Icónico club social y de ocio durante el franquismo, abierto entre los 1947 y 2006, famoso por su arquitectura racionalista de inspiración náutica y por ser un oasis de modernidad, libertad y glamour donde se relajaban las costumbres, frecuentado por la élite, artistas y aristócratas, aunque hoy es un edificio protegido pero abandonado en la calle Arturo Soria.
Concebido por Manuel Pérez-Vizcaíno y diseñado por Fermín Moscoso del Prado, buscaba ser un club de élite inspirado en los clubes náuticos costeros, como un "trasatlántico varado" en Madrid.
Ofrecía piscina, restaurantes, peluquería, bolera, pista de baile y bingo, siendo pionero en la introducción del bikini y permitiendo prácticas como el toples en pleno Madrid franquista, un lugar de encuentro para famosos y la alta sociedad.
Atrajo a figuras internacionales como Ava Gardner, Antonio Machín, los duques de Windsor y futbolistas, convirtiéndose en un símbolo de ocio y libertad.
Entró en decadencia en los años 80 y cerró sus puertas en 2006 debido a la competencia y cambios en las tendencias de ocio.
Fue declarado Bien de Interés Patrimonial en 2011, protegiendo sus fachadas y jardines, pero su propiedad privada (herederos de la familia Vizcaíno) y la dificultad para darle un nuevo uso lo han dejado en un estado de abandono, a pesar de su valor arquitectónico racionalista.


No hay comentarios:
Publicar un comentario