Los refranes son un legado del pasado y aunque no siempre se ajustan a la verdad, podemos decir que es la enciclopedia popular de conocimientos de la vida.
El que se levanta tarde ni oye misa ni come carne.
Tanto va el cántaro a la fuente, que al final se rompe.
La corteza guarda al árbol.
El que se acuesta con vino, con agua se desayuna.
Damas de muchos novios, se casan pocas y de tanto pensar se vuelven locas.
Las cuentas claras conservan la amistad.
Ojos que no ven, corazón que no siente.
Hombre de baños, hombre de pocos años.
En el comer y el cantar, todo es empezar.
El que nace barrigón, es añudo que lo fajen.
El que se viste de prestado en la calle lo desnudan.
Tu qué no quieres caldo, tres tazas llenas.
Dime con quien andas y te diré quién eres.



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