miércoles, 7 de enero de 2015

Diario 7/01/2015

Miércoles - Dimecres - Asteazkena - Mércores  

  7   Enero Gener Urtarrila Xaneiro                                        
                     Semana 1 - 7 día Gregoriano 
Amanecer en Granada


Orto  - Ocaso                               Santoral Católico: 
08,37 -  18,04   Madrid                   S. Alderico  
08,17 - 17,38   Barcelona               S. Canuto
09,05 - 18,14   A Coruña                 
08,44 - 17,52   Bilbao                    Santoral Ortodoxo:
                                                         S. Juan Bautista                        


Previsión Meteorológica:





                                                                                         
Cumpleaños:

Celebraciones:

Tal día como hoy:

Frase del día: 

El avaro experimenta a la vez todas las preocupaciones del rico y todas las penalidades del pobre a la vez.

                             Albert Guinon


Palabra del día:

Los romanos aprendieron la retórica de los griegos

Epanadiplosis

La epanadiplosis es una figura retórica que consiste en repetir, al final de una oración, la palabra misma palabra con la que había comenzado, a fin de obtener un efecto expresivo. Son ejemplos de epanadiplosis en la literatura hispanoamericana:
Verde que te quiero verde. (Federico García Lorca)
última amarra, cruje en ti mi ansiedad última. (Pablo Neruda)
Silencio de la noche, doloroso silencio (Rubén Darío) 
La palabra proviene del griego επαναδιπλωσις, y tenía en esa lengua el mismo significado, a partir de otro anterior, de 'duplicación, reiteración'. Era equivalente aepanalepsis επαναληψσις, también recogida en castellano.
El vocablo griego, que nos llegó a través de los romanos, provenía del verboanadiploun αναδιπλωυν 'doblar, plegar', a partir del adjetivo diplous διπλωυν 'doble'.Anadiploun dio lugar también al nombre de otra figura retórica, la anadiplosis, que consiste en repetir la última parte de un grupo sintáctico de un verso, al comienzo del siguiente:
Oye, no temas, y a mi ninfa dile,/ dile que me muero. Esteban Villegas (s. XVII).
Mal te perdonarán a ti las horas; / las horas que limando están los días, / los días que royendo están los a&ntilde. Luis de Góngora, siglo XVII.
Recordemos finalmente que diplous está también en el origen de diploma


Latín del día.



non coquus semper, cui longus culter adhaeret.

No siempre es el cocinero el que lleva un largo cuchillo. Indica que no debemos fiarnos de las apariencias.

 
Píldoras gramaticales.

¿La negación no se debe escribir con tilde por ser palabra aguda de una sola sílaba? ¿Hay casos especiales en los que se deba acentuar o no?

R.: No, el adverbio de negación no se escribe siempre sin tilde. Los monosílabos no entran dentro de la clasificación de palabras de acuerdo con la sílaba donde recae el acento porque solo constan de una sílaba. Algunos monosílabos llevan tilde diacrítica, pero no solo posee una categoría gramatical, la de adverbio, por eso no la requiere. Probablemente, la duda surge de la comparación con su antónimo, el adverbio de afirmación sí, pero este presenta diferentes categorías (adverbio, conjunción, sustantivo...), razón que justifica la tilde diacrítica.

San Canuto de Levard.

Canuto Lavard (12 de marzo de 1096 - Ringsted, Dinamarca, 7 de enero de 1131). Príncipe danés, duque de Jutlandia Meridional de 1115 a 1131, y rey de los obroditas de 1129 a 1131. Es también un santo de la Iglesia Católica.

Canuto Lavard era hijo del rey Erik I de Dinamarca y de la reina Bodil Thrugosdatter. En 1115, su tío, el sucesor de su padre, el rey Nicolás I de Dinamarca, le concedió el título de duque de Jutlandia Meridional.
Enrique, el príncipe cristiano de los obodritas, pueblo wendo de Vagrie, cercano a su ducado, que había sido anexionado a Dinamarca, murió en 1129 y la familia real fue asesinada. Canuto Lavard se hizo nombrar rey por el emperador germánico, con el objetivo de terminar la evangelización de los primeros paganos de esta región de la costa báltica.
Su primo, Magnus Nilsson, hijo de Nicolás I de Dinamarca, fue nombrado rey de Suecia, como sucesor del rey Inge I de Suecia.
Ambos primos, eventuales pretendientes al reino de Dinamarca, contaban, por tanto, con un título real y la animosidad entre ellos fue creciendo hasta que Magnus Nilsson mató a Canuto Lavard en Haraldsted, cerca de Ringsted, en Selandia, el 7 de enero de 1131. Desde el momento de su muerte, el joven príncipe Canuto fue objeto de devoción. Su asesinato desató una guerra civil en Dinamarca.
Canuto Lavard fue declarado Santo por el Papa Alejandro III el 25 de junio de 1170, durante el reinado de su hijo Valdemar I de Dinamarca. Su festividad, el Knutsdagen (Día de Canuto) se celebra el día de su muerte, 7 de enero[1]
Se casó, en 1116 con Ingeborg de Kiev, hija del príncipe Mstislav I de Kiev. De esta unión nacieron:


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