martes, 11 de junio de 2024

Camino 2024 . Punto final.

     

    Han pasado cuatro días desde que regresé de mi Camino 2024. Ya es hora de poner el punto y final a este Camino, a  mi Camino.  

    Han sido tan solo  cinco etapas, a penas 100 kilómetros, con poca preparación y muchas dudas.

   El  día 29  de mayo, me planté en Vigo y de un salto, sin pensarlo, me subí al Camino. Di varios tropezones, hasta lograr estabilizarme y todo cambió. Desaparecieron las molestias, los dolores se suavizaron y las dudas se disiparon, por arte de birle y birloque, me encontré como en Villafranca del Bierzo, en el año 2010, en mi primer Camino.   

   Este Camino no se ha andado, más bien se ha pensado, la cabeza ha sido más protagonista que los pies. Era ponerme por la mañana los calcetines y calzarme las zapatillas para que todo cambiara, la rodilla se callaba, los dedos se dormían y se despertaba el espíritu depredador de adelantar peregrinos. 

  He caminado a un ritmo de 5 kilómetros por hora, que no esta nada mal, todas las etapas se han terminado antes de las 12 de la mañana y durante el recorrido no he sufrido en ningún momento. Las ampollas y rozaduras me han respetado y yo a ellas, por supuesto.   

   El Camino en general ha tenido de todo un poco, como en botica. Paisajes marineros preciosos, bosque tupidos que no dejaban pasar el sol, planicies para hartarme de lo mismo, subidas y bajadas, una más empinadas que otras. 

    Delante de mis ojos han pasado islas, islotes, ríos, riachuelos, puentes de piedra, metálicos, ferroviarios e históricos. He transitado por ciudades cosmopolitas como Vigo, pero con el encanto del barrio del Calvario, por otras llenas de encantado como Pontevedra, con ese aire de ayer y toda la vida de hoy, por pueblos y aldeas.    

    He participado en las fiestas de la Coca en Redondela donde he paseado sus calles llenas de alfombras de flores y he acompañado a los gaiteros, a la tarasca, a los gigantes y cabezudos.

    Como colofón final me subía a la noria instalada en el parque de la alameda de Santiago para por una vez mirar la plaza del Obradoiro desde los cielos y no al contrario. 

    En definitiva ha sido un Camino que ha superado con creces mis expectativas y del que he disfrutado de lo lindo. 

     Ha sido un verdadero placer compartir con vosotros fotos, videos, sensaciones y haber sido empujado por vuestros ánimos, que los he sentido. 

    Con todas estas sensaciones positivas y felices pongo el punto final a este Camino 2024 y dejo una rendija pequeñita a otro posible camino, si las fuerza me acompañan.

     

                                 ¡ Buen Camino!




Fotografía: J Ruiz

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