En Lhardy, Carrera de San Jerónimo, 8, sirven un bocatín, así lo llaman ellos, de calamares de primer nivel. Y no hace falta subir al restaurante de alta cocina para probarlo. Está a pie de calle, en la tienda. A mano.
Su versión, elaborada a partir de calamar (y no otra cosa), se acompaña con una mayonesa de su propia tinta y se presenta con un esponjoso "pan bombón", una pieza que lleva la firma del actual repostero de la casa, Ricardo Vélez, conocido en Madrid como el maestro del chocolate.

.webp)
No hay comentarios:
Publicar un comentario