martes, 28 de noviembre de 2023

Mujeres olvidadas. Alejandrina Gessler

 

Alejandrina Anselma de Gessler y Shaw, conocida como Alejandrina Gessler y Lacroix, nació en Cádiz en el año de 1831, fue una pintora y escritora española que destacó por exhibir sus obras en el Salón de París y, además, por ser la primera artista femenina en ser admitida en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid y en la Academia de Bellas Artes de Cádiz.

  Conocida como Alejandrina Gessler y Lacroix, usaba el seudónimo de Anselma como pintora y Fulana De Tal como escritora. Su padre, Alejandro Gessler, era un cónsul de Rusia en Cádiz y su madre, Aurora Shaw de Murphy, aunque era malagueña, descendía de una familia de comerciantes escoceses por línea paterna y de irlandeses afincados en Cádiz por línea materna. 

   En la ciudad gaditana residió varios años, comenzando a recibir sus primeras lecciones de pintura. Se casó posteriormente con Charles Lacroix, un destacado dirigente del partido bonapartista, a la edad de 22 años, por lo que la mayor parte de su vida la pasó en París.

  Su residencia en París fue en la exclusiva Avenue de Messine 25, cerca del Parc Monceau. Allí instaló, en la planta superior, su estudio y sus concurridos salones. Desarrolló su formación en el taller de Charles Joshua Chaplin junto a pintoras como Mary Cassat o Eva Gonzalès. Alcanzó no solo la madurez artística sino también una trayectoria profesional aplaudida por la crítica y demandada por coleccionistas privados y públicos. En 1878 recibió su primera medalla con su obra La adoración de la cruz en Jueves Santo (1869), en la Exposición Provincial de Bellas Artes de Cádiz y, tras la Guerra Franco-Prusiana, desde diciembre de 1871 a 1873, se trasladó con su familia a España, residiendo en Cádiz y Madrid. En Cádiz entró en contacto con la pintura costumbrista andaluza, mientras que en Madrid regresó al Museo del Prado, donde pudo relacionarse con Federico de Madrazo. En este periodo de tiempo también tuvo oportunidad de viajar a Tánger. Esta experiencia le llevó a pintar con una estética oriental algunas obras como La fiesta del natalicio en Tánger (1872-1880), que pertenece a la Real Academia de San Fernando de Madrid.

Tras finalizar la guerra, en 1872 regresó a París, donde retomó los encargos tanto públicos como privados de los que podemos destacar los retratos. En 1885 presentó en el Salón de París su obra más alabada, una representación de la diosa Juno.

A partir de 1890 sus problemas de salud le obligaron al reposo por grandes periodos de tiempo. Este hecho se juntó con el fallecimiento de su marido en 1895, momento en el que, prácticamente, dejó de pintar salvando algunas aportaciones a la Exposition des Femmes Peintres et Sculpteurs de 1901. Comenzó entonces su faceta de escritora. Publicó en un libro autobiográfico titulado Recuerdos de Cádiz y Puerto Real (1841-1859), en el que describe la vida en la ciudad gaditana en la segunda mitad del siglo xix. Alejandrina Gessler falleció en París en 1907.​

No hay comentarios:

Publicar un comentario