viernes, 29 de diciembre de 2023

Mujeres olvidadas. Lluïsa Vidal

   

    Lluïsa Vidal nació en Barcelona el año de 1876. Hija del mueblista Francesc Vida, que le transmitió la justa educación para que pudiera ganarse la vida por ella misma. 
  Así pues, recibió una sólida formación artística. Cabe recordar que sus profesores de música fueron Granados, Albéniz y Casals y que participaba a las fiestas modernistas organizadas por Rusiñol, un ambiente que le era muy familiar ya que su padre estaba muy introducido en este movimiento al recibir muchos encargos para las construcciones modernistas.

   Una persona de talento, pero mujer, y en su época pocas mujeres podían destacar en el arte. 

  En 1901, Lluïsa se fue a París donde permaneció un año para aprender en una academia mixta.  Hasta que pudo dedicarse a la pintura profesionalmente con gran éxito y poder llegar a establecer su propio taller, cuando la mayoría de las pintoras realizaban sus obras en casa. De hecho, en 1911 abrió una escuela femenina de dibujo y pintura frecuentada por muchas alumnas. 

   Se ganaba la vida como retratista y también colaboraba como ilustradora de varias revistas, como ‘La ilustración artística‘ o ‘Feminal‘. La suya fue una vida breve pero intensa pues dejó de existir en 1918, víctima de aquella mortal epidemia de gripe.

  Tras su muerte, la Sala Parés montó una gran exposición retrospectiva aunque no pudo impedir que la artista seguidamente cayera en el olvido. Hasta tal punto que ni siquiera la citan en algunos capítulos del Modernismo Catalán.

No hay comentarios:

Publicar un comentario