Ana Caro Mallén de Soto nació en Granado o Sevilla no se cabe muy bien en el año de 1590. Fue hija adoptiva de Gabriel Caro de Mallén y Ana María de Torres. En los registros, aparece junto al nombre de Ana una indicación: "Ana María, esclava de Gabriel Mallén". Este parece avalar la idea de que sus progenitores fueran moriscos ya que el prohijamiento estaba apoyado por la corona ante el problema social que este grupo generaba. También figura en su partida de bautismo la coletilla "era adulta", si bien la edad penal estaba alrededor de los 10 años.
Se tiene constancia de su actividad poética desde 1628, cuando participó con una Relación en las fiestas ofrecidas por Sevilla a los mártires del Japón. Ya en Madrid, en 1637, escribió el poema laudatorio Contexto de las reales fiestas madrileñas del Buen Retiro.
Fue muy amiga de la famosa novelista María de Zayas, con la que convivió durante un tiempo en Madrid. Trabó amistad con la condesa de Paredes, mecenas de las mujeres literatas, como Sor Juana Inés de la Cruz, y fue reconocida por sus colegas masculinos, entre ellos Juan de Matos Fragoso o Luis Vélez de Guevara, quien la menciona en su El diablo cojuelo con el apelativo de "décima musa sevillana". Alcanzó el favor y la protección del Conde Duque de Olivares y del cabildo sevillano.
Documentos conservados demuestran que cobró por algunas de sus relaciones poéticas y obras de teatro, por lo que se la considera una de las primeras escritoras profesionales.
Asistió a la Academia Literaria del Conde de la Torre y escribió sobre todo poemas extensos sobre eventos, celebraciones y fiestas públicas. Ocupó una posición consolidada en el campo literario, como demuestran los sucesivos encargos que recibió para escribir varias relaciones sobre sucesos relevantes del momento.
Murió a causa de una epidemia de peste en Sevilla el 6 de noviembre de 1646. Su entierro fue uno de los más costosos de la época, según la inscripción hallada en Real Parroquia de Santa María Magdalena. Esto nos daría constancia de su fama. Al morir por la peste se explicaría por qué ha llegado hasta nosotros tan poca obra suya, ya que probablemente fue destruida por el fuego.

No hay comentarios:
Publicar un comentario