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miércoles, 14 de enero de 2026

Leyendas y lugares. La Bella Prudencia Grilo

   

   La leyenda se remonta al año de nuestro señor de 1.588, reinando y viviendo en Madrid Felipe II. 

    La bella Prudencia Grilo hija extramatrimonial de un rico genovés, vivía en la calle Príncipe, en una  casona contigua al Corral de comedias del Príncipe. La joven al parecer era muy aficionada a los asuntos del ocultismo, llegó a serle incoado un expediente por parte de la Inquisición. 

  En cuanto a su faceta emocional se la conocían muchos devaneos amorosos, pero en esos momentos se encontraba locamente enamorada y en puertas de desposarse con un alférez del rey. El alférez tuvo acudir con urgencia a su destino para marchar a la  guerra de Túnez.

    En la triste despedida, él le juró a ella amor eterno y que si moría en la guerra sería la primera en saberlo. Le dijo; « las cortinas de tu cama se moverán y hallarás una señal en el escritorio donde guardas mis cartas» 

   Una noche, en mitad del sueño, un fuerte ruido hizo que Prudencia se despertara muy asustada. Encendió una vela y pudo ver con espanto que el cajón de su escritorio había salido despedido contra la pared y sus cartas estaban revueltas por el suelo.  Así supo Prudencia la desgraciada pérdida de su amor. 

 Tras unos años de vida cortesana, conoció a San Alonso de Orozco y él le animó a entrar en religión. Prudencia fundó una casa de religiosas en el caserón que había heredado de sus padres y en el cual vivía.

  Más tarde, la reina, Margarita de Austria, quiso que aquellas religiosas tuviesen un convento digno y mandó construir el monasterio de Santa Isabel, en la calle del mismo nombre.

  La leyenda añade que Prudencia quiso que junto al altar hubiera una tumba vacía que llevase el nombre de Pagán Doria, desaparecido en la guerra.

martes, 22 de abril de 2025

Historias de Madrid. Las Recogidas.

     

  Las recogidas eran mujeres de "mala vida" arrepentidas, que eran internadas en conventos dedicados a estos menesteres. La mayoría a instancias de la hermandad de la Ronda del  Pecado Mortal.

    Famoso es  el convento de las Recogidas de Santa María Magdalena o convento de Santa María Magdalena de la Penitencia. fue una «casa real para mujeres arrepentidas, ​ construido con ese propósito en la calle de Hortaleza e inaugurado en mayo de 1623.   

  La institución real tuvo su antecedente en 1587, cuando la orden de monjas terciarias franciscanas emprendió la tarea de recoger a estas mujeres en el Hospital de Peregrinos de la calle Arenal.​ Inaugurado el convento de Hortaleza fueron  trasladadas al nuevo edificio conventual, tras la decisión del entonces Presidente del Consejo de Castilla, Francisco de Contreras, de poner la institución bajo su protección.

  Las recogidas solo podían salir de su enclaustramiento de tres formas, para casarse, si decidían tomar los hábitos o con la muerte. 

viernes, 18 de abril de 2025

Leyendas y lugares de Madrid. Calle del Lobo

     

   En la actual calle de Echegaray, en el siglo XVII, tenía su taller un taxidermista con fama de huraño y poco sociable. En su taller guardaba trofeos de caza, como cabezas de jabalí y de ciervo que disecaba por encargo.

   Cazador de afición, solía ir de caza los domingos, en cierta ocasión cazó un lobo. Con gran trabajo lo disecó y quedó tan orgulloso de su trabajo que lo colocó junto a la puerta de su negocio, para que la gente al pasar lo viera. El lobo tenía un aspecto fiero, enseñando sus grandes colmillos, y algunos vecinos se dedicaban a meter miedo a los niños, diciéndoles que si se portaban mal el lobo de los iba a comer.

   Los niños del barrio procuraban no acercarse a la puerta donde se hallaba el temible lobo. Todos menos uno que no le tenía miedo. Antes las bromas y  las dudas de los demás niños, les dijo que él era mucho más fuerte que ningún lobo y se lo iba a demostrar.

   Cogió un cuchillo de su casa y con sigilo hasta el taller del taxidermista. Este debía estar en algún cuarto interior del taller, ya que no se le veía desde la calle. El niño arrogante exclamó:

-¿Este es el lobo que os da tanto miedo? Pues vais a ver lo que hago con él.

  Sacando el cuchillo comenzó a clavárselo al lobo disecado, provocando que la piel se rasgara por varios sitios y todo el relleno de serrín se desparramase, quedando el lobo hecho un guiñapo.

    De repente, el taxidermista salió del taller y, al ver su obra destrozada, le entró un ataque de ira. De un manotazo, le quitó el cuchillo al niño y sin mediar palabra se lo clavó en el pecho. El niño quedó tendido en el suelo, y el hombre, creyendo que lo había matado, huyó a la carrera.

   Al oír los gritos de los niños, se acercaron varios vecinos y recogieron al chaval herido. Tras hacerle una cura de urgencia, una vecina propuso que lo llevaran ante la imagen de la Virgen de las Maravillas. Esta imagen, que se veneraba en una casa particular, tenía fama de milagrosa y lo cierto es que al poco tiempo,metido en presidio. el niño dio señales de mejoría. El  taxidermista fue capturado y 

   En recuerdo de aquel hecho, para algunos leyenda, para otros un suceso real, la calle pasó a llamarse Calle del Lobo, y este fue su nombre hasta que en el siglo XX pasó a llamarse calle de Echegaray.

jueves, 23 de noviembre de 2023

Leyendas de Madrid. La Montaña de los Gatos

 
Postal Antigua con la montaña artificial con el
templete de la construcción original
Biblioteca Digital memoria de Madrid
En el año 1957, la Montaña de los Gatos del Retiro, paso a convertirse en el punto central del mapa de un tesoro. El supuesto tesoro de la actriz María Calderón, la amante de Felipe IV. 
 Germán Cervera de profesión radiestesista o  captador de radiaciones electromagnéticas, aseguraba con total certeza  que en la Montaña de los Gatos  había oro y diamantes. 

  Es más, Germán decía a los periodistas después de pasar su utensilio por la zona, que: 

«Cuando pueda demostrar que esto es cierto, haré nuevas revelaciones. No solo hay uno, sino muchos tesoros sin salir del Retiro»  

Imagen de una postal del Retiro con la montaña
 artificial
Biblioteca
 Digital memoria de Madrid
  El bueno de Germán presento al Ayuntamiento de la villa sus teorías y  el Ayuntamiento quedó convencido y autorizó unas excavaciones. 

    La búsqueda del tesoro se saldó con dos semanas de trabajo, un boquete de diez metros, ni rastro del tesoro y unas obras que el Ayuntamiento se negó a costear. 

 El señor Cervera abandonó el Retiro y siguió aplicando la radiestesia para buscar oro en fincas de Motril y de Esquivias. 

  Años más tarde, en 1.968,  y muy cerca del lugar, ocurrió que dos operarios que cavaban una fosa, hallaron 59 monedas de oro con las efigies de Carlos III, Carlos IV y Fernando VII. 

  El descubrimiento no era posiblemente el tesoro de María Calderón pero quedó patente que German no iba tan desencaminado.