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La plaza de San Martín se sitúa en el barrio de Sol, en ella confluyen el antiguo Postigo de San Martín y las calles de San Martín, Trujillos, Flora, Hileras y la plaza de las Descalzas. Toma su nombre del desaparecido convento de San Martín, fundado en el siglo XIII como núcleo del arrabal de San Martín.
En su origen se llamaba subida a San Martín a este espacio del arrabal, situado en un costado del desaparecido convento. También tuvo durante unos años el nombre de plaza del Puente de Alcolea. Aparece sin nombre en el plano de Teixeira (1656) y con el de plaza de San Martín en el plano de Espinosa (1769).

Tanto el edificio generador de la plaza, el mencionado convento de San Martín, como su iglesia, permanecieron en pie hasta el siglo xix. El templo fue derribado durante la ocupación francesa y el convento se demolió a raíz de la Revolución de 1868. Antes de ello, el primitivo monasterio de extramuros, tras su Desamortización alojó sucesivamente parte del Gobierno Civil que daba puertas a la calle del Arenal,] a la Diputación provincial, a la Dirección general del cuerpo de Sanidad militar, al Consejo de sanidad del reino, y en sus dependencias auxiliares, el cuartel de la Guardia civil. Una vez demolido, se construyó en el solar uno de los primeros edificios de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid (más tarde Fundación Montemadrid), junto con el parejo de las Descalzas.
Adorna la plaza una estatua obra de Medardo Sanmartí, dedicada a Joaquín Vizcaíno, marqués viudo de Pontejos, fundador en 1838 del emporio de las Cajas madrileñas.
Se conservan en el perímetro de la plaza singulares edificaciones, entre ellas:
En el n.º 1, la llamada casa de las Alhajas, proyectado en 1870 por Fernando Arbós y José María Aguilar Vela, y construido entre 1870 y 1875,
En el número 4, la casa-palacio de Isla Fernández, construido en 1850 por Manuel Heredia y Tejada, y reformado diez años después por Manuel Martínez Puchol. Alberga la sede de CEIE .
A su derecha, con el número 5, el también decimonónico Hotel Palacio San Martín, construido en 1883 y renovado en 2002.
En el chaflán que forma el número 3 de la plaza, se encuentra la librería para bibliófilos fundada en 1947 por el librero y cervantista Luis Bardón López (1908-1964), y decana del Gremio Madrileño de Libreros de Viejo. La librería, que cuenta con un fondo de 50.000 ejemplares, es gestionada actualmente por las nietas del fundador. La librería llegó a vender una primera edición del Quijote.
Como historia, cuentan que el Jueves Santo de 1611, Quevedo vio a un hombre darle una bofetada a una dama. A pesar de la indiferencia general, él no se quedó callado como el resto y sacó a este varón del lugar de los hechos.
La discusión fue a mayores. Tanto que, en la plaza de San Martín de la capital madrileña, Quevedo acabó asestando una estocada mortal al agresor. Un asunto que le obligó a abandonar España y acabar a la sombra del Duque de Osuna, que en ese momento era Virrey de Sicilia. No obstante, cuatro años después volvió junto con el mandatario para conseguir el Virreinato de Nápoles, lugar en el que el escritor sería embajador.
Para el recuerdo, aquellos visitantes que se acerquen a la plaza de San Martín podrán leer debajo del nombre del lugar una placa conmemorativa en la que se puede leer lo siguiente: “En esta plaza hirió mortalmente Francisco de Quevedo a un caballero el Jueves Santo de 1611 en defensa de una dama”.
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