miércoles, 18 de mayo de 2016

A dos semanas de la última etapa.

   El camino de los Ruiz 2016 comenzó en el mes de octubre de 2015. En los inicios el cielo estaba repleto de nubarrones negros que no dejaban ver el sol. Poco a poco, se fue aclarando y el sol se fue filtrando entre las nubes. Ahora estamos ante un cielo azul plagado de bolas de algodón que dejan ver un sol radiante. 
   El camino es así, no todo tiene que ser perfecto y nada se consigue con facilidad. Incluso, si me apuráis, a veces, no se consigue.
   No alcanzar la meta deseada no es ningún fracaso si se ha puesto todo el empeño que se tiene.
   Como os estaba diciendo, durante estos meses hemos caminado todo lo que hemos podido y más. Hemos sobrepasado la barrera de los 4000 kilómetros y ahora tan solo nos falta un puñado de ellos. ¿Qué son 400 kilómetros? Nada, lo importante está ya hecho y muy bien hecho.
 Hoy he caminado mi penúltima etapa preparatoria en serio. Han sido 23 km sin descanso. Todo ha ido bien, pero he sacado dos conclusiones claras:
 Una, que puedo terminar el camino  sin problemas; la otra, que estoy en peor estado que años atrás. 
    Los días que restan los emplearé en paseos suaves y agradables para intentar recuperar buenas sensaciones y no arriesgarme  a una lesión inoportuna. Visualizaré los recorridos de las etapas y prepararé ropas y documentación.
    Ya os iré contando cómo transcurren estos días previos a la salida y cómo voy a estar en contacto con vosotros durante el trayecto. 

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