a evocar otros lugares o momentos.

Los cuadros del Museo –los bodegones, por ejemplo– muestran una gran cantidad de elementos simbólicos, que contribuyen a enriquecer el aspecto formal que ofrecen y nos permiten un acercamiento al mensaje que el artista o su mecenas o cliente quisieron transmitir. Pero también hay en ellos numerosos detalles escondidos que nos obligan a recorrer una y otra vez la superficie pictórica para aprehender su esencia y su valor.
Los objetos hablan, y además –y esa es la clave– nos invitan a dialogar. Ese es el objetivo de la exposición: plantear un diálogo entre sus visitantes y los objetos del Museo del Prado, tanto los «reales» o tridimensionales como los representados en la cuidada selección de pinturas que forman parte de ella.

La belleza cautiva. Pequeños tesoros del Museo del Prado

 Barcelona - 16 de julio de 2014 – 5 de enero de 2015


Desnudo en la playa de Portici, Mariano Fortuny, 1874 Todos los géneros y los temas, desde la mitología, las imágenes de devoción y los retratos, a la naturaleza, a la reflexión sobre el ser humano, la exaltación del poder y la vida cotidiana, y también, los diferentes soportes y técnicas, como mármol, tabla, lienzo, pizarra o cobre, se mezclan en La belleza cautiva. Pequeños tesoros del Museo del Prado, exposición que refleja la riqueza y variedad de este resumen de lo mejor del Museo.
Gracias a la amplia campaña de restauración promovida para la exposición La belleza encerrada. De Fra Angelico a Fortuny que tuvo lugar el pasado año en las salas del Prado, el público podrá, además, apreciar el atractivo extraordinario que encierra la superficie pictórica recuperada, la riqueza inagotable de los numerosos detalles, su originalidad y rareza, todo ello concentrado en sus mínimas, pero singulares, características.
Las pinturas de pequeño formato están habitualmente a la sombra de los cuadros de gran tamaño de la colección, como también su escultura, y ahora los bocetos preparatorios para obras de grandes formatos, de frescos y cuadros de altar o de cartones de tapices, así como los cuadros de gabinete y los pequeños retratos se muestran aquí en todo su esplendor para captar la atención preferente del espectador en unas condiciones ideales de proximidad y reflexión que no se consiguen en las salas habituales de la colección permanente de un museo.
Correspondiente a todo el arco temporal que abarcan las colecciones del Museo, de finales del siglo II d.C. —la escultura en mármol Atenea Partenos— a los umbrales del siglo XX —Fortuny, Madrazo y Rosales entre otros—, este conjunto de obras cobra un inédito protagonismo en la exposición a través de un sorprendente montaje que facilita su contemplación más íntima y su inmersión en la extraordinaria belleza que encierran, su originalidad y su rareza.
La constante invitación al público a mirar las pinturas expuestas a través de recursos expositivos como ventanas, ‘cámaras oscuras’ o el colgado de las obras, que están a la altura de los ojos del visitante, permitirá disfrutar en «privado» y en detalle de este Prado, exquisito y concentrado, que no siempre goza de la posibilidad de exponerse o que, aún expuesto, encuentra dificultad para captar su atención. Un resumen de la excelencia contenida en las colecciones del Museo en su más mínima y particular expresión.


La recuperación de El Paular

19 de diciembre de 2013 a 15 de enero de 2015

Cartuja de Santa María de El Paular


Aparición de ángeles músicos a San Hugo de Lincoln, Vicente Carducho, 1632, óleo sobre lienzo, 337 x 298 cm. Madrid, Museo Nacional del PradoA través de fotografías, dibujos, vídeos y diferentes piezas artísticas, la exposición recorre la historia de la fundación, sus fases constructivas e históricas, incluyendo el proceso desamortizador de 1835, los avatares de la Guerra Civil y la revitalización con la llegada de la orden benedictina y el más reciente proceso de recuperación, el periodo entre 1985 y 2013. Dentro de este último proceso rehabilitador, se subrayan algunos aspectos tan emblemáticos como la restauración de la Capilla del Sagrario, el retablo de alabastro y la recuperación de la magnífica sillería de coro.
La recuperación de la serie de Vicente Carducho, con la reinstalación de los cincuenta y dos lienzos de grandes dimensiones que desde 1872 se dispersaron por varios ámbitos de la geografía española, ha sido reconocida como un hito fundamental en el proceso de recuperación de la Cartuja, y por ello se ha convertido en un apartado protagonista de la muestra.

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